
Por primera vez juntas se presentaron en nuestro país Luca Turilli’s Rhapsody y Primal Fear, dos bandas que se podría decir que pertenecen dentro del metal a dos géneros diferentes, pero la realidad es que tienen mucho en común.
Las bandas encargadas de abrir la noche en el Teatro de Flores, fueron LegionSky e Isidris. Ambas agrupaciones locales, que tenían la dura tarea de calmar la ansiedad de los fanáticos. Por suerte cuando salieron al escenario había mucho público en el teatro, situación que no siempre se da, así que tuvieron una buena oportunidad para mostrarse y el público a su vez de conocer bandas nuevas. La primera de ellas nos brindó un potente symphonic power metal, al estilo del viejo Rhapsody, por lo cual seguramente después de esta buena presentación se habrán llevado un nuevo público. La segunda banda en pisar el escenario fue Isidris, brindaron un excelente Heavy/Power Metal que se llevó un respetuoso y cálido aplauso de los presentes.
Pasadas apenas las ocho de la noche, el Teatro de Flores ya estaba repleto esperando la primera de las dos grandes atracciones de la noche. Es así que inmediatamente las luces se apagaron y empezó a sonar una larga introducción, que forma parte de su último trabajo “Prometheus, Symphonia Ignis Divinus”, la intro seguía sonando y la gente se impacientaba, hasta que Luca Turilli apareció sobre el escenario e inicio la potente “Knightrider of Doom”, canción con la cual el público estalló y no es para menos con tal pegadizo tema. Como era esperable en esta gira, la banda iba a aprovechar para presentar su nuevo material, continuando con “Rosenkreuz (The Rose and the Cross)”. Pero los clásicos iban a volver rápidamente con “Land of Immortals” y “Unholy Warcry”.
Después de la triste noticia de la separación en buenos términos de Rhapsody allá por el año 2011, yéndose por un lado Fabio Lione, Alex Staropoli y Alex Holzwarth, y por otro Luca Turilli, Patrice Guers, Dominique Leurquin, nos han dejado la oportunidad de contar con dos Rhapsody vigentes, situación que no es muy usual de ver en el mundo de la música. De esta forma Luca completo el resto de los integrantes de este proyecto llamado Luca Turilli’s Rhapsody con Alex Landenburg en la batería y con el cantante Alessandro Conti, conocido por formar parte de la banda italiana Trick or Treat. Justamente este último se iba a llevar todo el protagonismo interpretando “Son of Pain” una potente balada como nos tiene acostumbrados la banda, en donde Alessandro pudo demostrarle al público porqué Luca Turilli pensó en él para reemplazar nada más y nada menos que a Fabio Lione.
Siguiendo con la presentación de su último trabajo, llego la hora de escuchar “Prometheus” y “Il cigno nero”, en cual al cierre de cada uno de estos tema nos encontramos primero con un poderoso solo de batería, interpretando en el arranque la introducción de la serie de Game of Throne, y luego un solo a cargo de Luca Turilli con el cual se llevó todos los aplausos y la ovación del público presente.
El show de la banda iba llegando a su fin, pero aún quedaba tiempo de escuchar algunas canciones más, como la gran “The Pride of the Tyrant” tema que formo parte de su álbum Power of the Dragon Flame y “Demonheart” canción que formo parte del segundo disco solista de Luca Turilli denominado Prophet of the Last Eclipse.
Presenciamos una gran actuación de la banda, quizás como puntos flojos se puede destacar el abuso de samples y la falta de un tecladista en vivo. Pero no importa, el hecho de poder disfrutar de escuchar estos clásicos justifican pagar una entrada. Para concluir la noche, iban a sonar posiblemente dos de los temas más característicos de la banda tales como “Dawn of Victory” y “Emerald Sword” les puedo asegurar que todo el teatro de flores acompaño cantando y saltando al ritmo de estos dos himnos. Se podría decir que fue un show medianamente corto, ya la duración promedió la hora y cuarto, en otro contexto me hubiese indignado, obviamente uno quiere seguir escuchando más temas. Pero sabiendo lo que se iba a venir, se puede perdonar todo.
Es así que produjo un breve receso entre banda y banda, en el cual fueron preparando las cosas para poder contar nuevamente con Primal Fear en nuestro país. Tal como estaba pactado luego de que suena la introducción “Countdown to Insanity” los alemanes salieron sobre el escenario, a toda furia empezando su show con “Final Embrace”, “In Metal We Trust” e inmediatamente con “Angel in Black”.
En esta gira la banda principalmente estaba promocionado su último trabajo “Rulebreaker”, que posiblemente este entre los mejores discos que salieron el 2016, de esta forma continuaron su presentación con la canción que da nombre a su disco. Continuando con “Sign of Fear” en donde los potentes agudos de Ralf Scheepers, demostraron que se encuentra en un momento vocal envidiable.
Un gran momento de la noche fue cuando empezó a sonar “Nuclear Fire” increíble como explotó la gente, se armaron grandes pogos y se divisaban los puños en alto de los presentes acompañado a Ralf en el estribillo.
Como anteriormente mencionaba, la noche iba a incluir varias canciones de su ultimo material, por lo cual íbamos a poder escuchar en vivo varias de estas canciones nuevas, tales como “The Sky is Burning”, “Angels of Mercy” y “The End is Near” las cuales a pesar de ser muy recientes, ya público se las conocía de punta a punta.
Se hacía evidente la buena onda de la banda con el público, que en todo momento acompañaba cantando, pogueando y saltando. Además, estamos en presencia de una banda muy carismática, encabezada por Ralf Scheepers que continuamente está alentando a la gente y corriendo de lado a lado. Pero la banda no se limita únicamente a Ralf, sino que cuenta con una formación impecable desde el bajo de Mat Sinner siempre marcando el ritmo, y las guitarras Alex Beyrodt y Tom Naumann. Y la inclusión en la batería de Francesco Jovino que no desentona en ningún momento con el resto de la banda.
Estamos llegando al último tramo de la noche, pero aún faltaban sonar varios clásicos, los cuales algunos ya están a la altura himnos para la banda, como “When Death Comes Knocking” “Chainbreaker” y “Metal Is Forever”. Pero aún nos quedaban los bises, para cerrar esta gran jornada en el Teatro de Flores. Aunque el público quería más únicamente faltaban dos temas, los cuales como ya nos tiene acostumbrados para cerrar sus shows iban a sonar “Rollercoaster” y “Running in the Dust”.
Empecé la crónica enunciando que ambas tienen mucho en común, por más que pertenezcan a dos géneros diferentes en el metal. Son bandas que tienen un extenso historial, con músicos de primer nivel y en que comparte gran parte del público. Lo que también es cierto es que una a raíz de los cambios de formación y estancamiento musical conlleva un presente regular, en cambio la otra manteniendo una base en su formación con muy poca rotación, y con una evolución musical diferente se mantiene en vigencia al día de hoy. Esperemos de todas formas que en los años venideros podamos seguir disfrutando de estas dos grandes bandas y porque no, que vengan nuevamente a nuestro país, y si puede ser juntas mejor.
Fotógrafo: Pablo Gándara
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