
Edu Falaschi llega a la Argentina en un año de movimiento constante: el cierre de su trilogía, la reunión con Angra y un 9 de julio que reunirá a cuatro próceres del metal en el Teatro Vorterix.
El 9 de julio de 2026 no solo se celebrará el Día de la Independencia en Argentina: esa misma noche, el Teatro Vorterix se convertirá en el epicentro de una declaración histórica para el metal. En el marco del festival Master of Voices, Edu Falaschi, Eric Martin, Jeff Scott Soto y Tim «Ripper» Owens compartirán escenario en una fecha que une patria y potencia vocal de forma simbólica y contundente. Pero para el cantante brasileño, esta visita es apenas la punta del iceberg de un 2026 que lo encuentra con proyectos que redefinen su carrera: el lanzamiento del tercer disco de su trilogía conceptual, el single recién estrenado junto a Veronica Bordacini (Fleshgod Apocalypse) y la impactante reconciliación con Angra después de 14 años sin tocar juntos, que ya tiene confirmada una gira. En el ojo de este huracán artístico y personal, Metal Argento dialogó en exclusiva con Falaschi para desentrañar cómo se reconstruye una voz, un legado y un ritual de sanación que ahora comparte con los fans.
En unos en unos días te vamos a ver en el Master of Voices con leyendas como Tim Ripper Owens, Jeff Scott Soto, Eric Martin ¿Qué se siente compartir escenario con esta gente y con el backline que tienen? Porque son músicos espectaculares los que los acompañan también.
Sí, grandes artistas y son ídolos también para mi. Especialmente Eric Martin que para mí es un cantante muy bueno. En el último tiempo se me abrieron muchas puertas. Esta es una más ¿no? Y en un momento muy importante para mí.
¿Qué podemos esperar del show?
Vamos a hacer un concierto muy bonito repleto de clásicos porque ellos van a cantar sus clásicos y yo voy a cantar los míos. Es una noche de celebración para los fans. Yo creo que vamos a hacer, no sé, dos horas de concierto solamente de clásicos. Una noche que no se pueden perder.
El 26 de abril se llevó a cabo la reunión histórica de Angra en el festival “Bangers Open Air”. La vuelta se dió junto a todos los miembros originales ¿Que sensaciones te genera este retorno?
Uf, bien, muchas cosas, ¿no? Porque son muchos años desde que tocamos juntos por última vez, y pienso que es una mezcla de muchas emociones. Cuando volvimos a hablar y después a tocar, se sintió como algo diferente, porque pareció un poco como la primera vez que tocamos, ¿sabes? Fue un sentimiento de algo nuevo, algo a lo que ya no estaba más acostumbrado.
¿Hay alguna canción de esa época que te haya marcado cantar de nuevo?
«Nova Era» fue la primera canción de esta reunión. Recuerdo las expresiones de los fans y pensaba: «No puedo creer que esto esté ocurriendo de nuevo». Fue muy bonito. También porque es una canción que, cuando nosotros tocábamos en 2001, 2002, era muy imponente, muy fuerte. Fue una reconstrucción de todo, una celebración de la amistad.
Además encontrarte con un público que une generaciones, porque el padre lleva el hijo que por primera vez te puede ver con la banda completa.
Sí, totalmente. A mí siempre me gusta mirar a los ojos de los fans cuando estoy cantando, y ver a los mismos de hace 20 o 25 años que vienen ahora con sus hijos es muy bonito. También fue muy interesante que había muchas personas de otros países: de Alemania, de Argentina, de Chile, de Japón. Fue algo muy impactante.
Cuando estaba preparando esta entrevista no sabía por dónde empezar porque estás en constante movimiento. De hecho este 2026 se marcan 35 años de trayectoria. ¿Te imaginaste esto cuando comenzaste en la música?
Uf, ya pasó mucho tiempo. Yo empecé en el año 1991 con una banda de amigos. No sabía qué iba a pasar; claro que había sueños y también ganas de tener una banda de metal, pero no sabía. Era todo muy incierto. Cuando uno empieza hay una cosa que es muy bonita y que yo intento siempre mantener hasta hoy en día: la “verdad” dentro de la música. Porque la plata es importante, es muy bueno, cuando te volvés famoso es muy bueno también, pero muchas veces se pierde la esencia de lo que es más importante para la música, que es cantar con “verdad”, porque te gusta hacer eso. Cuando eso se pierde, es algo muy malo para los artistas. Yo intento siempre estar muy conectado con mi origen y recordar las dificultades que uno atravesó para poner en valor las cosas que tengo hoy. El inicio de un artista es el momento más puro que tenemos: es la máxima verdad de la personas. Y debo mantenerlo vivo dentro de mí para poder entregar siempre a los fans algo verdadero.
En un momento esa “banda de amigos” empieza a ganar dinero y empieza a ser una responsabilidad también, lo lúdico se vuelve un trabajo.
Sí, obviamente, y claro que es importante. Nosotros somos adultos, hoy mucho más viejos, con hijos, todo. Entonces, claro que tenemos que ganar plata, ganar dinero; es nuestra profesión y es merecido porque trabajamos mucho para eso. Ahora, la esencia y los propósitos para poder hacer eso son lo que tenemos que mantener también. No se puede perder.
¿Qué simboliza este cierre de trilogía para vos? ¿En que se refleja la “ascensión” en vos?
Recién ahora siento que puedo empezar a revelar esto: la trilogía tiene una conexión directa con las cosas que yo viví en mi vida. Es como una autobiografía, pero representada por una historia de ficción. Durante muchos años fui preso de una situación en la que, para salir, necesitaba un tipo de cura, y yo mismo escribí esta salida, esta cura, para encontrar la salida. Yo tuve muchos problemas en mi vida, problemas físicos también. Cuando tuve problemas con mi voz, fue en un momento en que tal vez espiritual o psicológicamente estaba desconectado de las cosas que yo necesitaba en aquel momento y eso repercutió en mi voz. Yo escribí esta trilogía como un ritual para mí mismo, para mi vida y para las cosas que necesito espiritualmente. Como un ritual para escribir la propia historia y el propio final, y para poder girar la página y dejar todo lo que necesitaba dejar atrás y vivir este momento de ascensión y reencuentro conmigo. Mirá qué loco, porque cuando yo escribí esto y empecé a grabar, empezaron a pasar cosas buenas: la reconciliación con Angra, el Master Of Voices, situaciones internas con personas con las que yo necesitaba tener una reconexión y lo pude lograr. Fabio Caldeira es un amigo de Brasil, cantante de la banda Maestrick, gran amigo, poeta, escritor, y me ayudó a escribir la historia. Porque cuando yo concebí la trilogía, claro que hay una idea central, pero necesitás crear muchas cosas porque hay muchos personajes, muchos detalles. Y con él escribimos el libro de la historia de “Veracruz” y ahora él está escribiendo los otros dos libros. Entonces, la idea es lanzar la trilogía en libros también y tener toda la historia registrada.
La espiritualidad y la conexión con uno mismo se refleja mucho en tu faceta solista. En el 2021 iniciaste una trilogía (Veracruz, El Dorado) que culmina ahora con Mi’Raj. ¿Qué significa el nombre de este nuevo lanzamiento?
Es una palabra árabe que tiene un significado profundo para mí. “Mi’Raj” significa “ascensión” en el sentido espiritual, una ascensión del alma.
Por Emiliano Meza



