
Poco más de 20º grados anunciaba el servicio meteorológico para el sábado 10 de Septiembre. Y así pasó, el sol fue fiel testigo que dio de lleno en el predio de ex Parque Roca ante un público que superaba las 20.000 almas. El Maximus Festival en su primera edición nos regaló grandes momentos que quedaran grabadas en la retina de quienes estuvieron presentes, pero mejor vamos por partes cual destripador con su presa.
Pasadas las 15 hs llegaba este cronista a la Ciudad del Rock mientras Vinne Paul golpeaba los parches de su bestia Hellyeah en el “Escenario Maximus”. Debo reconocer que la propuesta musical del ex Pantera nunca terminó de agradarme, pero en vivo lograron que mi cabeza los acompañe al son de su Groove Metal. Posteriormente me dirigí a donde Asspera hacía su espectáculo, al llegar no podía creer lo que vi, el “Escenario Thunder Dome” no era más que una especie de carpa al mejor estilo peña folclórica, casi cerrada, con capacidad limitadísima, es decir que si no estabas adentro del mismo poco y nada podías disfrutar de las bandas nacionales que fueron designadas a esta zona. Punto en contra para la organización.
Black Stone Cherry se apoderaba del “Escenario Rockatansky” con su estilo mezcla de Hard Rock y Southern Rock. Con un público cálido que les daba la bienvenida mientras el número de asistentes subía a cada hora. Con un buen desempeño escénico estos muchachos de Kentucky rockearon de la mejor manera. A esta altura y con los rayos del sol cocinando la piel fui a la especie de “corral” para hidratarme con un poco de cervezas. Una cola interminable me hizo pasar la sed obligadamente, aunque las medidas de seguridad estuvieron al pie de la letra, cumpliendo su función de no dejar pasar a menores (sí, a veces me pongo la gorra), así que en definitiva fue una de cal y otra de arena para esta parte del predio denominada “Beer Garden”.
En el escenario mayor a las 16:50 hs era el turno de que la cantante Lzzy Hale nos cautive con su voz (y sensualidad) en Halestorm. Grupo estadounidense formado a finales de los noventa, apenas sacaron 3 discos, pero su rotación en las radios norteamericanas hizo de ellos un conjunto reconocido en esos lares. Trajeron consigo buenas canciones como “Love Bits” o “I am the fire” y un par de baladas también. A continuación, en el escenario contiguo, Bullet For My Valentine contentaba a sus fanáticos con su performance Metalcore melódico o Screamo según quieran catalogarlo. Nadie puede negar que estos galeses saben tocar sus instrumentos con gran calidad y técnicas dignas de envidiar, aplausos para estos vampiros.
La estrella solar estaba cerca de esconderse cuando Disturbed iniciaba su set musical. El pelado David Draiman sacaba de sus cuerdas vocales las mejores canciones de su carrera, allí sonaron “Down With The Sickness”, “Stricken” y el coreado “Indestructible”. Claro que también había tiempo para algunos covers como “Baba Baba O’riley” de The Who, “Killing In The Name” de Rage Against The Machine y “I still Haven’t Found What I’m Looking For” de U2.
El “Escenario Rockatansky” sería el centro de atención cuando Marilyn Manson puso los pies en las tablas. El inicio estuvo a cargo de “Angel With the Scabbed Wings” y “Disposable Teens”. En cada canción el ex flaco Manson se despachaba con algún elemento escénico para acrecentar su locura y dar un show digno de destacar. Sonaron grandes clásicos como “Deep Six”, “Sweet Dreams (Are Made of This)”, entre otros, para culminar su espectáculo, vestido con una camiseta de la selección Argentina con el número 10, se despedía con su gran hit “The Beautiful People”.
Las agujas marcaban las 21:30 hs y la cuenta regresiva aparecía en el telón que cubría el escenario principal donde Rammstein después de 6 años regresaba para patear culos. Fuegos artificiales y una nube de humo rojo cubría el cielo de Ciudad de Rock. Qué se puede decir de estos alemanes que no se sepa, cada tema ejecutado tiene una puesta en escena diferente, parafernalia a montones, juego de luces increíbles y fuego por todos lados. Rammstein sin quitarle importancia a su música sabe cómo impresionar su público, y eso es algo que se agradece. Pasaron temas de todas las etapas “Sonne”, “Du Hast” con llamaradas por todas partes), “Feuer Frei”, “Links 2 3 4”, “Engel” con Till Lindemann y sus alas de acero cargadas con pirotecnia y más llamaradas de fuego. Era impresionante sentir como el piso de cemento se movía cual olas de mar, los presentes hacían notar su energía a los germanos acompañándolos con los coros y el pogo característico de Argentina. Ya para finalizar la noche, la satírica “Amerika” con papelitos arrojados por todo el predio a pedido del público, “Te quiero Puta” cerraron el evento de una manera inmejorable.
Primera edición del Maximus Festival en Argentina dejó como saldo una buena impresión, con sonido fuerte y potente que despertaba al más sordo, pasando por el cumplimiento de los horarios pactados, correcta organización pese a algunos detalles mencionados en párrafos anteriores. Esperemos que este espectáculo regrese con más energías y con bandas de la misma calidad en los años por venir y ojalá alguna vez le toque a una banda local formar parte de un escenario respetable como los utilizados por los grupos extranjeros.
Cronistas: Angel Castillo Dioli y Jonatan Dalinger
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