Andrés Giménez: «A.N.I.M.A.L me dió la posibilidad de ser alguien en la vida»

«Los 30 años de A.N.IM.A.L los llevo de la mejor forma posible tratando de disfrutar todo el momento que puedo arriba o abajo del escenario, en una sala de ensayo o en una entrevista. A.N.I.M.A.L es mi vida,  me dio la posibilidad de ser alguien en la vida.» Son las 17.30 horas y Andrés Giménez nos recibe en las oficinas de Sony Music Argentina. Entre agua, gaseosas y mate, el artista se sincera sin tapujos sobre la historia de la banda, su estado de salud y como fue el proceso creativo de Íntimo Extremo de antesala al inicio del tour por los 30 años en el Teatro Vorterix el próximo 11 de marzo.

Luego de su regreso a los escenarios en 2015, cada movimiento de A.N.I.M.A.L es tendencia. Primero fueron los shows en el Teatro Vorterix. Luego, unos singles que funcionaron como previa de Una razón para seguir (2018). Finalmente, el inminente festejo de los 30 años de trayectoria con un nuevo disco de reversiones de algunos de sus temas más importantes. «Las canciones elegidas fueron las que quedaron. Hubo tres más que quedaron afuera: Familia, Poder Latino y Lejos de Casa por una cuestión de cantidad. Y además porque ya había representantes de esos discos muy buenos. Entonces, preferimos dejarlas afueras y capaz en algún otro momento las grabemos con otros invitados» cuenta el músico que luce vestido de remera y bermuda negra, clásico estilo del groove metal que lideró la década del 90.

Giménez saluda. Se lo nota contento. Ofrece bebidas. Es servicial. De la misma manera, posa para las fotos de Martes Rubí en el balcón de las oficinas de la discográfica. Después de horas de charlas y entrevistas con diferentes medios de comunicación, él posa. Advierte que le gusta contar y mostrar lo que hace, que le tiene un aprecio particular a los medios independientes y autogestionados. Para romper el hielo cuenta que de a poco la banda esta volviendo al ruedo después de estar mucho tiempo sin tocar. «Estuve con muchos problemas de espalda, me duele muchísimo. No podía tocar. Gracias a Dios estoy haciendo una rehabilitación que está bajando, no del todo, pero se está yendo. Tengo cuatro hernias de disco y no me quiero operar. No me quiero operar porque si lo hago es pan para hoy, hambre para mañana. Tengo dos en la parte lumbar y dos en la mitad que se me hicieron con el tiempo por no ejercitar, por saltar como un marrano y bueno son partes de la vida, del trabajo. Empecé a ir al gimnasio, a fortalecerme. No es algo que desaparece.» Así y todo, afirma: «Estoy feliz por este disco y hace tiempo que no estaba tan feliz.»

¿Cómo fue el proceso creativo de Íntimo Extremo?

Fue un laburo increíble este. Fue una idea que se me vino a mi cerebro y me dijo la voy a llevar a cabo. Era muy difícil, tenía que llamar uno por uno, hablar, explicar, contar. Hablar con los chicos y gracias a Dios todos me apoyaron un 100 % . Fue un laburo total de elegir canciones, dé reversionarlas. Fueron cuatro meses de laburo. Estuvo buenísimo ejecutar las canciones de una manera diferente. En ningún momento me puse a pensar en las versiones originales porque para mi esas versiones son únicas que se generaron en un momento único y no se pueden repetir. Siempre agarre una canción con el lenguaje de saber que la iba a desmenuzar toda y la iba a volver a armar. A partir de cada reinterpretación de cada canción se me venía a la cabeza el invitado que tiene cada canción y era medio loco porque se me venía la voz de Enrique Bunbury en «Combativo», en Juanes en «Solo por ser indios» y así con cada una.

Comentas que a partir de cada reinterpretación de las canciones se te venía a la cabeza el invitado ¿Cómo fue eso?

Principalmente yo soy amigo de todos ellos y a partir de la amistad uno genera otras cosas, entonces cuando llamaba  a cada uno por teléfono a mi me sonaba la voz ya y les contaba. Andrés Calamaro me dijo «quiero cantar en el himno de ANIMAL: El nuevo camino del hombre» y me morí. Le dije que ya había grabado Leon Gieco y se sumó igual. La voz de Juanes en «Solo por ser indios» me la imaginaba doblada con ese color que tiene Ozzy Osbourne,  por ejemplo. A Draco Rosa lo invité en «Esclavo de ilusión» y quedó increíble. Cuando la llame a Lali para que cante  «Revolución» y ella le puso su impronta me dijo que fue un sueño haber grabado con nosotros y hasta que le quiere poner distorsión a sus temas. Totalmente enajenada. Con la murga uruguaya Agarrate Catalina con coros e interpretación vocal, estuvo mortal también. Todos se fueron cuadrando y es una bendición de la música que a todos los que llame me dijeron que si.

¿Fueron las primeras y únicas opciones?

Cada uno fue única y primera opción. Y te cuento más, hay algo que pasó – y que quería que pase – y es que la compañía, Sony, se enteró del disco cuando el disco estaba terminado. Yo en ningún  momento le dije de que se trataba. Ellos pensaban que era un disco con canciones nuevas. Cuando me decían vamos al estudio a escuchar les decía que justo ese día no estábamos o algo así. Cuando termine los senté y les dije: escuchen este es el disco y es con invitados. La respuesta fue: Una locura hermosa, pero ¿Cómo hiciste? Y la verdad es que lo hice honestamente, cómo se tienen que hacer las cosas sin ningún tipo de ayuda de nadie más que la amistad. Hable con amigos que se comprometieron a estar en el disco y no va a haber ningún problema de compañías, de nada. Fue súper honesto y creo que es la forma de hacer las cosas y más para una banda como A.N.I.M.A.L.

Intimo Extremo (2022) tuvo su listening party a finales del año pasado. Algo que la banda nunca había hecho y que lo tomó como algo divertido y diferente. De hecho, fue gratuito y se agoto a la hora y media de que se anunciara. «Fue un lindo mimo al alma», reflexiona Giménez.

Es un disco si quiere, al menos, polémico, pero de todas maneras en un terreno que A.N.I.M.A.L ya conoce ¿Cómo estás viviendo los comentarios de la gente?

Mira ningún disco de A.N.I.M.A.L suena igual a otro, ni tiene el mismo tipo de composición. Tiene un hilo conductor porque somos la misma persona, pero cada uno tiene su onda, su estilo. Creo que los discos más parecidos son Poder Latino y Usa Toda Tu Fuerza. Y eso creó conformismo/inconformismo y amor/irritación con la banda. Siempre fuimos una banda cuestionada por ser punta de lanza y eso te lo tenes que bancar porque marcas, pero el que marca se liga los palazos. Después atrás vienen un montón y ya no sé comen ese palazo. Somos una banda de romper esquemas. La diferencia es que hoy en día esa irritación se ve reflejado en una red social porque es mucho más fácil llegar, pero en otro momento yo lo vivía en la puerta de los shows y me quedaba hablando y explicando y hoy en día ya no pasa más eso. Es mucho más fácil ser Beethoven y decir esto no me gusta pum que otra cosa. Y está bien, yo lo respeto. Es parte de esto también. Lo que si como se como viene, no me mueve la vara sentimental para nada. Me cague de risa de los comentarios negativos porque sabía que iba a generar eso, pero no de la gente sino porque sabía que iba a pasar eso, pero también sé que con el tiempo lo van a valorar porque siempre es así. Es parte de la vida que haya enojos y amores. Sería aburrido sino fuera así. Seguramente si era un disco nuevo tampoco iba a cumplir las expectativas de todos. Se que el verdadero crítico de A.N.I.M.A.L sabe de lo que se trata A.N.I.M.A.L, que es una banda jugada y que nunca le tuvo miedo a nada. Yo sé que esa gente interpretó el disco y lo valora. Y eso es lo que importa. Entonces, yo estoy acostumbrado a jugar con fuego porque siempre fue así y está buenísimo que haya sido porque sino no hubiésemos sido esta banda en Argentina ni en Latinoamérica. No lo hubiésemos logrado. A.N.I.M.A.L lo logró por jugársela, por no repetir una fórmula.  Yo me acuerdo de donde salí, lo que la banda me dio y lo que pude encarar como vida. Me cambió la vida. Entonces, disfruto de los momentos malos que tuvo y los que pueda tener como disfruto de las cosas hermosas. Soy un agradecido de todo lo que sembramos y lo que hoy estamos recogiendo de esa cosecha.

Y más teniendo en cuenta que hay invitados ajenos al metal . . .

Me encanta escuchar a Bunbury, a Draco, a Lali, a Lula Bertoldi, a Abel Pintos. «Mi barrio» con Catriel y Neo Pistea quedó mortal. De hecho, para  mi esta generación de pibas y pibes, y seguro lo que voy a decir sea polémico, es como la vieja camada de fines de los ’80 y principios de los ’90 que nació ese rap contestatario de Public Enemy, House of Pain y que por ahí mucha gente no conoce eso. Como que P.E grabó con Anthrax y me parece que esta generación de artistas son parte de esa revolución. Te puede gustar o no, y esta perfecto, pero la realidad es la realidad. Hay que entender que el mundo sigue su curso y aparecen nuevos estilos y no puedo dejar de admirar a estos pibes que salen de barrios re contra humildes y están llenando un Vélez. No es casualidad. Por más que no comparta yo tengo que ser respetuoso.

Hablando de colaboraciones, y ya a modo de cierre, el arte del disco estuvo a cargo de Villy ¿Cómo se da la conexión con ella?

Con Villy tenemos una conexión hermosa de adrenalina y de gustar las mismas cosas. La idea era representar 30 años en diferentes calendarios, en lobos, en algo así como estampas y nos caso de una. Nos presentó el primer arte y yo no lo podía creer. Estamos agradecidos y alucinados de haber trabajado con ella. Creo que a partir de ahora vamos a trabajar con ella siempre. Este arte es una genialidad. Ves el vinilo abierto y es una hermosura.

La proyección de A.N.I.M.A.L para el 2023 es . . .

Siempre compongo. Por ahí no hay letras, pero sí música. Seguramente en un tiempo sacaremos otro disco, pero creo que hoy nos merecíamos esto. El 11 de marzo vamos a estar en el Teatro Vorterix. No veo la hora de poder tocar este disco en vivo. Va a ser una aplanadora.

Cronista: Jonatan Dalinger
PH: Martes Rubí























 

 

 

 

 

 

 

 

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