
Dream Theater regreso al país para celebrar 40 años de trayectoria, presentar su último disco Parasomnia y revisitar el clásico A change of season con un show único el 24 de abril en el Movistar Arena.
Creo que desde escucho Dream Theather desde los 14 años. Nunca llego a estar entre mis bandas favoritas, pero si una de esas de las aprecio más detenidamente. Creo que estar atento a los arreglos de James LaBrie, John Petrucci, John Myung, Mike Portnoy y Jordan Rudess es algo descomunal. No por nada es considerada como una institución del metal progresivo. Dicho esto, la verdad es que tuve varias oportunidades de poder verlos en vivo, pero por motivos varios terminaba desistiendo. Ni hablar de la termitud mediante cuando Portnoy se bajo del marco y llegó el magnifico Mike Mangini. El regreso del baterista emblema el año pasado despertó nuevamente el interes personal y dado que el anterior Movistar Arena no llegué a verles, esté era uan cita obligada. Más aún con un nuevo disco bajo el brazo.
Son pocas las bandas que deciden interpretar un disco nuevo en su totalidad. Sobretodo cuando también la gira corresponde a un número redondo como 40 años de carrera y más aún cuando uno de los discos más importantes, como el caso de A change of season, lleva la la vigecimoquinta conmemoración a cuestas. Metallica, Iron Maiden, Judas Pries son bandas de renombre en el generó que a pesar de incluir canciones nuevas, anclan el set en los clásicos. Un caso a destacar es el de Saxon a nivekl internacional que lanzamiento tras lanzamiento hace pie más en lo nuevo que en lo de antaño. A nivel local, y lejos del metal, cito a una banda como La Renga, que con más de 30 años de carrera, también sigue editando discos y suele tocarlos completos en la gira de lanzamiento y presentación. Celebrar y honrar la obra, tanto pasada como actual, es un acto de resistencia tal como de algúna manera plantea The Astonishing.
Hasta pocos días antes del evento lo único que no estaba confirmado era si iba o no iba haber acto soporte. Finalmente, y casi sobre la hora, Genova, con Lucas Aguirre al frente, fue la seleccionada para abrir el recital. Él junto a Nicolás Messina (guitarra) salieron al escenario y se guardadon en el bolsillo a los más acerrimos fanaticos del prog. Set solido, corto, contundente y minimalista. }
Por fuera del spoiler, Dream Theather gira ejecutando dos obras completas. Por lo tanto, uno solo debía sentarse, al menos quienes estuvimos en platea – y privilegiados directo derecho al escenario – y apreciar las interpretaciones provinientes. Sin embargo, a grata sorpresa le espectacularidad del quinteto fue descomunal. Apenas un poco más alto de lo necesario, el sonido del Movistar Arena es el ideal para una banda de este calibre. La incorporación del sistema L-Acoustics de última generación, instalado junto a EXOSOUND y Clair Global. marcó una gran diferencia frente a otros shows que tuve la dicha de asistir en el mismo espacio. La experiencia auditiva uniforme, inmersiva y de alta calidad en todos los sectores es real.
Luego de «Prelude», de Bernard Herrmann, sonó Parasomnia de manera integra, así de principio a fin practicamente sin intermediación mediante. Los temas nuevas son impecables y la formación original tiene que en claro eso. Una cama en el medio del escenario, luces laser que viajaron por las 50 mil metro cuadrados del estadio. La pantalla detrás del Portnoy deumbro con visuales psicodelicas, ensoñadoras y tematicas que acompañan a lo largo de toda la gira. «Night Terror» fue el distuinguido, pero Are «We Dreaming?» con un solo de Rudess no se quedó atrás. El segundo fue excelso. Los 40 años fueron celebrados con la perla «Pruvian Skies» con un agregado de «Wish You Were Her» de Pink Floyd, conn Portnoy sumando composiciones de cuando él no fue participe de la banda como «The Enem Inside» y «A rite of passage» y volcandose a uno de los costados más pesados con «The dark eternal night».» Finalmente, el último acto estuvo compuesto del emblema A change of season. Con un vídeo de la pelicula La sociedad de los poetas muertos a modo introductorio con el Carpe Diem como Leiv Motiv trasciende épocas, generaciones y audiencia. Este EP, una de las obras más singulares e importantes de Dream Theather, es sobre crecer, madurar, entender de algún modo la vida, que nada es para siempre, que la muerte es un hecho y que estamos de paso, al menos en este plano. Con todo esto encima, el grupo rememora en esta gira a 25 años de su lanzamiento ante un público que no llenó, pero no colmó al venue más imponente de la Ciudad de Buenos Aires.
Finalmente, tuve la dicha de ver a Dream Theather en vivo y celebró que ya sido en la representación de dos etapas tan distintas, pero que a fin de cuentas es parte de la mismo. Tuve inquietudes por LaBrie, pero estuvo a la altura de las circuntanscias y quedé obnibulado por la destreza de Petrucci y Myung. Quizas, único que haya lamentado es que dos días después en la Plaza de la Música de la ciudad de Cordoba, el grupo haya presentado canciones como «The Mirror», «Panick Attack», «As I Am» y «Pull Me Under.» Pero quien me quita lo bailado, quizás esta sea una invitación para una próxima asistencia, como a todo aque que este leyendo esto.
Por Jonatan Dalinger



