
No Guerra, Sobre Tus Cenizas y Pulpo Negro se juntaron la noche del domingo para tirar abajo Uniclub. Tres grupos diferentes unidos por la distorsión.
Ciertamente no hace falta compartir un estilo de música pesada para poder compartir escenario. Porque si bien la noche desfilo por stoner, core y y thrash la unión y el respeto fue la impronta a marcar. Desde que abrieron las puertas por la media tarde el local se vio inmerso de remeras negras, algunos con pronunciadas barbas, otros con largas dreadlocks. Pero todos firmes juntos al metal.
Pulpo Negro comenzó la grilla con su stoner metal. Max Espiño canta y vuela sus pelos al compás de las guitarras de Damian Masulli y Pablo Krause. La formación se completa con Sebastian Persec en bajo y Pablo Iacovone en batería. Oscuros y sombríos, con una pesada cuota sabbathera. Punto a destacar, la ejecución de «Nomade». Superada la densidad, fue tiempo del descanso.
Acto seguido fue el turno de Sobre Tus Cenizas. La banda tiene un problema y una bendición. Es complicada de clasificar en las ramas del grandilocuente árbol metalero. Si bien la voz de Juan Ignacio Orcajada recorre diferentes facetas, los podridos no llegan a serlos del todo. En sus pasajes a limpio tampoco es netamente limpio. El cantante mantiene una línea cruda que se destaca. Una voz del under que merece seguir de cerca. Las distorsiones de Alexis Prutt y Pablo Roman son violaciones auditivas que por momentos remiten al djent pero que nunca dejan la adrenalina de lado. Ezequiel Courvoisier da la cuota extrema con sus extremidades al encarar una batería aplanadora. Por último, Douglous, mas ala de haber sido su último concierto en STC, da simplemente cátedra con sus lineas de bajo. Todo esto se vio reflejado en los cantos, alientos, bailes, saltos que acompañaron los ritmos de «Puertas de Percepción» y «El carroñero».
En el último asalto de la noche salió No Guerra para terminar de kokear a los presentes. Después de festejar sus diez años en el Salón Pueyrredon un golpe bajo fue recibido por banda. Hugo, El Gringo, partió al otro mundo y la banda lo recordó durante todo el repertorio. Tan fiel como su apoyo en cada recital. En su honor sonó «No se puede olvidar». No Guerra, con tres guitarras bajo su poder, y una voz poderosa como la de Jair retumbo de principio a fin el Uniclub de la mano de «Weychan», «Somos fuertes, somos mas» y «Desorden Natural» hasta casi la medianoche. Llegado el final, abruptamente las luces del local fueron encendidas, y el desalojo fue prematuro. Ya en la calle, los saludos entres las huestes tuvieron su momento.
Galería de Fotos:
- Pulpo Negro
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- Sobre tus Cenizas
- Sobre tus Cenizas
- No Guerra
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- No Guerra
Cobertura: Jonatan Dalinger
Fotografías: Julian Quinteros
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