
Abäk se presentó por primera vez en Argentina el 15 de mayo en el marco del Abya Yala Tour 2026, junto a Líd, Barloventos y Nordfall como bandas invitadas en Galpon B de la Ciudad de Buenos Aires.
La velada comenzó con una agrupación más que conocida: Líd Hard Rock, que brindó una actuación contundente y fiel a su estilo, con estribillos gancheros y la voz intacta de David Basualdo, quien además despliega toda su magia con la guitarra. Esta performance, más que un “Disparo a la Razón”, fue un disparo al corazón. Quedó claro que Galpón B les sienta muy bien.
Seguidamente llegó Nordfall, con vestimentas de guerreros vikingos. Desde el inicio nos invitaron a sumergirnos en un universo de fantasía y batallas medievales, acompañado de un estilo bien marcado dentro del death metal sinfónico. Lo más llamativo —y algo que considero excelente— fue que, mientras transcurría el show, integrantes del grupo libraban una batalla medieval entre el público, aportando un toque aún más épico y teatral a la puesta en escena.
En tercer lugar apareció un viejo conocido del ambiente folk metalero. Estamos hablando, a mi entender, de uno de los máximos exponentes nacionales: Barloventos. En mi caso ya los he visto varias veces y siempre consiguen generar un clima festivo tanto desde lo escénico como desde lo musical; en pocas palabras, logran una verdadera representación teatral. En esta ocasión realizaron un setlist ajustado, pero contundente. El escenario resultó ideal para la gran cantidad de músicos y cada integrante pudo desplegar sus virtudes. Como perlita de la noche, participaron en un tema como invitados Andrés Barrantes, vocalista de Abäk, y Pablo Schivo, cantante de Cernnunos.
Por último, Abäk ofreció un imponente despliegue escénico. Me atrevería a decir que la propuesta tuvo un tinte cinematográfico. Lo predominante fueron los instrumentos autóctonos de los pueblos originarios de Costa Rica, mientras que los matices heavy y folk funcionaron como complemento perfecto. El recital contó con múltiples climas y hasta podría definirse como un ritual musical sin precedentes.
La banda llegó con la novedad de presentar composiciones de su último álbum, Abya Yala (2025), aunque también repasaron canciones de toda su trayectoria. Desde el comienzo, el público quedó impactado ante semejante demostración artística. “Balam” dio el puntapié inicial a este recorrido imaginario por Latinoamérica.
El ambiente fue completamente festivo y la noche merecía invitados especiales. Fue así como subió al escenario Julián Ariaudo, voz de Barloventos, para interpretar “Piratas del Coco”. El cierre llegó con “Noche de Chivo”, una pieza que fusiona tintes heavys con cumbia, en una línea similar a la propuesta de la banda nacional Parraleños.
Por Sergio Silva
PH: Martes Rubí






