
Desde Neuquén, Aonikenk sumó kilómetros y amigos en su tercera visita a Tucumán. Los detalles a continuación.
Al ingresar al recinto el quinteto de Argento Tucma agitaba desde el escenario con su Heavy Metal agregando sonidos típicos del noroeste como la del “sikus”. Los muchachos dejaron las tablas calientes para que Oscura Cepa provenientes de Jujuy acelerara el ritmo cardiaco de los presentes con temas propios más algunos covers como “Solución Suicida” de Horcas.
Luego subieron los chicos de Matrero quienes son uno de los grupos de renombre del under tucumano, sus influencias más evidentes son V8 y Almafuerte. Su show se concentró en repasar toda su discografía que va desde “Reflejo de un Sentir” (2005) a “Para quien busque Identidad” (2009), incluso tuvieron tiempo para regalarnos canciones novedosas próximas a salir en una nueva placa. Como si esto fuera poco Daniel Carrasco de Aonikenk como invitado fue de la partida para cantar una canción junto a los locales. Matrero dejó en evidencia su coraje y potencia tanto en lo musical como en lo lirico.
A las 4:25 de la madrugada Aonikenk se apoderó del sonido y de la alegría de sus seguidores con canciones como “Tocona al Maestro”, “A mi Argentina” y “De mi Pensar”. Lejos de opacar la noche el sonido, sin ser el óptimo, permitía disfrutar del espectáculo del grupo patagónico. Por el track list también pasaron “Venite al Sur”, el festejadísimo “Allá en el Norte”, “Basuriando” y “Patagonia Suburbana”. El zenit llegó con gemas como “Puel Purrum (Loncomeo)”, “Cacique Yatel” de aquel disco llamado “Peso Argento” que reuniría a Ricardo Iorio y Flavio Cianciarulo a lo que se sumó otro cover pero esta vez de Hermética que fue “Evitando el Ablande”.
Aonikenk acortó las distancias de nuestra nación para traernos su música, su calor y por sobre todo el sentimiento que aunque pasen los años sigue siendo el mismo. Hay metal para rato.
Cobertura: Angel Castillo Dioli
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