
Tras una noche helada y horrible a causa del diluvio, casi sin dormir, arrancó con unas cervezas en la zona de carpa con algunos amigos españoles que pude encontrar en el bar dentro del recinto del camping.
Al llegar al escenario Hades, me encontré con la desagradable situación de que la zona de conciertos estaba parcialmente inundada, done los fotógrafos estaban turnándose en el foso de a dos para subirse a un paleé para poder trabajar sin que el agua nos llegase por encima de los tobillos. Minutos después, salieron a escena los irlandeses SÓLSTAFIR, un excelente grupo pero creo que la organización se equivocó en el horario en el que situó a la banda, que prácticamente toco para menos de 100 personas y con mal sonido, sus matices y distorsiones se perdían en la inmensidad de un recinto vacío.
Me traslade al escenario más chico del festival para ver a la banda de metal progresivo MONUMENTS, liderada por Chris Barrett que es un frontman increíble y pese a su juventud se carga toda la banda al hombro. Los británicos sonaron excelentes e hicieron canciones como “Degenerate”, “Empty Vessels Make The Most Noise” y cerraron con “I, The Creator”.
Con «Another Heart» y «Cauterize» comenzaba el show de los americanos TREMONTI, a quienes tuve la posibilidad de verlos unos días antes en el Graspop y no me generaron mucho. Así que los vi un momento, y preferí irme a almorzar algo por ahí, vale destacar que sonaron muy bien. A continuación, en el escenario chico se estaban presentando los americanos BEARTHOOT, otra banda de Metalcore (Si, otra más) que termine viendo desde un costado en el cual no había agua hasta que me termine aburriendo y decidí irme para prepararme para la próxima banda.
Con un calor que apretaba y obligaba a consumir (me recordaba mágicamente a los shows en Bs As donde te apagan el aire acondicionado para que tomes si o si), me acerque para ver a AMON AMARTH. Desde adentro del pit (foso de los fotógrafos), ya se podía ver una cantidad impresionante de gente, desde locos con espadas de cartón hasta personajes disfrazados esperando por el show. Los suecos arrancaron con todo, y cuando hablo con todo es que empezaron su setlist con su clásico “The Pursuit of Vikings” con dos figuras de cabeza de dragón imponentes en el escenario.
Siguieron con «As Loke Falls» y «First Kill» de su nuevo disco “Jomsviking” editado este año. No faltaron los clásicos agites de Johan Hegg con el publico, ni canciones como “Death in Fire”, “Cry of the Black birds” o “Runes to my memory”. Para ir cerrando una excelente presentación, donde el publico no paró de cantar ni de hacer mosh. Johan invito a Lars Göran Petrov (Entombe A.D.) para cantar juntos «Guardians of Asgaard», y para dar el toque final tocaron “Twilight of the Thunder God” donde el Sr. Hegg levanto el martillo y todo.
Posteriormente de haber apreciado a los suecos, llego el momento de los holandeses EPICA que con la intro “Originem” salieron a escena y comenzaron su set con “The second Stone” y “The essence of silence” pertenecientes a “The Quantum Enigma” editado en 2014. Con buen sonido y una Simone Simmons que se luce en todos los aspectos posibles, ya que no es solo una cara bonita. La banda seguía repasando canciones de su trayectoria como «Cry for the moon» o «Design Your Universe»; para cerrar la banda entono “Unchain Utopia” y “Consign to Oblivion”.
Rapidamente me dirigi hacia el escenario chico para ver a ENTOMBED A.D., liderada por el incombustible LG Petrov, con dos trabajos de estudio ya editados, de los cuales solo tocaron un par de temas y se dedicaron íntegramente a tocar los clásicos de la mítica banda de death sueco. Desde temas clásicos de sus comienzos como “Supposed To Rot”, “Stranger Aeons” del “Clandestine”, “Living Dead” y por supuesto “Left Hand Path” hasta temas de sus discos posteriores más controvertidos como “Eyemaster”, que viene siendo habitual, “Wolverine Blues”. Fue un auténtico concierto de death metal con los temas que la gente quería oír.
Tempranito y sin chistar, salió MEGADETH con un clima mas que agradable donde hasta el sol no pegaba tan duro. Tras la intro saló la nueva formación del grupo con Kiko Loureiro como segunda guitarra sustituyendo a Chris Broderick, y con el suplente Dirk Verbeuren (SOILWORK) como batería suplente mientras la banda encuentra un sustituto permanente. Arrancando con “Hangar 18”, como es habitual, y ya desde el comienzo pudimos notar a Dave Mustaine algo tocado de la voz, quizás más que en otras ocasiones.
Siguiendo con “The Threat is real”, y a continuación dedicaron “Tornado of Souls” al reciente fallecido Nick Menza. Realmente no fue un buen show de Megadeth, ni siquiera con la presencia de un Kiko Loureiro voluntarioso más que cumplidor, pero todavía le falta ritmo y complicidad con sus compañeros. Aun así pudo apalear esa sensación de desazón que me quedó tras su fecha de Copenhague, en la que ofrecieron un set muy centrado quizás en “Rust In Peace” y por supuesto en “Dystopia”, su más reciente trabajo.
La banda fue perdiendo fuerza tema tras tema y el publico también perdió interés, para cerrar la banda tocó sus mejores temas “Symphony of Destruction” (Sin el “Aguante Megadeth” que pude oir cuando los vi una semana atrás en Belgica), “Peace Sells” y “Holy Wars… The punishment due”. A pesar de todo, quiero destacar obviamente a David Ellefson que la rompió, ojala en sus próximos shows en Argentina, cambien esta imagen que me dejaron en el Copenhell.
A eso de las 21 hs ya atardeciendo, me fui al escenario mas pequeño para ver a los Alemanes KADAVAR que llevan años ganándose a pulso el lugar que tienen; al estar en todas partes con una propuesta traída, a través del túnel del tiempo y con un concierto tremendo con un sonido sobresaliente y mucha garra.
Decidí descansar y perderme el show de TRIVIUM (los vi dos veces la semana anterior en el Graspop) para prepararme para ver al maestro entre maestros. Por eso, un ratito antes de las 23 hs me dirigí al escenario principal Helviti, donde una gran cantidad de personas esperaban la aparición de KING DIAMOND que tras la intro “Out from the Asylum” el hijo pródigo volvió a su Copenhague natal con un merecido “Welcome Home”, en esta ocasión la lluvia, truenos y rayos incesantes parecieron parte de su inolvidable puesta en escena, ambientado en un caserón antiguo, como los de sus portadas. La elegancia de un Andy LaRocque algo mayor, y cómo no, el portento escénico que supone ver al mismísimo King Diamond encima de un escenario, fue algo que quienes nunca habíamos podido verlo antes en vivo difícilmente podremos olvidar.
A sus 60 años recién cumplidos, King Diamod brilló con luz propia en lo interpretativo y especialmente en lo vocal sin abusar más de lo debido de ecos o voces dobladas, en el escenario lo acompaño su mujer, Livia Zita, situada a la derecha del escenario en un discreto segundo plano; Andy en la guitarra solista, dejando que todo el protagonismo recayera sobre unos suecos incontestables como Patrick Wead a la guitarra y Pontus Egberg al bajo, que formaron una dupla letal siempre cerca el uno del otro.
El show fue dividido en dos partes, la primera con grandes clásicos de King Diamond donde obviamente no faltaron covers de Mercyful Fate como “Melissa” y “Come to the Sabbath”. Y una segunda parte con la interpretación de “Abigail” completo de principio a fin y en orden perfecto. Un excelente show del Rey Diamante que ojala lo traiga pronto por Buenos Aires.
Luego de la emoción de ver a KD, me acerque al escenario secundario para ver al ex- IMMORTAL que se presentaba ante el público danés con su nueva formación y proyecto. Tras salir escupiendo fuego reiteradas veces, así fue que ABBATH salio al escenario y comenzaron con “To War!”, dando paso para dos covers de Immortal como “Nebular Ravens Winter” e “In my kingdom cold” pegado a “Warriors” un cover de I (grupo formado por integrantes de Immortal, Gorgoroth y Enslaved en 2006). Realmente la banda sonó horrible, y eso que es muy difícil sonar mal en un festival como el Copenhell, bueno, ellos lo lograron. Para cerrar su set tocaron tres temas más de Immortal “Solarfall”, “All shall fall” y “one by one”.
Para cerrar la jornada, con pocas ganas y fuerzas, me fui al escenario chico del festival para ver a otra banda danesa de renombre como los ARTILLERY de los hermanos Stützer, quienes por cierto mantienen un nivel más que aceptable en estudio con nuevo trabajo editado este 2016.
Abrieron el set con “In defiance of Conformity” y “Legios” con la banda sonando super afilada, claramente para ese horario quedaba muy poca gente viéndolos, pero eso no era de importar. La banda toco “The Almighty” y “Terror Squad” para terminar su pequeño set y dar un cierre correcto al segundo día del festival.
- Sólstafir
- Monuments
- Copenhell
- Amon Amarth
- Epica
- Entombed
- Argentinos
- Megadeth
- Megadeth
- Trivium
- King Diamond
- Abbath
Cronista y Fotógrafo: Pablo Gándara
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