
RRN festejó una década de presencia en la escena musical argentina y, como toda gran conmemoración, no faltó el repaso por su carrera, los artistas invitados y una buena torta selva negra.
Los gritos catárticos, los subidones de speed metal y sus guitarras cargadas de efectos nu metal fueron el escenario principal de los diez años de Wrrn. Una banda que nos tiene acostumbrados a ambientes únicos que hacen un guiño a esas bandas under que escuchábamos en los 90.
El espectáculo estuvo cargado de efervescencia y acompañado de amigos que fueron parte del grupo en algún momento o que influyeron de cierta manera en el conjunto. A medida que los temas fluían, el escenario se modificaba acorde a cada ocasión.
El show arrancó con «Retentiva», «Éste agujero», «Quiebre» y «Contracorriente.» El público recién estaba entrando en confianza para luego sumergirse de lleno en el post hardcore que caracteriza a la banda. Con guiños a Deftones, pero con una autenticidad más melancólica y emo, Gonza Morales en voz y guitarra, Seba Soto en guitarra principal, Nico Soto en bajo y Seba Barbieri en batería lograron una conexión única con la audiencia.
“Diez años son un montón y hay un montón de gente. Hoy van a estar en el escenario algunas personas que, al igual que ustedes, formaron parte de este proyecto”, reveló Morales antes de presentar al primer baterista invitado de la noche, Yair Quilodrán, con quien interpretaron el tema «Para volver a casa.»
Luego subió otro de los bateros invitados, Laucha, con quien interpretaron «Jaula» y «El lugar de siempre.» El artista aprovechó el espacio para expresar que “en estos momentos es importante la solidaridad” y que “no hay que mirar hacia un costado ante cualquier injusticia”.
«Espero nunca sientas tanto» fue uno de los más aclamados de la noche y, como era de esperarse, el público ya estaba completamente entregado para hacer el clásico stage diving, un rito performático en conciertos de este género. «Peste a derrota» lo hicieron con Luca Daniele, cantante de la banda Cursi no muere, y con él, el público terminó de explotar.
Hubo un breve lapso de Solo, acompañado de una anécdota de cuando fueron al programa cultural 2Mil hombre digital, conducido por Seba Saire y Beto Trash en Radio Colmena, que dio el pie para hacer subir a Marina Fages, quien acompañó con la voz en «Sigo preguntando.»
El último bloque de canciones estuvo compuesto por las que faltaba sonar: «Si me dejaras», «Armar y desarmar», «Qué parte de todo esto te llevarías?» y antes de hacer «Balvanera», Seba Soto agradeció a todos en nombre de la banda y expresó su fortuna por poder estar ahí, parados frente a quienes los festejan y los celebran.
Con una buena torta selva negra cantaron el feliz cumpleaños junto a la audiencia y a las otras bandas que los acompañaron esa noche: Portland, Obelisco y Neokira.
Por Micaela Perez Carrizo



