
El Heavy Noise Festival nació en octubre del 2016 y marcó una reivindicación en la música pesada argentina. Contó con tres fechas en Uniclub y fue un éxito. A casi dos meses de haber comenzado el 2017 el festival, mejor dicho Noiseground su productora, decidió realizar una edición especial a mitad de verano. La grilla se armo con cinco bandas emergentes de prospero nivel. Dos de ellas debutaron en el festival : Psicosfera y Montañas. Las otras tres, Undermine, Anomalia y Num, formaron parte de la edición anterior.
Psicósfera abrió el fecha. Una agrupación única en su especia. Conformada por los guitarristas Gabriel Luque y Gabriel Sabatini junto al baterista Juan Facundo Brinville y el bajista Lucas Coronel debutaron discograficamente en 2015 con Alpha. Particularmente no remiten a ninguna banda pero remiten a climas de doom a post metal. Una banda que te lleva a la oscuridad y te abraza.
Casi sin tiempo para refrescarse salio una nueva encarnación de Undermine. La incorporación de Alan Fritzler tras la salida del oso se complementa con Rodrigo Plascencia como voz principal, Francisco Cañardo y Guido Occhiuzzi en guitarras y Rodrigo Ferreiro en bajo. Cada cambio en Undermine impacta. La banda sonó ajustada y al palo. Los machaques thrasheros sumada a la voz podrida de Plascencia, crean un híbrido entre thrash y death metal difícil de conseguir.
Montañas subió al escenario con su sludge metal de alto voltaje. La banda de Diega (voz), Ramiro Suarez (guitarra), Emiliano Paravisi (batería) y Andrés Villanueva (bajo), hace estragos cada vez que pisa un escenario. Entre risas y saludos, y adelantos de su próxima placa de estudio repasaron sus ya clásicos tema de su ep debut como “Atávico” y el himno – porque cuando una canción pasa a ser del publico y deja que el vocalista regale el micrófono a los que están abajo del escenario se convierte en himno- «Corriendo con lobos». El crecimiento de la banda de zona sur es inminente.
Anomalía continuó el festival para seguir presentando Una vida en el infierno. Esta segunda placa marco un diferencia con respecto a su antecesor Mea Culpa (2012). Esta a otro alcance. Las letras en castellano y el poder de Ramiro Arias penetran de manera audaz en el espectacular. La adrenalina, la emoción y la euforia fue notoria. Las interpretaciones de “La miseria de vivir” y “Camino a la perdición” son el ejemplo perfecto al igual que “Awaking” de su primer placa. Lamentablemente sobre el final del show se quemo un fusible del cabezal del amplificador de David Iapalucci y aunque Ariel Olarte y Javier Cuello, bajista y baterista respectivamente, quisieron entretener mientras el guitarrista buscaba solución al desperfecto técnico, no hubo solución.
Finalmente Num cerró esta edición especial del Heavy Noise. Con visuales al fondo mezclando gore, dibujos animados, trance psicodelico y video musical en vivo NUM impacta brutalmente con su sonido. Graves, únicos e irrepetibles. Guitarras de ocho cuerdas a cargo de Gonzalo Varela y Julian Iturrieta, bajo de seis por Juani De Abreu, batería de pequeña medida pero con parches firmes tras los golpes de Lucho Guglielmo y la voz de Nacho Alvarez contundentemente versátil siendo por momentos intercalando entre putrefacción y agudos limpios. De antecara a la grabación de su tercer disco NUM adelanto dos temas nuevos y repasaron tanto Desarreglos (2015) como NUM (2014).
Heavy Noise Festival reunió un conglomerado de thrash, death y otras vertientes del metal en un día para dar cuenta otra vez, como lo hizo el año pasado, que el metal nunca muere, se regenera.
Cronista: Jonatan Dalinger
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