Bandera de Niebla – Club V (16-12-2016)

15055787_1250118828368110_2117470625117266689_n16 de Diciembre. Media el último mes de un año sobrecargado de factores que juegan en contra de la concreción de los proyectos auto-gestionados, otro año cargado de destrato y distraimientos que no suman al deseo de unión y concientización social.

Entre tantas pálidas y corrupción resulta necesario regular los nervios para equilibrarnos. Es en los recitales de bandas Hardcore como Bandera de Niebla, que esa liberación depuradora va de la mano de vocalizaciones ruidosas, muchísimo movimiento escénico y por sobre todo, fuerte y marcada actitud. Con esa premisa llego la fecha del viernes pasado que se desarrolló entre las 21 y 23 hs en Club V con Canvas como banda invitada para abrir la noche.

Habiendo vuelto a la acción hace unos meses tras una pausa de 7 años, Canvas se presentó con resolución y una mezcla justa de ira y violencia inherente al caos que saben moldear en sus canciones cortas, directas a la yugular.

“No answer” y “Cuando Nadie” encabezaron la lista que siguió con “Abismo” y “Fantasmas”. El número de gente había aumentado considerablemente para cuando largaron “Anna Karina”, adelanto de los temas que vendrán.

Comandando la catarsis vimos a Matias Bovero quien a cargo de la voz hizo buen uso del espacio al movilizarse tanto sobre como  debajo del escenario, mezclándose con la gente, rompiendo con la estructura de los limites preestablecidos y valiéndose como ejemplificación poética de la vida: el espacio-tiempo limitado donde uno no solo elige donde posicionarse sino de qué manera desplazarse y plasmarse en el lienzo de nuestras historias.

El panorama para el resto de la noche venia en alza y el ambiente se sentía bien preparado para recibir a Bandera de Niebla por lo que el intervalo de preparación de los músicos fue corto y bien amenizado con «Two Headed Dog» de Roky Erickson recibiendo a la gente que seguía llegando.

Bandera arranco con la triada de temas que dan inicio a su último trabajo «Panel Óptico» presentado este año. Siguieron con «Antorchas» y «Optimistas disfrazados» recordando sus EP’s previos «Paren la Ciudad» y «Desindustrial», discos de los cuales sonaron también «Frío camino del rey», “Cosecha cerebral” y “Prostitución nacional” entre otros, alternando con más de Panel. Cerraron con “El trueno y el Relámpago” como bis y adelantaron 1000 Barcos Viejos, material que saldrá editado en su próximo disco el año entrante.

El grupo conformado por Adrián Outeda (Satan Dealers, N.D.I), Hernan Espejo (Compañero Asma, Vrede, Dragonauta), Martín Méndez (también ex Dragonauta en sus inicios) y el baterista Ignacio Brizuela (Catarsis, Fantasmagoria) llevaron a cabo una expresión de Hardcore de línea crossover que demostró entereza y fortaleza, propia de las personas que hacen y pretenden seguir haciendo música todo el tiempo.

Una noche nebulosa para  la gente que se acercó, vio y sintió junto a los músicos la magia a temporal de compartir un buen momento, lejos del frío inhumano de la represión y el champagne.

Cronista: Sofia Valdez




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