
El guitarrista Chowy Fernández presentó Octopus con un show enfocado en la ejecución y la composición musical. La propuesta fue clara desde el inicio: “no vamos a hablar mucho, vamos a tocar mucho”, dijo antes de comenzar el set.
Acompañado por Agustín Rossi en bajo, Ezequiel Courvoisier en batería, Nicolás Pons en teclados y Ale Stueckner en guitarra, el ensamble sostuvo un nivel de precisión constante. El metal progresivo instrumental se apoyó en métricas poco convencionales y cambios de dinámica, con cada integrante ocupando su lugar dentro del conjunto y sosteniendo un funcionamiento coordinado durante todo el show.
El repertorio giró en torno a Octopus, su primer disco solista, y el ambiente se construía de manera gradual. Al principio, los temas se desencadenaron sin interrupciones largas, con pasajes más densos, pero luego la apuesta seguía escalando. Los solos de Chowy se apoyaron en una base sólida, con una batería que marcó el pulso todo el show y el bajo, que sostenía distintas estructuras y variaciones a cada tema.
Uno de los momentos de la noche fue la aparición de Julián “El Montes”, integrante de Barro, que se sumó en el bajo para una canción que, según contaron, “no recordaba haber grabado”. El cruce aportó una variación dentro de un set que continuó durante un rato más.
La previa estuvo a cargo de dos bandas que ofrecieron propuestas diferentes. Disomnia abrió la noche con un set de sonido pesado y directo, sostenido por una voz cargada de tensión y una base rítmica constante. El público respondió desde el inicio a una propuesta de impacto inmediato. Luego fue el turno de PLEIA, con un enfoque instrumental más atmosférico. El trío combinó sintetizadores, guitarra y bases que fueron creciendo en intensidad a lo largo del set. Entre temas, la banda hizo una mención a pérdidas recientes y presentó material nuevo, con composiciones que se movieron entre el metal clásico y pasajes más expansivos. Chowy y PLEIA formarán parte de la apertura del show del guitarrista venezolano Félix Martin, que se presentará por primera vez en Buenos Aires el 20 de agosto en Uniclub.
El show cerró la noche sin pausas extensas ni recursos externos, manteniendo la idea de un viaje sostenido por la ejecución y el disfrute en vivo del trabajo coordinado del ensamble.
Por Micaela Perez Carrizo



