
Pasaron casi 10 años, 8 para ser exactos, para que The Haunted saque un disco nuevo; Songs of Last Resort vio la luz el año pasado. Un álbum que sin sobresalir dentro de su obra, retoma lo mejor de la banda con mucha velocidad y thrash y con su cuota tradicional de death melódico y algún condimento hardcore. Por otro lado, y quizás mas importante para nosotros, tuvieron que pasar 18 años, sí dieciocho años, para que The Haunted visite Argentina nuevamente. El motivo, lógicamente la presentación de su material más reciente. El lugar, Uniclub. La fecha, el viernes 11 de septiembre. Quienes los acompañaron, Undermine, excelsos representantes de nuestra escena metalera.
Con una notable concurrencia, Undermine salió al escenario para dar entrega absoluta de su violencia y virtuosismo. Se vio a un Franki Cañardo muy agradecido con la gente y a la producción por hacerlos parte de la fecha junto a los suecos. Hablar de Undermine es caer en repeticiones constantes, pero es difícil evitarlas. Quien vio a la banda al menos una vez, sabe lo que es. Quien no la vio nunca, sepa que si de música pesada se trata, de riffs súper filosos, técnicos, pero no por eso menos gancheros, Undermine es la posta. Por si fuera poco, tienen material fresco y nuevo, Ruptura salió en el 2025 y sus canciones fueron parte de la noche del viernes. Sin dejar afuera el resto de su material, Undermine dejó el escenario para darle lugar a The Haunted.
Si ya se notaba la cantidad de gente con Undermine, para el momento del acto principal, aún mas. Una evidente expectativa inundaba el lugar. Sin pantallas encendidas, ni trapos ni nada, fondo negro, The Haunted, 18 años después, comenzaba su show. Casi al unísono, se abrió el telón y se abrió una violenta ronda. Las primera piñas fueron «Warhead» seguida de «In Fire Reborn», que también dan arranque al último disco. Marco Aro, Jonas Bjorler, Adrian Erlandsson, Patrick Jensen y Ola Englund demoliendo cabezas. Volumen alto, una batería asesina y los riffs punzantes y grooveros de «99» siguieron la fiesta, con una creciente energía por parte de todos.
Aro se mostró con una sonrisa de oreja a oreja, que contrastaba con su rabia agresiva a la hora de cantar. El despliegue de los músicos es innegable, pero a esto se le sumó la buena onda de los mismos. Por ejemplo Englund, en dos oportunidades le paso una camarita que tenía filmando desde un ampli, a la gente en pleno pogo y bardo. O Bjorler ayudando a la gente que caía al escenario. Por su parte, Jenses estirando el mástil de su guitarra para que la gente soleara.
Momentos álgidos, y nostálgicos se vivieron con seguidillas como «No Compromise» e «In Vein», porque si bien se encuentran presentando su material nuevo, merecíamos tener un repertorio equilibrado con todo su arsenal. El final fue descarga tras descarga, «Hate Song», «All Against All» y «Bullet Hole».
Sin dudas, la espera fue larga, 4 discos tuvieron que pasar, 18 años. Pero The Haunted volvió y dio un show que habrá dejado a mas de uno con riffes y tupa tupas haciendo eco en sus cabezas. Exponentes del melodeath, del thrash y groove, de velocidad y violencia. Esperemos no tener que esperar tanto para una próxima visita.
Por Juan Cordiviola



