
Sparta se presentó por primera vez en Argentina en el marco del Latin America Tour 2026. La banda, considerada una de las pioneras del post hardcore, tuvo como invitada especial a Wrrn.
La encargada de iniciar la jornada pisó el escenario alrededor de las 20 hs. El baterista fue el primero en salir y mediante golpes constantes comenzó a agitar a la gente presente. Luego, los demás músicos enchufaron sus equipos y dieron rienda suelta al show.
Nunca había visto a Wrrn en vivo, pero su performance me gustó muchísimo. Incluso, al finalizar, dialogué con uno de los músicos y le comenté que me habían hecho recordar a la legendaria banda de screamo Orchid. El show fue muy enérgico y se destacó especialmente el dúo de voces entre el guitarrista Gonzalo Morales y el bajista Nicolás Soto. La banda alternó canciones de su antiguo repertorio con el material más reciente logrando así una presentación intensa y contundente.
Pasadas las 21 hs, Sparta salió a escena y todas las miradas y flashes se centraron en Jim Ward, histórico guitarrista, vocalista y fundador de la banda. Muy amigablemente y con un español bastante bueno, saludó con un: “Hola, ¿cómo están?”. La gente respondió con entusiasmo y, desde ese momento, quedó claro que sería una velada casi íntima.
La cercanía entre los músicos y el público es una de las grandes virtudes de Bula, un espacio que constantemente recibe bandas de culto.
El inicio del show estuvo marcado por la hipnótica “Red Alibi”, donde Ward dio el puntapié inicial con los primeros acordes. Luego, la banda elevó el pulso con “Breaking the Broken” hasta llegar a la explosiva “Taking Back Control”.
Hubo muchísimo agite e incluso algunas personas fueron llevadas en andas. Jim, visiblemente sorprendido, respondió con una sonrisa cómplice ante la reacción del público.
La mitad del show transcurrió entre climas melancólicos e introspectivos. No es sencillo lograr que un público quede completamente hipnotizado por este tipo de atmósferas, pero Sparta demostró una vez más que una banda de culto puede conseguirlo. “Miracle” y “Collapse” fueron claras evidencias de ese momento introspectivo.
Llegando a las tres cuartas partes del show, “Mystery of Missing” y “While Oceana Sleeps” fueron muy celebradas por la gente, que incluso acompañó cantando algunos pasajes de ambas canciones.
Luego llegó un nuevo momento introspectivo con “Glimmer”, donde las energías se renovaron y el clima melódico volvió a invadir Bula.
Pero, fiel a su estilo enérgico, Sparta no podía despedirse de esa manera. La banda reservó un cierre explosivo con “Air”, que desató el descontrol total dentro de Bula.
Una noche intensa, emotiva y cargada de energía, en la que Sparta demostró por qué continúa siendo una referencia fundamental del post hardcore.
Por Sergio Silva



