
Pese a la promesa de lluvia y tempestad, salimos de Escobar bien temprano con rumbo a la ciudad capital. Otra cita con el metal bonaerense nos esperaba, esta vez para la presentación de Rage N’ Fever, uno de los mejores discos de metal nacional en bastante rato. La grilla estaba compuesta por un picado de lo mejor del heavy/speed local: Velocidad 22, Metaluria y Raptore. Veladas como esta no hay que dejarlas pasar si a uno lo conmueve el riff, las guitarras gemelas y la velocidad.
Los presagios de diluvio se cumplieron, soy ateo de meteorólogos así que por supuesto la falta de paraguas colaboro a la corrida campal hacia un techo. Allí es donde me encontré a los amigos y artífices de la edición de Rage N’ Fever, los excelsos Mogro, Erick y Alan (de Despreciable Realidad). Gente buena y siempre dispuesta a convidar un trago, aunque deba rechazar el mismo por estar tomando antibióticos. La muchachada se arrinconaba en la puerta, los Metaluria se hicieron presentes y de a poco las calles de Floresta se poblaron de caras conocidas, el aroma a cerveza y las risas que anuncia una nueva noche de heavy metal.
Pisando la una de la mañana Velocidad 22 subió a las tablas con la buena onda y energía que caracteriza al grupo. Todas las fechas de V22 son una fiesta, sin excepciones. No sé si será por la abundante cantidad de hits (Vándalos de Cuero, Sr. Intendente, Reincidente Nocturno y mil mas) pero hay una combinación ganadora en las violas de Yulian y Lucho. El primer gran momento de la noche llego con ese genial cover de «Heading out to the Highway» que dejo el escenario en llamas para Metaluria.
Hablando con otro de los organizadores, Alan Aranda (sí, hay dos Alan en Despreciable Realidad) llegamos a la conclusión de que casi ninguna banda en Argentina tiene el sonido a speed metal filoso de Metaluria. Transitando los caminos de Exciter, Living Death y Agent Steel, los muchachos nos entregaron un set ajustado y efectivo con temas como Codicioso, Fuerzas en la Noche o el hit de alto tenor graso Panza Metalera. Algunas ronditas y pogos se armaron en los momentos más picantes dejando al público listo para el cierre de la velada.
Raptore es de mis bandas favoritas en el panorama local actual. Tienen un discazo bajo el brazo y era momento de presentar a Rage N’ Fever en sociedad. Desde La Plata y para el mundo, los pibes practican un heavy metal clásico con altas dosis de rock incorporado en las melodías vocales y los ganchos. Kiss y Accept se conocieron y se gustaron.
Luego de ajustar un poco el sonido, arranco el set con la seguidilla Night on Fire/Rage N’ Fever y lo que siguió fue un compendio de lo mejor de la banda: «Time Has Come», «Back in the Oven» con sus riffs muy en plan Wolf Hoffmann, la rabiosa y veloz «Runner of Death», la power ballad «The Flame» y un gran cover de la joya «Out in the Fields» (temazo de Gary Moore y Phill Lynott). Cerraron la presentación con mi canción preferida, My Own Grave. Si fuese por mi hubiesen tocado 40 minutos más y de ser necesario repetir los temas ya interpretados ¿Quién se puede cansar de escuchar el estribillo urgente y desesperado de My Own Grave? ¿Y de nesas melodías geniales promediando The Flame? NADIE!
Aparentemente fue la última fecha de Ignacio (guitarra) junto a la banda, una verdadera lástima porque el pibe la rockea y se complementan muy bien entre todos, la química arriba del escenario es aparente y contribuye a que la banda como conjunto convenza al público. Espero que Raptore pueda seguir ofreciéndonos más himnos de carretera en el futuro, por lo pronto Rage N’ Fever ya es una realidad tangible (Eu, anda a comprarlo!).
Es un placer que se gesten discos así en Argentina. Que haya gente como Mogro o los Alan(s) de Despreciable Realidad dispuestos a poner el metálico para editarlo. Bandas de calidad como Raptore, Metaluria y Velocidad 22, cargadas de energía y ganas de tomar al mundo por sorpresa. Otra jornada distorsionada, otra vez el 55 rumbo a Plaza Italia, otra vez dormir arriba del 60 retornando a Escobar con una sonrisa en la cara.
Cronista: Ian Undery
· Volver



