Pendejo – Uniclub (20-10-2016)

14317516_10153961385145003_5359600271065357292_nEl Club de la Muerte se fue de gira. De Holanda llego Pendejo y se fueron a recorrer Argentina. El cierre del Tour fue en su propia casa Uniclub junto a los sureños de Montañas.

Diega (voz) al frente, Ramiro Suarez (guitarra) y Andrés Villanueva (bajo) a los costados y Emiliano Paravisi (batería) detrás. Así  salió a la cancha el equipo. Directo a comerse el escenario. Y vaya que que lo hizo. Montañas recorre un subgénero del metal llamado slugde. Pero Montañas es sludge o sludge es Montañas? Creo haber encontrado la respuesta. Montañas es Montañas. Temas simples, concretos. Algunos rápidos. Otros cargados de densidad. Precisamente, la combinación de velocidades estuvo en una canción ajena a ellos. Una banda rápida como Ramones. Un tema preciso como Commando. Pero por sobre todo cuando salieron a correr con los lobos.

Banda de la Muerte puso primera e hizo lo que mejor saber hacer, repasar hits. De Pulso de una mente maldita (2012) interpretaron “Te estas dejando mentir” y “Parte de mi historia”.  Luego «El sol salio del sur». De 8894 sonaron “Ejercito de uno”, “Nación de Seguidores y «La Marcha del Exilio» donde El Pastuso de Pendejo hizo su primera aparición en escena como invitado gritando sus lineas. Ademas se despacharon con Abelardo, el pollo un clasico que ya tiene 42 años perteneciente a Pappos Blues.

El final estuvo a cargo de Pendejo. La sangre latina mechada con la frescura europea es una duple explosiva. Pendejo es único. Con «Flotadores» y «Dos» comenzaron.  Ya en ese momento dieron cuenta que son únicos no solo porque Pastuso canta en castellano siendo que la banda en sí es holandesa, ni mucho menos por incluir una trompeta en sus filas.  «Amor y Pereza»  también fue parte del viaje y remarcaron su rock crudo y duro. Aunque ni siquiera por la crudeza en las cuerdas, o la dureza de los golpes en los parches es lo que hacen únicos. Sino el combo. Cada uno de esos condimentos por separado no tendrían el mismo poder. Y ahí esta la palabra clave : PODER. Las letras picantes, el acento particular de un latino viviendo en el viejo continente complementados al rock valvular logran una explosión en la vivencia escénica. «Uñero» dio fe de eso.

Cronista: Jonatan Dalinger




· Volver




















logos_apoyo