DE JARMEN A BUENOS AIRES. Feine Sahne Fischfilet – Teatro Vorterix (09/10/2026)

El viernes 9 de octubre el aire en Buenos Aires era húmedo y la llovizna fina e incesante caía sobre la avenida Federico Lacroze, pero eso no espantó a las más de mil personas que asistieron al Teatro Vorterix para disfrutar del primer show en Argentina de la banda Feine Sahne Fischfilet. La postal gris de Colegiales chocó contra la emoción de la gente esperando ingresar al recinto. 

La visita de la banda se da en el marco de la gira despedida de la emblemática banda de punk rock alemán Die Toten Hosen, quienes dijeron “adiós amigos” con una gira por Tandil, Rosario y Buenos Aires que cumlminaría el 10 de octubre en el Movistar Arena. 

Feine Sahne Fischfilet es una banda del noroeste de Alemania, nacida en 2004 y con una fuerte línea antifascista. Su línea ideológica no se limita a expresarse en sus canciones sino que se materializa con diversas acciones. Su cantante, Jan “Monchi” Gorkow, creció en Jarmen viendo cómo los neonazis intentaban cooptar a las juventudes. En lugar de mirar para otro lado o mudarse a alguna ciudad menos hostil como Berlín, Monchi decidió combatirlos. Organizó giras en pequeños pueblos bajo el lema de resistencia comunitaria ofreciendo espacios seguros, libres de racismo y sexismo. 

La postura de la banda fue tan combativa que el propio Estado alemán los consideró “antiestatales” y los tuvo bajo vigilancia. La Oficina Federal Para la Protección de la Constitución, el servicio de inteligencia alemán, los catalogó como de “extrema izquierda”. 

Con las entradas completamente agotadas la banda subió al escenario luego de las 21:00hs tras haber sido teloneados por la banda punk rock rosarina Zona 84. Monchi salió a escena cargado de energía lanzando cerveza al público. Entre luces rojas, azules y amarillas la banda hizo sonar temas como «Komplett im arsch» del álbum Scheitern und Verstehen (2012), «Zurück in unserer Stadt» del album Sturm & Dreck (2018), «Diese eine liebe» del álbum Alles gläntz (2023) y también sonó la emblemática “canción contra los nazis” como anunció Monchi en el escenario antes de tocar «15 Jahre».

Más allá de la potencia del bajo de Kai Irrgang, la guitarra de Hauke Serget, y la batería de Olaf Key, uno de los sellos más distintivos del sonido de Feine Sahne Fischfilet es la trompeta de Max Bobzin. Este instrumento de viento le aporta al estallido punk un tono festivo y melódico, funcionando como un auténtico catalizador de energía que transforma la rabia política en una celebración colectiva.

El pogo no se hizo esperar. El Teatro Vorterix ocupado en su mayoría por alemanes que llegaron al país acompañando la gira despedida de los Hosen saltaron con cada canción. En cada rincón del teatro escuchabas a alguno hablando alemán y la edad promedio del público superaba los cuarenta años pero demostraron que tan solo es un número la edad y no representa un límite para hacer crowd surfing. El personal de seguridad de Vorterix no dio abasto con sus lasers verdes para indicar a los espectadores que tal práctica no podía realizarse. Monchi mismo se lanzó desde el escenario directo al público y también subió a cantar con él a varias personas. Hacia el final del show Monchi invitó al público a sentarse. Consiguió que todo Vorterix se sentará en el suelo, para luego levantarse de un salto unánime y seguir pogueando. 

La banda atifascista, en los tiempos que corren, logró crear  un espacio seguro libre de racismo y sexismo en Buenos Aires, al menos por el tiempo que duró su show.

Por Clivia Ricle























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