
Vader, la histórica banda polaca de death metal, aterrizó una vez mas, y ya son muchas, en suelo argentino. Para esta ocasión la cita fue en el Marquee Session Live, el día domingo 10 de mayo y la banda local en acompañarlos fue Dislepsia.
El horario de la fecha se vio algo corrido por problemas en los vuelos de los músicos extranjeros. Nada grave, la previa en la parte delantera del local se vio amenizada por el partido que se transmitía en la tv del bar, con un mejor final para los riverplatenses. Al dar ingreso al público, hacia la parte trasera, Dislepsia dio arranque a su set. La banda, dueña de un death metal old school, simple y directo, se vio diezmada en su formación, ya que salieron a escena con una sola guitarra, la de Lucien Anello. Su presentación no contó con el mejor de los sonidos, aunque los músicos hicieron lo máximo de sí, para dar el mejor show posible.
En una previa, como en la mayoría de los shows de este calibre, que evidenciaba una baja venta de entradas, los presentes ya nos disponíamos a ver a una pieza, quizás no fundamental, pero sí de culto en el death metal mundial. Había expectativa, se escuchaban gritos, y en mas de un caso, la cerveza empezaba a hacer de las suyas.
El cuarteto liderado por el gran Piotr, o Peter Wiwczarek dedicó el primer tramo del show a su época noventosa. El puntapié inicial fue con la clásica «Sothis» del disco del ’95 De Profundis. Una pequeña ronda prendió al instante y quedó por el resto de la noche. Acto seguido y en una seguidilla, transcurrieron «Fractal Light» y «Wings», esta última altamente festejada y coreada.
Los músicos se mostraron en todo momento muy contentos, desde los agradecimientos en un tímido y limitado español entre tema y tema, hasta mientras tocaban, siempre con una sonrisa, o haciendo muecas y caras. Gran predisposición. Por otro lado, el sonido, una preocupación constante en casi cualquier recinto por parte de los que asistimos asiduamente a recitales de música extrema, fue impecable, fuerte, brutal y claro. Nada que cuestionar.
Luego de un breve repaso por sus trabajos post 00s, Vader retomó su primera época para entonar primero «Dark Age» del disco debut The Ultimate Incantation (1992) y «Carnal» perteneciente a Black to the Blind (1997). Momentos previos a retirarse del escenario, la banda tocó uno de sus temas mas representativos, y es curioso. No me refiero al hecho de que sea muy representativo «Triumph of Death», es un temazo sin lugar a dudas. Lo curioso es que un tema del año 2014 prenda tanto en una banda que data de principios de los 90s y llegue a tener el mote de clásico. Asi Vader se retiró.
A los minutos volvieron para desatar la locura total y final. Un mix entre Hell Awaits y Raining Blood de Slayer, hicieron que por un lado, la gente se vuelva loca. Por otro lado, casi derriten el recinto. Inmejorable manera de dar por concluido el show.
Vader llegó una vez mas a nuestro país y una vez mas demostró que son una banda de culto, profesional y divertida para cualquier amante del death metal. En la noche del domingo, el triunfo fue de la muerte.
Por Juan Cordiviola
PH: Cuervo Deth






