
Poseidótica dio el puntapié inicial de este 2026 con un show lleno de elegancia y sorpresas, además de marcar el regreso a lo que es su casa: Niceto Club. Y para que este viaje sonoro haya sido completo, .MAR y Malviaje fueron las bandas invitadas.
El comienzo de la jornada lo tuvo a .MAR, una propuesta musical vistosa y una gran variedad de cambios de tempo, donde los músicos demostraron una versatilidad contundente. Su show fue acotado, cerrando con un homenaje a Mastodon.
En segundo turno, Malviaje dio un show sorprendente. Es más, las visuales de fondo hicieron una pareja perfecta con la performance de los músicos. Tuvieron una excelente aprobación del público, que a esa altura de la noche ya había colmado en gran parte recinto.
Por último, el plato principal: las luces se atenuaron y un poco de humo hicieron que el inicio sea con mucho misterio. Con los primeros acordes, la sorpresa que nos tenían guardada vio la luz: Poseidótica interpretó en su totalidad el álbum Intramundo (2005), un disco que requiere varias escuchas para poder disfrutar de este cosmos sonoro.
Pero no solo debemos señalar la interpretación de este álbum, también hubo invitados especiales que en cada aparición crearon atmósferas oníricas únicas. Este viaje comenzó con “Hidrofobia” y “Paralexis”, dos gemas fundamentales para poner en clima a la gente. El primer invitado del ámbito internacional fue Ignacio “El Galgo” Salvadores, quien con su saxofón tiró magia en la canción “Las 4 Estaciones”. Salvadores es un músico nacido en Argentina, pero radicado en Londres. También como invitadas especiales estuvieron las chicas de Blanco Teta: Violeta García en violonchelo y a Carola Zelaschi en batería. Ellas estuvieron en esta primera parte interpretando “La Nave Nodriza”, generando un clímax en la gente.
Lo escrito anteriormente fue parte de la primera etapa del show. Con un Niceto Club en éxtasis total, dieron paso a la segunda parte, donde también tuvo su momento álgido en la canción “La Joven Promesa”, con las chicas de Blanco Teta deleitándonos con una ejecución precisa e impecable. El fin del vuelo festuvo a cargo de “Malevo” y “El Alma de las Máquinas”.
Poseidótica nos demostró una vez más la versatilidad que posee, y quedó demostrado en cada canción, desde los momentos más introspectivos hasta los más explosivos, transportando al público a un universo sonoro lleno de matices y contrastes.
Por Sergio Silva
PH: Letici Villalba
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