
Una vez más, y para darle impulso al 2026, volvimos a tener a Living Colour en nuestro país para festejar 40 años de carrera. Desde sus inicios en 1984, y a pesar de su disolución en 1995 y el regreso en 2001, los oriundos de Nueva York supieron demostrar que aman el oficio y que lo van a hacer igual de bien como en su primer día. El lugar para esta celebración fue el C Art Media y tuvo como invitados a Renzo Leali en el plano nacional y Madzilla en el internacional.
El primero en abrir la noche fue Renzo Leali, quien con su rock canción lleno de acordes potentes empezó a calentar la noche para un lugar que se llenaba de a poco. El segundo acto de la noche fue por parte de Madzilla, una banda oriunda de Las Vegas con una propuesta orientada al thrash melódico y que aprovecho para adelantar algo de su próximo trabajo de estudio titulado “Angel Genocide” del álbum homónimo. Dando el toque variado a la noche fue disfrutada y amenizó la espera del acto principal.
La salida de Living Colour estaba pactada para 21:30 horas, pero ante un público impaciente diez minutos antes las luces se apagaron. Entre las vueltas y prueba de sonido para que el escenario finalmente la Marcha Imperial de Star Wars para que uno a uno aparecieran los músicos en escena. Sin mediar palabra, la fiesta inició con “Leave It Alone” y pegada “Middle Man” lo que activó los saltos en el público. Hay dos cosas que caracterizan a Living Colour, la primera es su público variado: desde fans del metal y punk hasta el reggae. La otra es que ningún integrante es más o menos importante que otro. A lo largo de la noche se pudo ver en distintos momentos que cada músico se lució a su manera: Vernon Reid en sus tremendos solos de guitarra, Will Calhoun con su solo de batería además de los arreglos en todas las canciones luciendo una remera con la bandera Argentina y una imagen de Maria de lo Remedios del Valle, una procer nacional luchó junto Manuel Belgrano en el Ejército Norte y que él mismo hizo en su casa, Doug Wimbish en las líneas de bajo que complementan excelentemente la guitarra, y el tremendo Corey Glover con la voz intacta como en sus inicios. El improvisado cover de “Hallelujah” de Glover junto a Reid a la mitad del set fue un claro ejemplo.
Durante la noche pasaron una cantidad de clásicos de la banda en las que la gente bailó, pogueo y mucho más en un Art Media a su máxima capacidad. “Ignorance Is Bliss” , “This Is The Life” y “Pride”, entre otros. En cuanto a la puesta de escena respecta, fue simple. Lo importante era la música. El sonido, salvo por unas imperfecciones, fue perfecto. Para el final, llegaron los infaltables “Love Rears It’s Ugly Head” donde el dúo Reid/Glover brillaron una vez más de manera inexplicable, “Glamour Boys» para poner en climax el instinto bailable entre tanto agite. Pero el tema que se esperó toda la noche fue aquel que los hizo famosos a nivel mundial, ese que tiene un mensaje que a día de hoy sigue vigente. “Cult Of Personality” hizo explotar gargantas con cantos fuertes, saltos y gritos. Ya como parte final, Glover se sentó unos minutos, mientras sus compañeros zapaban para terminar en los acordes de “Solace Of You” y dar el cierre definitivo con la versión de “Should I Stay Or Should I Go” de The Clash en un show que duró un poco más de 2 horas que se sintieron cómo dos minutos.
Living Colour paso por nuestro país con motivo de sus 40 años de historia. Pero sea cual sea, las ganas de escuchar su música van a ser siempre las mismas, no hay que olvidar que esta banda hizo lo que pocas: unir a la gente de distintos géneros en un solo lenguaje musical. Este show fue comprobación que a través del culto de la personalidad, la música de Living Colour además de rebeldía es una fiesta.
Por Fernando Gonzalez
PH: Alejandro Kaminetzky (Gentileza Producción)



