ENCONTRAR EL CAMINO A CASA. Weather Systems – El Teatrito (06/02/2026)

El debut de Weather Systems en Buenos Aires va a quedar marcado como un reencuentro inolvidable entre Daniel Cavanagh y sus seguidores argentinos.  Para comenzar hablar sobre Weather Systems hay que hablar sobre Anathema. Obviamente, Cavanagh es quien está al frente de este nuevo proyecto que no busca ser como el antecesor, no busca una comparativa; si no más bien una extensión del mismo, una continuidad en tiempo presente que vive del pasado, se basa en él.

Sobre esta nueva etapa Cavanah dijo que “Se siente como el 80% de un disco de Anathema que habríamos hecho. Definitivamente es una continuación de lo que yo hacía. Es parte del mismo universo, pero es una nueva historia.” Claro está en que musicalmente hablando, Weather Systems (2012) más allá de llevar su nombre como insignia, es donde hace incapie esté grupo.

Anathema dió ocho conciertos en Argetina. Comenzó en 2006 y cerró en 2019. A eso, Cavanagh brindó un acústico en 2018. Simplificando el fomato intimo, los shows de Anathema fueron creciendo en convocatoria. Del primer ND Ateneo para 700 butacas al Teatro Flores que alberga a 1900. Dicho esto, los últimos años fueron dificiles para Daniel. Anathema terminó en pandemia tras quedar en bancarrota y él entró en depresión que lo llevo a intentar terminar con su vida. Como Ave Fénix surgido de sus cenizas, hambriento y despierto, fue al cien por ciento con Ocean Without A Shore (2024), un nuevo album que sugiere ser una continuación del climax con Weather Systems (2012). El album debut pudo llevarse a cabo a través de distintas campañas comandadas por Cavanagh como GFM y la plataforma Gofundmeen lo que tuvo como objetivo 50.000 libras esterlinas. Finalmente, el disco salió a través del sello Mascot con la producción de Tony Duke. Todo cuesta arriba, pero nada es imposible.

Personalmente, la segunda etapa de Anathema, y principalmente el album que da nombre a esta nueva etapa, es uno de esos que sin importar el contexto, se proyecta en lagrimas, sonrisas, calores y angustias. La primera vez que vi a los hermanos Cavanagh en vivo fue hace 11 años durante el Distant Satellites Tour en el Teatro Vorterix. Los cambios son obvios, esta vez solo sería Daniel y Cardozo; habría temas nuevos además de algunos clásicos y mucha menos público. Sin embargo, más de allá de los números, cuando rige la emoción, el logro es innegable.

Quizas, la única o una de las pocas bandas que podía ser la encargada de abrir el evento es Presto Vivace, eminencia del metal progresivo nacional. El grupo viene con una fuerte impronta tras la salida Inmanencia. La formación con Brunella Bolocco Boye en voces y Luciano Pérez Schneider en guitarra, acompañando a los ya conocidos Marcelo Pérez Schneider y Martin de Pas en bajo y batería respectivamente es solida, correcta y agradable. Cuando tiene que ir al frente, lo hace; pero no duda en bajar un cambio en cuanto es necesario. Como ya se dijo en este medio, el compromiso y la calidad es algo que Presto Vivace no se negocia.

 Con apenas unos minutos de retraso, el telón de El Teatrito se abrió. Luces azules y «All Eyes on Me» de Bo Burnham como apertura marcaba que no iba ser a un show más. Los más acerrimos bailaban y cantaban como mantra el estribillo. Resiliencia en estado puro. Finalmente, con toda la banda sobre el escenario, empezó el primer cover de la noche: «Deep» Un total de 16 canciones sonarían en casi dos horas. Solo 5 serían de Weather Systems, 2 covers – el mencionado de Bo Burnham y «Wherever I May Roam» de Metallica a cargo del bajista André Marinho –  y el resto de Anathema. Dicho esto, Cavanagh no vive del pasado, es parte del pasado así como de este presente y por consecuencia lo que pase en el futuro. Tanto «Synaesthesia» como «Do Angels Sing Like Rain?» fueron celebrados, ambos son los cortes de difusión del album, sin embargo «A simple mistake», con una versión más larga y emotivo, calzó justo. «Somos 200, pero cantemos como si fuesemos 2000», repitió en más de una oportunidad Daniel lejos de la queja, del lugar común y de la demogía, más bien desde la creación de puente entre obra, banda y público. Tal es así, que para «Ocean Without a Shore», Cavanagh bajó del escenario y fue hasta el centro de la pista para cantar junto a los fanaticos.
Indudablemente, el punto más alto de la velada estuvo en la recta final. Cuando fue el momento, Cavanagh anunció «Untouchable» partes 1, 2 y 3. Todo lo que se fue formando canción a canción, en intimisidad, en una comunión de los más acerrimos fieles, llego a la meca. A fin de cuenta, el escenario es el hogar de Cavanagh, así como de cualquier artista. Los celulares dejaron de estar al frente y volvieron a dirigirse al centro de la pista, esta vez porque Soraia Silva, voz al frente, bajó a cantar, por primera vez en su carrera, a milimetros de seguidores argentinos.  A continuación, otras dos populares «A Natural Disaster», a pura linterna y finalmente «Fragile Dreams» con coro pasión argentina y pogo inesperado.

El show de Weather Systems en El Teatrito fue una demostración de que hay canciones que son parte de la historia tanto personal como de quien la ejecuta, que a veces menos es más y que cuando la emoción desborda, no hay mal que por bien no venga; que pueden ser 200 almas cantando como si fuesen 2000.

Por Jonatan Dalinger
PH: Martin Darksoul (Cortesía Icarus Music)























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