
El viernes 1 de mayo, Día del Trabajador, se presentaba como una fecha atípica en tanto recitales extranjeros. Algo como lo que sucedió el pasado lunes 27 de abril, cuando se presentaron en distintos recintos, Jinjer, Tankard y Black Label Society. En este caso, el viernes se iban a estar presentando Dirkschneider, Midnight y As I Lay Dying, en distintas ubicaciones de la Capital. Por cuestiones, seguramente, de venta de entradas (una constante hoy en día, mas allá de bandas, productoras y otras hierbas), el show de Dirkschneider estipulado para El Teatrito, se movió al Teatro Flores, lugar donde se presentaría As I Lay Dying. Así y de esta manera, se unificaron dos fechas con perfiles distintos, con públicos diferentes, pero con la promesa de ser una gran noche de música pesada. Dirkschneider, con el mítico Udo, cerró su gira latinoamericana en nuestro suelo festejando los 40 años de Balls to the Wall, ejecutándolo de inicio a fin. Por su parte, As I lay Dying, con toda la polémica que rodea a Tim Lambesis, se presentó nuevamente en nuestro país, esta vez para celebrar las dos décadas de Shadows are Security.
La previa estuvo a cargo de las bandas anunciadas para cada fecha por separado. Siendo parte de la fecha con Dirkschneider, Metal Crucifier fue la encargada de dar el puntapié inicial en la tarde del viernes. Oriundos de Lima, Perú, la banda también se presentó junto a Tankard. Dueños de un heavy speed metal filoso y ganchero, los peruanos dejaron muy buenas sensaciones en los primeros en acercarse al teatro. Luego fue el turno de la única banda que iba a acompañar a los estadounidenses en su presentación. Cloud of Shadows, con sus veinte años de trayectoria, representó al metalcore nacional, con un potente show, entre violencia y melodías. El último acto apertura estuvo a cargo de Demoledor, oriundos de Florencio Varela y con inicios a principios de los 2000s. Heavy metal en su formato mas clásico, para recordarnos que la noche finalizaría con una de las voces mas icónicas del género.
Si había algo en la previa que despertaba interés, mas allá de que cada banda por si misma tiene sus fanáticos y su propia importancia, era la convivencia de ambos estilos. Es que As I Lay Dying no tiene nada que ver con Udo, con Accept. De la misma manera, cada banda tiene su propio público, de estilos diferente, de edades diferentes. Estas cuestiones fueron condimentos para una noche particular.
As I Lay Dying arrancó su show con «Blinded» y con tal energía, un círculo se formó casi de manera automática. El público mayormente joven, se contagió de esa energía desde el primer acorde. Casi de manera inmediata, y siendo la canción mas antigua del repertorio, «94 Hours» dio continuación al show. Se pudo ver a una banda con gran movimiento en el escenario, con un Lambesis saltando, girando y subiéndose constantemente a una plataforma. Por su parte, y con notable protagonismo, Bill Hudson, oriundo de Brasil, hizo lo suyo, gesticulando, subiéndose a la plataforma y hasta hablando fluidamente con el público. Dado que la banda se encuentra festejando los 20 años del disco Shadows are Security, le dedicaron gran parte de su lista a dicho trabajo, y hasta respetando el orden. Así ,el público explotó al escuchar «Meaning in Tragedy» que da inicio al álbum. A lo largo de la presentación, al menos para quien escribe, se sintió la voz un poco por debajo del resto de los instrumentos. Por otro lado, es muy notable la segunda voz a cargo de Chris Clancy, también bajista. Se pudo sentir la euforia de la gente con temas como «Confined», «The Darkest Nights» y sobre todo con «Through Struggle», que dio fin al disco en cuestión. El final fue demoledor, con grandes clásicos de la banda, con un Lambesis que dio el resto de energía que le quedaba. Lo primero en sonar fue «Nothing Left», y la ronda adquirió una circunferencia aún mayor de la que había tenido hasta ese entonces. El cierre definitivo, se dio con quizás el tema mas reconocido de As I Lay Dying, y eso quedó demostrado por la respuesta de la gente. «My Own Grave», con su estribillo tan pegadizo, y con el resto de la canción violenta y frenética, dio por finalizada la nueva visita de la banda.
A continuación se dio un espectacular cambio de público. No porque los fanáticos de As I Lay Dying se hayan ido y los fanáticos de Udo hayan llegado. Simplemente los primeros dejaron el lugar mas cercano al escenario, para que los segundos se acerquen. Y así se pudo ver a un público un tanto mayor al primero.
Luego de que suene en off «Ein Heller und ein Batzen» (sí, es un hecho que debí googlearla) la banda apareció en el escenario, y luego del grito del histórico Udo Dirkschneider, «Fast as a Shark» explotó y la gente acompañó. Lo que se vivió con la presentación de Udo, en formato Dirkschneider, fue una verdadera fiesta del heavy metal mas clásico y del mas representativo. Clima festivo, sonrisas en la gente, y una banda que sintió y devolvió cada muestra de cariño. Lo mas importante de la noche fue el festejo de los 40 años de uno de los discos mas importantes en el heavy metal, Balls to the Walls. Que por si fuera poco, sería interpretado de manera completa. Pero lejos de quedarse sólo en eso, la banda dedico mucho tiempo a repasar otros grandes clásicos, de diversos discos de Accept. Desde la que abriera el show, pasando por «Living for Tonite» y «Midnight Mover» del disco Metal Heart (1985) con la gente realmente tapando a la banda en cada estribillo. Pasando por «Breaker» y «Breaking up Again» con la gran actuación en voces del histórico también Peter Baltes, del disco Breaker (1981). Y así, el primer acto concluyó y la banda abandonó el escenario.
Cambió la pantalla y una voz en off anunció que a continuación se ejecutaría el histórico disco. Los primeros acordes de «Balls to the Wall» dieron comienzo a un nivel aún mayor de fiesta y disfrute, con el «oh oh» tan característico siendo casi alabado por los músicos. No vale la pena ir tema por tema, porque son todos temazos y todos fueron enormemente recibidos por la gente. Mencionare únicamente los que a mi criterio, despertaron mas aplausos y gritos. «London Leatherboys» y «Turn me On» sonaron al unísono con la gente, de manera estruendosa. «Losing More Than You´ve Ever Had» y «Winterdreams» despertaron el lado mas sentimental de la noche, pero fuero igualmente segundeados por el público. Final del segundo acto y la banda abandonó el escenario.
Ya para el final, Udo no podía mostrarse mas agradecido. Casi sin palabras que decir, alegando que somos el mejor público, que no había mejor manera de terminar la gira que en nuestro país. De la misma manera lo hizo su hijo, quien es el baterista de la banda, Sven Dirkchneider. Y realmente parecía que no querían irse, amagando con tocar el último tema una y otra vez. Así pasaron «Princess of the Dawn», «Up to the Limit» y el rock n roll furioso de «Burning». Y la banda se despidió definitivamente del escenario.
Por cosas de la vida, dos bandas de diferentes estilos, que iban a tocar en distintos lugares, se vieron unidas en una sola fecha, unificando bandas soportes, unificando públicos y celebrando discos importantes para cada una de ellas. Udo Dirkschneider y As I Lay Dying brindaron una gran noche de metal.
Por Juan Cordiviola



