
Desde Villa la Verga los creadores del “Metal Bizarro” viajaron al corazón de la Patria para darnos un extenso show. Previa a la actuación de los enmascarados estuvieron en el escenario los muchachos de Águila Guerrera, Caraduras (Sgo del Estero) y Argento Tucma quienes calentaron las brasas para una noche de fiesta.
Las agujas marcaban las 3 de la mañana cuando la cuenta regresiva sonaba por las paredes de Robert Nesta. Asspera inició su repertorio con “Viaje al centro de la verga” y también “De lo bueno muy poco” el pogo era bestial y la emoción de los presentes se evidenciaba en los rostros. Los muchachos tocaron canciones de toda su discografía, así pasaron “Gorda Puerca”, “Si ya sé”, “Ni la pija te queda hermano”, “Hermandades de fierro” y “Partiendo cabezas”. El clima denso y pesado por lo cerrado del recinto no impidió que los más “corajudos” se unan en el abrazo fraternal rockero que llamamos pogo.
En el transcurso de la velada el bajo dejó de funcionar por lo que el show debió pararse unos instantes. “Un minuto de silencio para el bajo que acaba de fallecer” anunciaba Rockardo Asspero. La generosidad metalera existe y el bajista de Caraduras facilitó su instrumento de esta manera el evento se reanudó. El jolgorio se despedía con clásicos: “Hijo de Puta”, “Hijo de Cuca” (muy coreado incluso algunos bailando) “Destrucción” de V8 y “Pogo al corazón”.
Asspera es una banda muy criticada y resistida por ciertos sectores de la escena metalera argentina, esto se debe principalmente por las “líricas groseras dignas de una barra brava”. Siguiendo con la analogía, pareciera ser que los encuentros culminan en victoria a favor de los “Villaverguenses” pues sino que alguien me explique por qué el público se retira con sonrisas.
Cronista: Angel Castillo Dioli
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