
Después del show de Arraigo en el Roxy y la necesaria cena posterior, me acerqué a Gier en Colegiales en donde se iba a estar presentando Criptofonia, en lo que sería la despedida de la gira Ciudad Cementerio, su último EP editado el año pasado. Cuando arribé al local ya estaba finalizando la primera banda, Reza Duro. Luego salió Sed de sangre, ante un público algo escaso que en su mayoría permanecía en las mesas. Los thrasheros de zona sur dieron un show muy correcto y prolijo, con riffs muy contundentes de la guitarra de Marcos Aguirre y un bajo muy poderoso a cargo de Ivan Maldonado, integrante recientemente ingresado. Fueron todas canciones propias que sonaron como “Cracovia bajo cero”, “Inquilino del andén” y la homónima “Sed de sangre” con la que cerraron su set de 45 minutos, tras anunciar una fecha con Horcas.
Luego, para mi sorpresa salió Criptofonia al escenario, ya que estimaba que serían la banda encargada de cerrar (lo hizo Demonosis pero las altas horas, el sueño y el largo viaje de regreso me jugaron en contra). Abrieron con “Leyes”, mostrando la velocidad y tecnicismo a la que nos tienen acostumbrados. Sin embargo fue para su segundo tema “Arquitecto de las pesadillas”, incluída en Revívanlos a todos (2011), en el que se sintió una mayor comunión entre el público y la banda, y el pogo infernal se desató. El sonido se mostraba muy poderoso y muy claro sobre todo, en ese sentido Gier siempre se destaca. El bajo de Leandro Lebenas particularmente sonaba tan potente que retumbaba en el pecho. Casi una casualidad del destino indició que se acercaban las 3 A.M. cuando anunciaron que iban a tocar “A las tres de la mañana”, de su último EP.
Una vez finalizada esta gira se van a enfocar en la edición de su nuevo disco (que llevará el nombre de “Hazlo o muere”) y del cual anunciaron que iban a estar adelantando algunos temas. El primero de ellos fue “Asalto comando”, que los muestra en la misma faceta thrash ultra-vertiginoso con un solo de guitarra más destacado que el anterior por parte de Emiliano Pérez. Luego como para retroceder en el tiempo hasta el 2008 ejecutaron “Oscuros recuerdos” un tema siempre muy pedido de su primer trabajo Sinfonías de la cripta. Continuaron con “La parca de Medio Oriente” y otra canción nueva que lleva el título de “Entre la gloria y el purgatorio”. “En el barrio”, “Frecuencia extrema” y “Nada más quedará” se sucedieron en lo que fue una aplanadora constante de riffs y machaques, y mucho vértigo y velocidad. Ya llegando al final “Múltiples personalidades”, uno de sus temas más emblemáticos, siguió desatando las pasiones violentas de los presentes hasta despedirse con “Ciudad cementerio” y dejarnos con muchas ganas de que salga su próximo álbum que los seguirá confirmando como una de las mejores bandas thrash del país.
Cobertura: Sebastian De la Sierra
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