
A esta altura, son incontables las veces que Sonata Arctica visitó Argentina. Motivos hay muchos, presentaciones de discos en gran medida, pero también aniversarios de la banda. En el año 2014, los fineses nos visitaron en el marco de los festejos por sus primeros 15 años. En el año 2023, el motivo fue el aniversario número 25 como banda. Así y de esta manera, el presente año 2026 encontró a Sonata Arctica festejando sus 30 años, en un Teatro Flores repleto de fieles seguidores. Las bandas locales Helios y Sefirot se encargaron de dar comienzo a la tarde noche del martes 29 de septiembre.
Tanto Helios, desde Avellaneda, como Sefirot, desde Santiago del Estero, se presentaron ante un importante número de espectadores, que fueron muy receptivos antes ambas propuestas. No muy alejadas entre si, las bandas ofrecieron un heavy metal clásico, más emparentado con el power y lo melódico. El último trabajo de Helios fue Cenizas del Caos (2014), mientras que por su parte, Sefirot cuenta con su último trabajo editado en el año 2023, titulado Viaje al Fin del Mundo.
El Teatro se terminó de llenar en los momentos previos al acto principal, incluso el piso de arribo. En la previa, se fue armando el escenario y se pudo ver un gran telón de fondo y por delante, un gran tótem formando el logo de la banda con la doble A. Diez minutoa pasaron de las 21 y las luces bajaron y de a uno, los miembros de banda, fueron saliendo a escena. El inicio del show fue con Tony Kakko a capella entonando las primeras líneas de «I Have a Right», en lo que quizás no fue un inicio tan potente como uno puede esperar. Además, y como cosa particular para quien escribe, el cantante estuvo gran parte del tema de espaldas a la gente cantándole y señalando al tótem de la banda. Sin embargo la gente, con la expectativa acumulada, explotó con la banda nuevamente en nuestro país. Y si de explotar se trata, acto seguido sonó «Black Sheep», y así el primer pogo de la noche tuvo lugar.
El show fue una constante de subidas y bajadas en tanto intensidad y velocidad. Hasta quizás hubo mayor cantidad de momentos tranquilos, que momentos rápidos y agresivos. Al fin y al cabo es power metal y Sonata Arctica tiene su propia impronta y una gran habilidad para crear climas melódicos y tranquilos. A su vez, Kakko se mostró muy presto a comentar las canciones, dar información de las mismas, contextos y lo que motivó escribir tal o cual tema. Es que dado que la gira se trata de festejar los 30 años como banda, cosa que él mismo comento, la situación dio para eso.
Por otra parte, los demás músicos se mostraron bastante mas rescatados y sobrios. Quizás el mas carismático fue Tommy Portimo, detrás de los parches, y con una sonrisa inmutable en su rostro. Elias Viljanen en guitarra tuvo sus momentos de intercambiar gestos y señas con el público, Pausi Kauppinen en bajo estuvo bastante mas moderado aunque cambio de lugar en alguna oportunidad, y Henrik Klingenderg en teclados estuvo muy serio y sin moverse demasiado. Sin dudas, el show lo maneja Tony Kakko.
Como era de esperar, uno de los puntos altos de la noche fue con «Tallulah». Kakko habló de cómo es una canción que genera amor y odio, pero que no pueden dejarla afuera de su repertorio si se trata de festejar su carrera. Es indudable que es un clásico de la banda y así se vivió, con la gente cantando cada estrofa de la misma. Por si fuera poco, y anticipando que la cosa que pondría un poco mas rápida, «8th Commandment» sacudió el teatro brutalmente. Al unísono, el estribillo fue cantado por cada uno de los allí presentes.
En esta montaña rusa de velocidades e intensidades el show bajo nuevamente con una sentida versión de «Letter to Dana» con la gente coreando la guitarra y sumando mucho clima, para luego subir un poco con «White Pearl, Black Oceans», bajar con un versión acortada de «Shy» y culminar muy arriba con otro gran clásico como «Fullmoon», con la gente cantando la primera parte del tema, y en otro de los grandes pogos de la noche. Así la banda se retiró del escenario.
A los pocos minutos regresaron al escenario, para ahora si en palabras de Kakko, tocar los últimos dos temas de la noche. «The Last Amazing Grays» y «Don´t Say a Word» dieron el punto final. En realidad, y para no faltar a la verdad, una divertida versión de «Vodka» dio por terminada la noche de los fineses.
Sonata Arctica se presentó una vez mas en nuestro país, festejando en esta oportunidad, los 30 años como banda. Las despedidas, los puntos finales de un recital son difíciles, a nadie le gusta ese momento. Pero en las propias palabras de Kakko, las despedidas dan lugar a los regresos, y así el carismático cantante prometió una futura visita de Sonata Arctica a nuestras tierras.
Por Juan Cordiviola
PH: Cuervo Deth






