
Cuando Acido Aargentino salió a la venta yo tenía un año. Una decada después una versión pirata llego a mis manos y lo reproducí una y otra vez en diferentes lectoras de CD. A los 18, decidí tatuarme la H con los colores de la bandera en la pantorrilla izquierda. Quizas sea los puntos obvio de una persona que simplemente ama a una banda y a un estio musical, pero el asunto es un poco más.
Hermetica caló hondo en la sociedad argentina porque las pababras de Ricardo Iorio describían como hasta el momento nadie había hecho el contexto en el que estaba el país. Hay plumas prestigiosas en la música argentina: Charly Garcia, Indio Solari, Chizo Napolli, Luis Alberto Spinetta y Maria Elena Walsh. Únicas. Inigualables. Incomparables. Sin embargo, la crudeza de Iorio mezclada con lo barrial, con lo mundano ancló más allá de ciudad capital. Iorio le hablo al obrero, al peón, al camionero, al colimba, al rebelde, a los desposeídos, a la clase trabajadora. Hoy 35 años sigue siendo lo más grande del heavy nacional y La H No Murió, el alterego de Malón, con su ex comapañes Claudio O’Connor y Tano Ramano más Carlos Kuadrado y Javier Rubio, lo simbolizan desde 2019.
La H No Murió se ha convertido en el show más convocante del género luego de su comienzo hace siete años. Quienes no tuvimos la oportunidad de ver a Hermetica esto es lo más cerca que vamos a estar. Hace cuatro años había comentado en un show de este mismo proyecto que ganaba la nostalgia y ganaba la ilusión, pero la juventud estaba dispersa. Sin embargo, esta vez; el recambio generacional era latente. Las dos noches que La H tributó al disco más importante del metal argentino eL Teatro de Flores estuvo colmado de chicos y grandes. La primera incluso con entradas agotadas. La segunda, al limite.
Así como se sospechaba, el set estuvo dividido en dos partes. En primer lugar, sonó de manera integra, con un minimo cambio de orden, el disco en cuestión. Han pasado 35 años, pero la vigencia de Hermetica es impresionante. Porque más allá de rememorar esa primera escucha con auriculares en mi casa, «Robo un auto» sigue siendo un himno de todo aquel que quiere renunciar a las amargas sales de la ciudad capital para nunca volver. «La revancha de America», permanece actual por el constante reclamo de los pueblo originarios. Por su parte, «Atrevesando todo limite» sigue emocionando en multiplicidad de formas a partir de las vivencias e historias de quien escucha y que sin entrar en detalle mientras escribo este texto me detengo, miro para arriba y me repito como mantra que aunque sin vos se ha tornado muy duro no me dejare vencer, no te fallaré. Casi como un espiral, la sociedad argentina no sale de su propio mal. «Gil trabajador» denunció la segunda decada infame de nuestra historia, la decada del 90, y pareciera que fue escrita en estos días con un neoliberalismo recalcitrante y regresor de politicas de estado. Para cerrar este capitulo, y para seguir con el metal como mensaje de resistencia «Vientos de poder» sonó para que las casi cerca de 2000 mil personas canten a viva voz.
Con «Horizonte perdido» como antesala de un intervalo, La H No Murió tenía preparadada una segunda seguidilla de canciones emblematicas. «Vida Impersonal» – junto a «Memorias de Siglos, aqué clásico basado en el I Ching» – una de las más trascendentales y espirituales de Iorio, arremetió e inició la segunda parte. Desfilaron así «Sepulcro Civil» y «Otro día para ser» para denunciar una vez más la aniquilación del país y de la problematica del medio ambiente que hace mella con el intento de reforma de la Ley de Glaciares. O «Cuando duerme la ciudad», tema oscuro y denso que remite a Black Sabbath y que narra la realidad de aquellos que estuvieron y están en situación de calle. También hubo tiempo para la añoranza y la fraternidad con «Ayer Deseo, Hoy Realidad». Inudablemente, «Tu eres su seguidad» se transformo en el elegido para cerrar los conciertos de Malón y de La H No Murió. Quizas, la cancón más celebrada y coreada de la discografia deHermetica. Un clásico infalible por melodía, por letra y por solo de guitarra. Y así pasó una vez más para dar el cierre definitivo.
La H No Murió no es Hermetica y no tiene que serlo. Pero es quien puede llevarlo a cabo de manera oficial, integro y profesionalmente. Hoy son dos de cuatro. Voz y guitarra, en otros tonos, en otros tiempos y con un juego de co participación para que el publico canté como si no hubiera mañana. Kuadrado es un ladero fiel y Rubio refresca canciones de antaño sin enviarle nada a Tony Scotto, ni al Pato Trunz. Hermetica paso una sola vez y esta bien que así sea. Es mi egoísmo el que se rebela a perderte.
Por Jonatan Dalinger
PH: Cuervo Deth









