
Ariadna Project editó recientemente su segundo disco, Novus Mundus, que le valió su confirmación como uno de los actos más importantes de la escena power metal argentina. Dicho álbum fue muy esperado por los seguidores del grupo, ya que es el sucesor de su debut Mundos Paralelos, editado en 2005. Habla muy bien del grupo y del impacto causado que con una discografía tan escueta hayan logrado calar tan hondo. Por lo tanto, tras más de diez años sin material nuevo, esta fecha en Uniclub adquirió un carácter muy especial ya que consistió en la prueba de fuego de las flamantes canciones.
Sin ningún otro show apertura, se prestaron a brindar un show extenso en el que, a lo largo de dos horas, repasaron casi todo su material. Salieron a escena portando máscaras de V de Venganza mientras la pantalla reproducía imágenes crudas de los horrores del mundo actual, hasta explotar con “El final de la oscuridad”. Dado que era la presentación oficial del disco, Novus Mundus sonó en su totalidad alternando canciones antiguas como “La Llave” “Nuevo amanecer”, “En la tempestad” o “Muere la noche”. Estos temas sonaron a la perfección con la formación actual, mientras que canciones recientes tuvieron tanta intensidad que parecieron ser viejos clásicos, particularmente “Desata el fuego” y “Corriendo libre”. La emocional “Brillando en la eternidad”, dedicada a Niko Takara, fue otro de los momentos más destacados de la jornada.
La banda sonó muy prolija y sin fisuras. El cantante Emanuel Gerbam se lució constantemente con sus melodías vocales. El guitarrista Rodrigo Gudiña lleva la posta junto al tecladista Hernan Vassallo, creando las estructuras principales de las canciones y conformando exquisitos duelos cada uno con su respectivo instrumento. Solos cargados de virtuosismo y pasajes de aire progresivo le aportan al grupo un sonido especial que los convierte como una de las bandas más destacadas del estilo.
Luego de un breve intervalo tras el que nadie creyó que finalizaría el show, regresaron con una muy buena versión de “Eye of the tiger” de Survivor, inconfundible clásico banda sonora del film Rocky. Quedaron para el final tres clásicos como “Entre luces y oscuridad”, “Aprendiendo a creer” y el mayor éxito “Y las sombras quedarán atrás”, popularizado por Adrian Barilari. Sin dudas que en el futuro cercano este segundo disco les traerá muchas gratificaciones.
Galería de Fotos:
Cronista: Sebastián De la Sierra
Fotógrafa: Cynthia Zelarayán
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