
Hace un poco más de dos meses Noiseground y Talent Nation anunciaron el debut de Cult of Fire en Argentina. Un show más en una marquisina extensa en lo que va de la primera parte del año. Sin embargo, este no es un show más. Claramente, tiene el valor agregado de ser la primera presentación del grupo de origen checo que combina black metal con hinduismo, tantra y misticismo. La ceremonia forma parte del Mantras for Peaceful Death Over Latin America Tour y se llevará a cabo el 17 de mayo en Uniclub. Promete ser un ritual sonoro único. Imperdible. Como antesala, Vladimir Pavelka, mentor de Cult of Fire, habló con Metal Argento de espiritualidad y metal extremo a kilometros de distancia.
Pavelka no condiciona, pero demanda. Antes de constestar avisa de lo que quiere y no quiere hablar. Es claro y directo, sin pelos en la lengua y con animo de explayar en entrevitas más de lo que ya hace con su obra artistica. A lo largo de su trayectoria, Cult Of Fire mantuvo un perfil enigmático, con miembros que priorizan el anonimato artístico y la experiencia conceptual por sobre el protagonismo individual. Pavelka marca que en Cult Of Fire la música no es lo primario sino que lo primario es el hinduismo y la conexión con sus deidades. Este eje creativo original posicionó al grupo como un referente del black metal espiritual y atmosférico a nivel mundial. Formada en 2010, se convirtió rápidamente en una de las propuestas más respetadas del black metal contemporáneo gracias a su fusión entre la crudeza escandinava tradicional y una marcada influencia espiritual y filosófica oriental, tanto en lo musical como en lo conceptual.
La expresión artistica de Cult Of Fire
El black metal y el metal extremo siempre han estado relacionados con la magia, lo esotérico, la religión, Dios y el Diablo. Creo que Cult of Fire tiene un enfoque novedoso sobre estos temas por la forma en que se proyecta en música, en puesta y en ideologia ¿Está fue planeado desde el primer día o fue algo que se dió en el camino?
No creo que sea algo completamente nuevo lo que hacemos. Emperor dijo una vez que, si bien muchas bandas solo cantan sobre estas cosas, en realidad las viven. En cierto modo, seguimos un camino similar al que expresamos en nuestra música; también lo vivimos y lo practicamos. Claro que somos bastante diferentes en muchos aspectos, pero la dedicación y la devoción casi fanática a la idea es algo que compartimos. Siempre vi al black metal como algo más profundo, más allá de la música. Hace más de 25 años comoencé a escuchar este genero, pero llegado el momento me deshice de todas las demás cintas de metal «extremo» que tenía porque sentía que solo trataban de música. Al principio, nuestra presentación en el escenario era una continuación de lo que había hecho antes con la banda Infernal Imperator, solo que de una forma un poco menos extrema. Si hubiéramos continuado con ese proyecto, probablemente habríamos terminado en la cárcel. Con el tiempo, se transformó del ocultismo en una forma más oscura del hinduismo y finalmente en una comprensión más tradicional del mismo.
Bueno, de hecho creo que si bien Cult of Fire es una banda de black metal tiene un mensaje luminoso, positivista a fin de cuentas ¿Estas de acuerdo?
Sin duda, nuestras raíces están ahí, y la idea de «extremo» es algo que nos tomamos muy en serio, tanto en la banda como en nuestra vida personal. A lo largo de los años, he visto alrededor de cincuenta cadáveres y he sostenido las manos de personas moribundas y en estado de descomposición. No lo considero extremo. Para mí, es simplemente parte de la vida. Para mí, una flor hermosa y un cadáver en descomposición son lo mismo. Dentro de la filosofía de Aghoris, no existe lo bello ni lo feo; lo puro, ni lo impuro; el bien, ni el mal. Todo simplemente existe y forma parte de una realidad interconectada. Así que sí, se puede ver la luz en ello, especialmente desde una perspectiva occidental, donde todo está dividido y etiquetado. Pero para mí, todo está conectado formando un todo. Y ese es el mensaje que intentamos transmitir al público durante nuestras actuaciones: una experiencia completa.
Durante muchos años, la República Checa estuvo dominada por el cristianismo. ¿Por qué y cómo empezaste a centrarte en el hinduismo?
Yo vengo de Eslovaquia, donde el cristianismo predomina aún más. Desde muy joven, ya exploraba libros de ocultismo y esoterismo que mi padre tenía en casa y a partir de ahí me interesé profundamente por estos temas. Allí también conocí el hinduismo, pero en aquel entonces me sentía más atraído por el lado oscuro del ocultismo, que seguí durante casi veinte años. Alrededor de 2012 algo cambió. Empecé a comprender y sentir la presencia de Maha Kali en mi vida. Inmediatamente me quedó claro que eso es lo que realmente soy y que nuestras energías y todo lo que nos rodea se habían alineado. Desde entonces, he mantenido una conexión constante e intento viajar a India o Nepal casi todos los años porque es allí donde siento la conexión más fuerte e intensa.
La experiencia de la espiritualidad de Pavelka a través de la música
A lo largo de su discografia Cult of Fire ha tratado diferentes aristas del hinduismo. Deidades como Chisnnamasta y Dhumavati, la parte del todo, el sexo, el tantra y la reencarción. Con discos de culto como Triumvirát y मृत्यु का तापसी अनुध्यान, la banda construyó un sonido basado en tremolo picking hipnótico, capas densas de guitarras atmosféricas, blast beats precisos y una producción amplia pero filosa, todo envuelto en una estética ritualista que combina misticismo, simbología hindú y una puesta en escena ceremonial pocas veces vista en el género. La propuesta del grupoa es una extensión de la propia espiritualidad y filosofia de Pavelka, pero no un culto a la invitación; ni al dogma. Todo lo contrario, el músico expone, reflexiona, muestra y sugiere, pero no invade ni obliga.
La presencia de espiritualidad es el leitmotiv de Cult of Fire. ¿Es esto una expresión de ti mismo? ¿Tu deseo es ampliar tu experiencia y mostrar a otros que este podría ser el camino hacia una vida espiritual?
Cult of Fire es, en muchos sentidos, es la banda sonora de mi alma y mi vida. Pero lo más importante sucede fuera de la música, durante mi vida misma, antes de cualquier grabación más allá de todo lo relacionado con ella. La música es solo un reflejo, un producto de lo que experimento y vivo en ciertos estados de ánimo. Por supuesto que es importante, pero no es la esencia. Completa el todo, como una forma final que se cierra con el lanzamiento de un álbum. Después de eso, rara vez vuelvo a ella; sigo adelante. Si alguien conecta con ella, siente algo en su interior y se siente atraído, genial. Pero no intento mostrar a la gente un camino específico ni enseñarles qué hacer. Cada uno debe encontrar su propio camino intuitivamente.
Hablaste de Chinnamasta en Life, Sex and Death. ¿Cuál es tu visión sobre el sexo y la sexualidad?
Es una buena pregunta. La energía sexual en el Tantra es un tema muy importante. Incluso hoy, aunque probablemente siempre haya sido así, el sexo se entiende de maneras muy diferentes. Algunos lo ven solo como placer o reproducción, casi como animales. Otros lo reprimen por completo, lo que puede llevar a diversas distorsiones, como hemos visto, por ejemplo, en el cristianismo. Sin embargo, el Tantra enseña a trabajar con la energía sexual, no solo a nivel físico, sino a un nivel mucho más profundo y cuando una persona aprende a usarla y controlarla, puede transformar por completo su vida.
En los últimos tiempos, especialmente bajo la influencia occidental, se ha extendido una idea muy superficial y engañosa del Tantra, reduciéndolo a un mero placer sexual. No puedo evitar sonreír ante lo incomprendido que está puesto que su ego les impide ver más allá, pero ese es su camino, su karma, y lo mejor es dejarlos tranquilos. He visitado varias veces el pequeño pueblo de Tarapith, en el norte de Bengala, India, considerado un centro del Tantra, y he conversado con muchos practicantes tántricos donde el sexo convencional nunca estuvo presente tal como lo imaginan en Occidente. El Tantra se centra principalmente en trabajar con las energías internas.
The One, Who Is Made of Smoke, último disco a la fecha, trata sobre Dhumavati. Sé que visitaste uno de sus templos en Varanasi, India. ¿Cómo fue la experiencia?
Fue una experiencia indescriptible y muy reveladora, porque cambió por completo mi perspectiva sobre ella. Antes de visitar este templo solo había leído sobre Dhumavati en libros y en internet, donde las descripciones eran oscuras y ominosas. No había mucho más y todo se repetía básicamente en las mismas ideas. Cuando pregunté a la gente común sobre ella, tampoco me contaron mucho, porque esta diosa no es muy popular; de hecho mucha gente la venera en privado en sus casas. Luego, finalmente, visité el templo.
También le ofreciste la portada original del álbum ¿Verdad?
Si, compramos ofrendas frente al templo, que le llevamos junto con dinero y la portada original del álbum que habíamos pintado. Recibimos prasad del pujari (NdR: sacerdote) y hablamos con él. Esperaba un lugar oscuro y sombrío. Incluso tal vez solo con ancianas viudas con miradas perdidas, pero lo que encontré fue todo lo contrario. Era un templo hermoso y colorido lleno de flores. Dhumavati estaba completamente cubierta de pies a cabeza con guirnaldas de flores amarillas. Familias enteras, incluyendo niños, acudieron a inclinarse y rezar; la energía era brillante y positiva. Nos sentamos durante casi dos horas y simplemente observamos todo lo que sucedía. Fue un momento de pura presencia y me dejó una profunda marca, algo que se puede escuchar y sentir en las canciones «Joy» y «Blessing».
Vladimir, una última pregunta ¿Que representa o significa el fuego para vos?
Probablemente me he sentido atraído por el fuego desde mi más tierna infancia. Mis padres solían contarme que una vez de pequeñe tomé todos los diarios que había en una mesa, los apilé en el medio de mi habitación, los prendí fuego y observé cómo ardían sobre la alfombra (risas). En cierto modo, mi conexión con el fuego ha estado presente desde el principio. Te digo más, puedo pasar horas, incluso días, observando cómo el fuego consume un cuerpo humano en los crematorios. Después el humo y el olor se quedan conmigo, casi como si se hubieran impregnado en mi piel. He estado conectado con el fuego toda mi vida y, al final, el fuego también será el elemento final que borrará este cuerpo físico mío de este mundo.
Por Jonatan Dalinger



