PACIFICACIÓN VIOLENTA. D.R.I & Ratos de Porao junto a Otra Salida – Teatro Flores (14/03/2026)

Dirty Rottem Imbeciles volvió a Buenos Aires para afianzar su legado de crossover thrashover y esta vez con Spike Cassidy al frente del escenario. Ratos de Porao acompañó y demostró una vez más porque es un pilar fundamental del hard core punk sudamericano. Desde Argentina, Otra Salida precalentó la noche del sábado a puro hc vieja escuela. Todo esto en un Teatro Flores colmado.

Otra Salida retomó Otra Vez en el Infierno, el álbum que vio la luz en 2016 y último hasta la fecha. En aproximadamente 40 minutos repasaron temas de su último disco de estudio y algunas de otras placas como No Desit (2007) y Cara a Cara (2004). «Solo depende de mi», es una declaración de principios de un grupo que representa la unidad, la fuerza, el honor y el barrio. El respeto y la frente en alto, o poniendo el pecho como reza la canción mencionada, ante los primeros en llegar. El hard core tradicional, el vieja escuela, sigue de pie gracias a Marcos Ventralla y compañia.

Hace tres años, Jao Gordo me decía en vivo y en directo que la postura de Ratos  de Porao es antifascista. No fue una declaración sorpresa ni mucho menos. De hecho, fue bastante obvia, pero dado el contexto de la salida  de Jair Bolosonaro y llegada de Lula Da Silva en Brasil más el avenimiento de Javier Milei en Argentina era menester. Pero lo cierto es que el grupo lo demuestra en los más de 40 años de carrera que lleva recorriendo escenarios, en las entrevistas que brinda a la prensa y en sus shows. La pantalla de fondo lo dejaba bien en claro, el nombre de la banda, su mascota y la leyenda ANTIFASCISTA. Ratos sigue gritando “Crucificados Pelo Sistema” y «Beber até morrer», dos temas claves en su carrera, El primero una declaración de principios y una postura politica claras y sin tapujos. La segunda una posición ante la vida en una escena donde el exceso y la marginilidad es moneda corriente. Mientras tantos, los thrashers corrían en circulos. Algunos sin remeras y otors agitando su puño fuerte, pero todos unidos. Aquel que caía, era levantado. Indudablemente, RdP es una de las bandas más importantes de la escena de sudamerica. Una postura contestaria, canciones en lengua natal y una velocidad como pocos manejan en el hard core punk.

D.R.I. posiblemente tenga el record de ser la banda que más veces cancelo un show en Buenos Aires. O al menos en loq ue respecta al crossover thrash metal. Nació hace 44 años en Houston, Texas, y sin ser masiva ni pertenecer al maisntrain logró cosechar seguidores y convertirse en una banda de culto. Sin dudas, es de esas bandas  que por influencia y añadidura se convierte en banda de culto. Su primer show en el país fue en 1994 en el exinto Stadium. Quienes asistieron lo definen como caotico, pero como una coronación de gloria. La banda no volvió hasta 2023 cuando celebró 40 años de trayectoria en El Teatrito de Sarmiento, pero sin Spike Cassidy debido a problemas de salud. Este regreso, sumado a Ratos, motivo a duplicar la asistencia y mudarse a Teatro Flores para repasar 31 canciones en 90 minutos. Esta vez, con Cassidy al frente.

En estos largos más de 40 años de carrera, Cassidy y Kurt Brecht, únicos miembros originales de la banda, han llevado a D.R.I. a ser una de las pocas que han mantenido sus raíces del underground. Dirty Rotten Imbeciles  se caracterizan por ser independientes y llegaron a ser reconocidos como influencia por otras agrupaciones tales como Suicidal TendenciesStormtroopers of DeathMunicipal Waste y Cryptic Slaughter. Aunque la banda siga activa al día de hoy  y con 7 discos en su haber, no han sacado un nuevo material de estudio desde 1995 con su álbum Full Speed AheadSin embargo, eso no fue un problema para los fanaticos. Alto parlantes y de fondo Toots and the Maytals con el clásico «54-46 that’s my number» dio el visto bueno para que a telón cerrado Cassidy, Greg Orr y Rob Rampy irumpieron a pura velocidad. Rapidamente con el escenario al descubierto Brecht se posicionó al frente y comenzó «All for nothing2 y con ella un sin sin de rondas que variaron de tamaño según la intensidad de las canciones.

Podría hacer incapie en las veces que Cassidy se acerco al limite del vallado, en la facilidad que tiene para tocar rapido, en que su base no es el machaque intenso sino más bien en un rasgueo que sube y baja en continuado. O bien, en la pared que refleja Orr a través de sus cuatro cuerdas o la potencia de Rampy tras los parches. Sin embargo, todo esto fue potenciado en un grupo que decidió tocar 10 canciones más que la vez anterior. «Probation» fue una de las perlas de la noche, «Acid Rain» y «Violent Pacification», dos joyas a destacar. «Thrashard» originó una de las rondas más grandes, veloces y violentas del repertorio y aún así, casi que no hubo caídos en guerra, seguida por «Mad Men» y «Beneath the Wheel.»

Casi sin respiro el final estuvo a cargo de cuatro de las canciones más aplanadoras del set «I Don’t Need Society, «Worker Bee», «Abduction»y «The Five Year Plan» con Thrashzone y Crossover a la cabeza. Canciones que marcan, nuevamente, posturas sobre el imaginario social, la clase trabajadora y los codigos vinculares. Quizas esta de más decirlo, pero esta fue una fecha de nostalgia, pero también de memoria. Memoria para no olvidar quienes marcaron el camino y siguen pisando firme porque solo los fuertes siguen de pie.

Por Jonatan Dalinger
PH: Ce Principe 

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