LLEGÓ LA TORMENTA. High on Fire – Uniclub (03/10/2026)

Como en todo album de figuritas, hay algunas que son más díficiles que otras y en consecuencia, más deseadas. En el stoner doom heavy metal o la etiqueta que corresponda, Matt Pike era uan deuda pendiente para el público y al minuto que Noiseground confirmó la visita solo había que abrir el paquete y pegar la figurita en el album.

Fue un día pesado, caluroso. Era dificil decidir si correspondía un brebaje pesado como un whisky o una cerveza refrescante. Yo opte por lo segundo. Estoy en la vereda de cara a la puerta de Uniclub y escucho de fondo a Dios Serpiente, banda doom drone nacional. Quizas uno de los proyectos más especiales de la distorsión local por jugar en un terreno poco conocido, pero de fieles seguidores. Su propuesta es densa, es oscura y ya ha acompañado a otros referentes del genero como The Obsessed o las nuevas camadas extremas como Cult of Fire. De repente, entre el malón que habita Uniclub caras amigas por doquier, Sergio Ch de Ararat, Mayra Sabbath de Baphometa, Guido Barandiarán de Adrede y Fede Rodriguez de Avernal, solo por nombrar algunos músicos. De lo comunicacional, Tassart de Killing Week, Debiassi de Nepenthe, y Holy y Llano, de Metal Press; además de Cuervo Deth correspondiente a este medio. Todos congregados por lo mismo: High On Fire. ¿Hace falta mencionar todo esto? No estoy seguro.

Después de haber creado Sleep, Matt Pike, fundo Hig on Fire. De lo psicodelico y atmosferico de su antecesora a un viaje más cercano a Motorhead y Black Sabbath, la mezcla justa de velocidad y densidad. Así como en toda la gira, Pike 10 temas que abarcaron toda la discografia. Con «Karanlık Yol» como pista de fondo, el trío salió al escenario. El gordo no entendía porque, pero su guitarra no funcionaba. Fueron segundos de desesperación. Faltaba conectar el cable. Al instante, y entre risas, comenzó «Burning down», al igual que el último album Comeh to the storn (2025). Algo que siempre me llamó la atención de HoF es la intensidad de la presencia de la bateria cuando se trata de un equipamiento chico. Bombo, tacho, chancha y un tomb. La destraza y la potencia de Ben Koller (Converge) a cargo desde hace un tiempo no es excepción: «Hung, Drawn and Quartered» arremetió con todo. Mentiría si el punto más alto no estuvo con el combo de «Rumors of war» y «10,000,000 years», en donde los pogos se hicieron notar y volaron vasos y cervezas por los aires. Quizas, los clásicos de la banda y razones por las cuales estabamos ahí padeciendo un calor insoportable en el siempre caluroso local del Abasto.

Cabe destacar, que hubo tres canciones del último album, la mencionada «Burning down», «Sol’s Golden Curse» y para cerrar «Darker Fleece». Pero, si había un momento que todo podía volver estallar era con otro clásico: «Snakes for the Divine» como antesala al principio del fin. High on Fire dio un show contundente, redondo, grave, sucio y desprolijamente prolijo. El bajo de Jeff Matz estuvo al frente y depende del lugar donde uno se encontraba variaba la nitidiz del sonido. Pike hizo muecas, estuvo sin remera y subió el volumen en más de una ocasión. Indudablemente, este concierto es uno de los conciertos del año y aunque el album todavía no esta completo ya falta menos.

Por Jonatan Dalinger
PH: Cuervo Deth

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