
El pasado viernes 13, fecha fatídica en el imaginario popular ya sea por mala suerte o por su relación con el cine de terror, se presentó por primera vez en nuestro país Vola. La banda oriunda de Copenhague, capital de Dinamarca, es dueña de un metal progresivo que incorpora elementos de la música electrónica, breakdowns densos y violentos, y pasajes del djent. Además de los daneses, y formando parte de la fecha, Jessica Falchi con su proyecto Falchi que también se presentó por primera vez ante el público argentino. Habiendo formado parte de Crypta, desde el año pasado formó su proyecto solista, instrumental, dando cátedra de guitarra. Por último, quienes abrieron la tarde/noche del viernes, fueron los locales Carbón, proyecto que nace luego de lo que fue Hermanos de Sangre.
Carbón es un power trío conformado por los ex HDS Pehuén Berdún en guitarra y voz, Germán Caramanico en bajo e Ivan Larraburu en batería. La propuesta de la banda sigue un poco la línea del anterior proyecto, una especia de metal alternativo con riffs punzante, modernos y melódicos. A la fecha, tienen un ep homónimo publicado en diciembre del año pasado. Por cuestiones de horarios, lamentablemente pude ver casi los últimos acordes de su presentación, pero no impidió notar al menos, que mucha gente se hizo presente desde temprano para poder verlos.
Ya para la presentación de Falchi, Uniclub se encontraba muy concurrido. Si bien la presentación de la brasilera fue breve, no por eso dejó de ser contundente y capaz de crear una gran conexión con la gente. Ella se mostró muy agradecida, y se la veía disfrutar cada acorde y cada solo, no sólo con la gente, que no dejó de arengar y aplaudir, sino también con sus propios compañeros de banda. La otra guitarra esta a cargo de Guilherme Carvalho, el bajo es de Joao Pedro Castro y la batería pertenece a Luigi Paraventi. La banda viene de publicar recientemente su Ep debut titulado Solace, que contiene cuatro temas, por ahora todo el material del proyecto, y que fue presentado en la noche del viernes. Los músicos se retiraron del escenario ante una gran ovación por parte del público.
Al momento de correrse el telón, se pudo ver una disposición y puesta en escena poco habitual en el escenario de Uniclub. En vez de hacer uso de las pantallas, como si estuvieran rodeando el escenario, unas luces rectangulares largas fueron mas que suficiente para ambientar de manera excepcional todo el show de Vola. Esto sumado a un juego minucioso de luces. Lo escénico sentó las bases desde el principio para poder augurar una gran noche. El cuarteto hizo un recorrido por todos sus trabajos, siendo Witness (2021) el mas protagonista. El tema para abrir, fue «I Don´t Know How We Got Here», cosa que parece haber sido inteligentemente elegido para empezar, ya que es dentro de todo, sereno y tranquilo. La intensidad iría subiendo, pero ya de arranque los daneses nos invitaron a su viaje. Un sonido nítido permitió que ese viaje se disfrutara aún mas y de mejor manera.
Asger Mygind, frontman, cantante y guitarrista lleva adelante el show con el temple característicos de los nórdicos/escandinavos, calmo con su voz cuasi angelical, pero en los momentos más violentos, parece transformarse aunque sin abandonar el control y la paz. Esto se pudo ver en el breakdown espeso del segundo tema «We Will not Disband». Por otra parte, tanto Martin Werner en teclados, como Nicolai Mogensen en bajo y segunda voz, muestran un perfil un tanto mas bajo, cada uno ubicado muy a los extremos del escenario, casi que mirando mas hacia el centro del mismo, que al público.
Párrafo aparte para Adam Janzi, sueco él. Su performance fue hipnótica. El solo hecho de verlo tocar la batería basta para quedar en trance. Pero no se queda solo en su virtuosismo, sino que además le suma su forma particular de ejecutar el instrumento. Es que durante toda la noche se lo vio realizando movimientos muy armónicos, como llevado por la música misma, en una especia de coreografía ritualística oscura pero gratificante.
Momentos álgidos de la noche hubieron varios, y en todos el público estuvo muy metido y a la altura, y hasta para sorpresa de algunos, se vieron muchas rondas enérgicas, como también mucho pogo. Por nombrar algunos de esos momentos, «Alien Shivers» elevó la energía al máximo, lo mismo que «Head Mounted Sideways». En ese tramo del show, algo así como a la mitad del mismo, el poder y los riffs mas punzantes salieron a escena, culminando con «Cannibal», del disco Friend of a Phantom (2024).
La tranquilidad asaltó el escenario con «24 Light-Years» y «Applause Of A Distant Crowd». Mygind tomo la palabra entre tema y tema, con palabras justas y moderadas. Se lo notaba entre contento y abrumado por el calor de la gente, pero en todo momento agradeció y hasta hizo mención al incendio que sufrieron en su ciudad natal, que les destruyó su equipo y que casi los hace frenar su carrera. Por suerte y gracias a una recaudación por parte de sus seguidores, pudieron salir adelante.
Con «Bleed Out» la gente coreó los teclado del inicio y presenció uno de los momentos mas vibrantes de la noche, sobre todo por los semi growls al momento de cantar «I am covered in blood». Acto seguido la banda se retiraría del escenario, sólo para volver a los segundos y así ejecutar sus últimas dos canciones. «Tray» y «Straight Lines» fueron el verdadero punto final de la noche.
Indudablemente la presentación de Vola quedará grabada en la memoria de todos los fanáticos que asistieron el viernes 13 a Uniclub. Además, seguramente quedará en la memoria de aquellos que, sin ser fervientes seguidores, también se acercaron a presenciarlo. Porque no fue un mero show en vivo, sino que fue toda una experiencia sensorial. Vola debutó en Argentina y se llevó todos los aplausos de un público que, a diferencia de su canción, se mostró muy cercano y encariñado a la banda.
Por Juan Cordiviola
PH: Gonzalo Michel Godoy (Gentileza Noiseground)



