
La segunda jornada empezó temprano, por lo cual había decidido recorrer un poco la ciudad y aparecer por el predio un ratito antes de que arrancara la potente voz del queridísimo Michael Kiske que inundó Can Zam con los temas de Unisonic, que para cerrar hicieron los clásicos «March of Time» y «I Want Out» de Helloween. Pocos minutos después le toco el turno a los veteranos Overkill que pusieron todo patas para arriba en base a antiguos y nuevos clásicos como son «Electric Rattlesnake», «Elimination» o ese «Fuck You» que nos puso a todos a hacer pogo. Es increíble el estado físico de la formación y la voz que mantiene Bobby pese al transcurso de los años.
A continuación, Barón Rojo, esa formación legendaria que haría llegar el metal español al extranjero en tiempos remotos, dio uno de los conciertos más paupérrimos y bochornosos de lo que vimos del festival. Que se tomen un descanso, por favor. Por suerte, llegaba el plato fuerte de la jornada y de todo el evento: la doncella había llegado a Barcelona.
Pocos eran los que aún no conocían la propuesta que Iron Maiden nos tenían preparada, y es que no faltó nada de lo que ya habíamos visto de ellos tanto alrededor del mundo como en festivales europeos: esas lianas colgando, piedras de reminiscencias de otro tiempo y esos fuegos que brotaban a sus anchas mientras la banda desplegaba una tras otra composiciones del más alto nivel. Como no podía ser de otra forma, Bruce Dickinson siguió tan o más teatral que siempre, y esas cabalgadas de Harris, las pentatónicas de Smith, Murray y Gers, y la invisible técnica de McBrain deleitarían a sus devotos durante dos horas de show del más alto nivel visual y musical. Y es que temas como “Powerslave”, “Hallowed Be Thy Name” o “Blood Brothers” siguen poniendo la piel de gallina como la primera vez. (Seria aburrido volver a escribirles tema a tema lo que fue sucediendo en el show, ya que la mayoría sabemos que los Maiden siguen una excelente rutina en sus giras, si queres leerlo, te recomiendo que leas la cobertura del Resurrection Fest)
«Crazy Nights» dio comienzo al show de los nipones de Loudness que a pesar de que mucha gente se fue cuando termino Iron Maiden, dieron un concierto con mayúsculas, con un Akira absolutamente magistral a las seis cuerdas, donde cerraron su participación con «Crazy Doctor» y «S.D.I.». Llego el turno de ver a Rata Blanca que dieron otra masterclass con un Walter Giardino absolutamente pletórico que ejerció de guitar hero enfrente a un público absolutamente entregado. Adrián Barilari, muy animado durante todo su concurso, nos preguntó si queríamos rock; vaya si nos lo dieron. Cortes como «Solo para amarte» o «El circulo del fuego» hicieron temblar las tierras catalanes, mientras los asistentes se preguntaban cuando los volverían a tener por allí otra vez, para cerrar su presentación la banda entono: «Guerrero del Arcoiris», «Mujer Amante» y «La leyenda del hada y el mago». Para terminar la jornada, la siempre sonriente y festivalera Doro nos hizo pasar un rato espectacular rememorando sus clásicos de Warlock y haciéndonos cantar ese “All We Are” hasta la extenuación. Ella es de las que nunca falla.
- Unisonic
- Overkill
- Publico
- Baron Rojo
- Firma de Rata
- Iron Maiden
- Iron Maiden
- Iron Maiden
- Loudness
- Rata Blanca
- Rata Blanca
- Rata Blanca FC
- Rata Blanca
- Rata Blanca
- Doro
- Doro
Agradecimiento especial a: Victor Vallespir por ayudar en la crónica
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