
En los últimos días Buenos Aires se vio afectada por la ausencia total del sol, gentileza de un invierno que no termina de mostrar todo su potencial. Bajo este marco carente de vitamina D, los fineses Swallow The Sun regresaron al país a presentar Shining, su último trabajo lanzado en 2024.
La noche abrió con Luminescent, banda que personalmente tenía muchas ganas de ver. Con una propuesta enmarcada en la vertiente mas atmosférica del black metal, la joven banda (si no me equivoco, esta fue su segunda presentación) sirvió perfectamente para setear el ambiente de lo que vendría. Con un sonido que fue de menos a mas, el set fue gratamente recibido por parte del público que no escatimó en gestos de aprobación.
Es necesario remarcar que propuestas como éstas suelen ser llevadas adelante por una sola persona y rara vez se materializan en un escenario. La escena de black metal en Argentina no es de las mas grandes, y si bien la propia escena relega cantidad en pos de calidad, una banda como Luminescent resulta no sólo interesante, sino también necesaria.
Ahora si, ya sumergidos en la noche, el telón del Teatrito se abrió para dejar al descubierto un escenario completamente a oscuras mientras «Velvet Chains» oficiaba de intro. La pantalla se iluminó con la portada de Shining, los músicos tomaron posición para iniciar con «Innocence Was Long Forgotten», tema que también abre el disco. Continuaron «Descending Winter» y «New Moon» con el sonido aún acomodándose.
La frialdad nórdica no sólo se hizo presente en las canciones. La banda elige mantener la comunicación lo mas limitada posible, Mikko Kotämaki lanzó algún tímido agradecimiento, gratitud por volver al país y no más que eso. Aunque, a decir verdad, jugar la carta de la demagogia en shows como éstos, sería alterar el tono del mismo, melancólico, reflexivo y hasta íntimo.
Continuando la presentación del disco e intercalando canciones de sus anteriores trabajos, con especial predilección a New Moon (2009) y al debut The Morning Never Came (2003), «Out of This Gloomy Light», «Don’t Fall Asleep (Horror, part II «Falling World» y «These Woords Breathe Evil» le dieron la bienvenidas a las nuevas «Under The Moon & Sun», November Dust» y «MelancHoly», las cuales encajaron de manera perfecta en el set sin desentonar, siendo recibidas de la mejor manera.
Transitada la hora y monedas de show, sólo quedaba tiempo para las últimas dos. La banda nos invita a viajar al 2003, año en que vio la luz The Morning Never Came, su gran disco debut. «Deadly Nightshade» y «Swallow (Horror, part I)» significaron el momento mas pesado (y celebrado) de la noche, coronando una presentación formidable que tuvo de todo y no le faltó nada.
Swallow The Sun regresó al país y resultó el soundtrack perfecto para estos últimos días. Las nubes aportaron el escenario perfecto mientras que la melancolía nórdica se encargó de todo el resto.
Por Martín Tula



