BAJO LA CRUZ DEL DESCONTROL. Heavy thrash – Club V (10/01/2026)

Ser cronista estando en silla de ruedas debería ser considerado deporte de riesgo. Tenés que estar constantemente prestando atención para que no te lleve puesto algún cuerpo que sale despedido del pogo. Esquivar extremidades. Saber medir hasta donde podés acercarte sin que tu integridad física corra tanto peligro y poder ver algo. Es un equilibrio muy delicado, pero todo sea por el cumplimiento del beber…digo…deber.

Empecemos.

Para ser una banda formada hace relativamente poco tiempo – septiembre del 2023 – Muerte violenta ya tiene decenas de seguidores que los acompañan a donde vayan. Su variante de thrash es la más frenética. Entrar de un portazo. Dejar todo hecho un bardo. Salir. Fieles devotos de la Iglesia Slayer y del San Tupátupá. “Escapar de la muerte” hace pensar en que deberías tener un quiropráctico de confianza para el día siguiente. “Memorias de sangre” es el equivalente sónico de la palabra ‘descontrol’. Y la intro de “Matar y quemar carne” te dá dos opciones: te unís al pogo o te corrés. Los shows de este cuarteto no se viven; se sobreviven. Pero, que linda es la adrenalina. Ojalá no tengamos que esperar mucho para la próxima dosis.

Mercurio en vivo es sinónimo de fiesta. Estribillos gancheros (a vos que estás leyendo, te desafío a escuchar “Reina de la luna” y que no se te quedé pegado por el resto de la semana.) Melodías que fusionan su amor por Judas Priest y Barón Rojo con la pizca justa de glam. El público completamente preso del embrujo de sus temas. Tarareando, cantando, saltando, agitando de principio a fin. Como dije. Fiesta. Algunos de los mejores momentos de la noche fueron escuchar el tremendo solo de “Oportuna fe” o “La llamada del diablo” con su riff bañado en ochentas. Y el ya mencionado “Reina de la luna”. Sin embargo, los muchachos nos tenían preparadas dos sorpresas que llevarían el jolgorio a niveles estratosféricos. Primero, subió Trujillo (bajista de Frantic) para sumar sus cuatro cuerdas a “Guerreros”. La segunda sorpresa fue una bomba. Nada menos que Paul Divano de Velocidad 22 sumó su voz y carisma innato a “Betty silicona”, tema clásico de Riff, para el delirio de la concurrencia. Esperemos que la invitación a la próxima fiesta llegue lo antes posible.

Tras la visita de rigor a la barra para comprar un vaso de elixir cordobés, llegaba el turno de ver una banda que solo había escuchado en disco y ver como trasladaban a las tablas lo que hicieron en el estudio. Vinator es oriunda de Mar del Plata. Tiene un disco editado en 2022 y es feligres del Templo Metallica y San Ballof. Se adueñaro del escenario como si tocaran ahí todos los fines de semana. Riffs a la velocidad de un Formula 1. Base rítmica que pisa el acelerador y no lo suelta hasta ver la bandera a cuadros. Voz con potencia de motor. Si fuese fierrero, sería fanático de su escudería. Los coros de “Hora de morir”. La línea de bajo en el puente de “Instinto piromaníaco”. El pandemonio etílico “Trago thrash trago”. No solo hacen honor a las grabaciones, sino que las elevan a un nivel superior. Hace unas líneas mencioné que le rinden culto a Paul Ballof (besito al cielo). Esto no solo se nota en sus composiciones originales, sino también en la elección e los covers. Por si había más gente entre el público que no los conocía decidieron hacer una versión apabullante de “Bonded by blood” con el doble motivo de tributar a un grande y ganar adeptos para su propia congregación. Vinator suele venir con bastante frecuencia a la Capital. Ya estoy ansiosamente esperando la próxima.

Para cerrar la noche, no tuve mejor idea que irme delante de todo en el set de la banda más quilombera. ¿Fue la mejor idea? El cerebro dice que no, pero todo el resto dice que sí. Eventualmente los moretones se van.  Velocidad 22 se puede decir que ya tiene el status de leyenda en el circuito under. Para quienes no los conozcan, hacen heavy metal sin vueltas. Imaginen lo que pasaría si en algún momento se hubieran juntado a componer Riff y Saxon. Va más o menos por ahí. Si antes hubo agite, hay que inventar un término nuevo para lo que se vivió en este show. La gente no paró desde el primer acorde de “El heavy es violencia” hasta el final de la última canción. Gracias a dos personas que me protegían de todo lo que se acercaba puedo estar escribiendo desde mi casa y no una clínica, pero no estuve tan lejos. Estar en el centro del huracán sabiendo que todo se puede ir al carajo de un segundo al otro es inigualable. “La venganza de las huestes”, “Hijos del caos”, “Alcohol y gasolina”, podría nombrar la lista entera. A medida que pasaban los temas el pogo se ponía cada vez más picante. Si nunca viste esta banda en vivo, hacete un favor la próxima vez que toquen cerca de donde estás. Eso sí. Preparate para la vorágine.

Resumen de la jornada. Cuerpo agotado, pero ileso de accidentes metaleros. Mente y corazón llenos de música. Bienvenido 2026. No te tenemos miedo.

Por Ale Williams























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