
Un día más que especial fue el domingo pasado para la escena pesada argentina, nada más ni nada menos Black Sabbath se presentó en el estadio Único de La Plata, teniendo de soportes a “Horcas” y Megadeth. 17:00hs puntual abrieron la puerta del estadio y a las dos horas la banda argentina salió a escena. Con gran público ya dentro del Único la banda encabezada por Walter Meza dio el puntapié inicial para precalentar un poco lo que sería la verdadera fiesta por la noche. Ya casi cerrando su gira pasando por discos anteriores para meterse de lleno en la presentación del próximo disco de estudio a salir llamado “En tu honor”, la banda hizo temas desde “Vence” en adelante. El sonido no fue el mejor y no quiero victimizarlos y echarle la culpa al sonidista encargado porque realmente no sé cómo fueron las cosas, pero esto no interfirió a que muchos de los presentes disfruten del set. “Familia”, “Argentina, tus hijos” “Esperanza” y “Vencer” (con el mismo y agotador discurso de siempre) fueron los más ovacionados.
El show del colorado Dave Mustaine y compañía arranco también de forma puntual, a las 20:00hs. Pantalla gigante para ellos en donde se formó el logo de la banda, de a poco las puertas-pantallas se fueron abriendo y cada uno de ellos pisaron el escenario. Todo se desató cuando “Hangar 18” comenzó a sonar para ser continuado por “Wake up dead” y una seguidilla de éxitos. Tanto Chris Broderick, David Ellefson y Dave Mustaine su mostraron de buen humor. Un tema tras otro casi sin presentación pero con un escaso y flojo sonido, demasiado bajo. El furor que ocasionó la filarmónica parecía como si nunca hubieran venido a nuestro país, inentendible lo del público ya que podría decirse que las visitas del ex Metallica ya son costumbres. Tuvimos la suerte de escuchar solo un tema del reciente Super Collider (2013) y se trató de “Kingmaker”, lo mejor de lo peor. La última parte vendría con los mejores temas “Tornado of souls”, “Symphony of destruction” con el infaltable cantico MEGADETH, MEGADETH, AGAUNTE MEGADETH, “Paece sells” y el cierre con “Holy Wars”. Los agradecimientos de Dave durante unos cinco minutos proyectado al igual que todo el show, ya que al parecer es solista. Según los camarógrafos se tornaron densos aunque para otros no ya que se pudo escuchar a algún inconsciente pedir que salga a “tocar” con los astros ingleses.
Punto y aparte, me tomo el atrevimiento de manifestar que no estuve y sigo sin estar de acuerdo con el line-up previo al recital de Black Sabbath. Muchos fanáticos de la banda pseudo-thrash metal estadounidense que se fueron al fondo del campo trasero una vez terminado el set y que no volvieron a desatar la euforia al ver sobre las tablas a los padres del género. Realmente inentendible. Y con respecto a nacional estando Megadeth, no me extraña que llamen a “Horcas” sin Civile pero hay otras agrupaciones más acordes para la velada como por ejemplo Ararat o Dragonauta.
Con una puntualidad exacta las luces del estadio se apagaron después de unos minutos en donde Ozzy arengó a todos. Luces azules y rojas, pantallas donde se podía apreciar el símbolo de la banda y todo esto tapado con un fino telón negro. La expectativa era gigante y las sirenas de “War pigs” comenzaron. Una vez que el telón fue cayendo mientras los primeros acordes sonaban, un hechizo de repente comenzó a esparcirse por todo el estadio. Con un Ozzy híper carismático, haciendo chistes o un “CUCU” antes de cada tema, y unos compañeros en espectacular forma Black Sabbath dio una verdadera cátedra de lo que es un excelente show de metal para todos aquellos que aclamaron a una banda llamada Megadeth.
La lista de temas realizada en Argentina fue la misma que presentaron en Chile, es decir que desfilaron temas de su reciente trabajo 13 (2013), tres para ser preciso, y de sus primeros cuatro discos editados allá por los años setenta. “Into the void” presentó Osbourne como segunda canción de la misma forma que presentaría más adelante cada uno de los temas del concierto. “Under the sun” aunque sin su última parte vaya uno a saber porque y “Age of reason” continuaron y dieron el primer comunicado entre la banda y los fans. Ozzy presentó a Sabbath a pesar de que todos sabemos bien quien es cada uno de ellos, pero sirvió como excusa para OVACIONAR al único e inigualable Tony Iommi. Uno de los mayores himnos de la mítica banda inglesa avecinaba “Black Sabbath” de su CD debut homónimo lanzado en 1970.
Dejando de lado la lista de temas, voy hablar un poco de los músicos en cuestión. Los tres miembros originales están a mitad sus 60 años, para ser exacto 65 años para Iommi y Ozzy, 64 para Geezer Butler. Realmente nos dejaron a todos los presentes sin palabras y no solo por el show, sino por la aptitud física de cada uno de ellos. Derrochando energía, dejando sin aliento al gran Tommy Clufetos (34 años), sin restarle merito, que realizó un trabajo de diez puntos, incluyendo su solo en “Rat Salad” al cual debo admitir que le tenía un poco de miedo. Butler ágil y veloz de gran técnica demostró su talento antes de que suene “N.I.B”. Tony hizo que sus guitarras hablaran por si solas y Ozzy mostro que todavía tiene aire y voz para unos cuantos años más.
Mitad del show había pasado y en lo personal todavía no podía creer de este gran acontecimiento que estaba viviendo, “End of the Beggining”, “Fairies Wear Boots”, “Rat Salad” (mas el solo de batería) e “Iron Man” afirmaron el perfecto sonido del show. Sobre Clufetos como ya dije realizó un trabajo impecable y además brindó una extensa pero magistral muestra de talento sobre los cuerpos de su instrumento. Se notaba que el final se iba acercando cuando una vez terminado “God is dead” uno de los corte de difusión de lo nuevo de Sabbath, dio paso a “Dirty Woman” y “Children of the grave”, donde se vivió el pogo mas inmenso de la noche. Había fue presentado como último tema.
Las luces permanecieron apagadas para que salgan una vez más y cierren este show único y así fue. El elogio que dio el pueblo metalero argentino fue imparable por ellos mismos y se pudo notar en sus rostros. Una de los momentos más lindos de la noche ver como nuestros ídolos no podían creer el clamor del público argentino. Una vez superado esto la intro de “Sabbath Bloody Sabbath” dio inicio a él gran clásico “Paranoid” para que la única e irrepetible velada llegara a su momento culmine y terminara lamentablemente cuando Ozzy se reverencie ante los metaleros que se hicieron presentes en La Plata. Un nuevo día histórico en el metal, Black Sabbath pisó suelo argentino y fue de lo más glorioso que le paso la escena.
Galería de Fotos:
Cobertura: Jonatan Dalinger
Fotografías: Fernando Serani / MetalEyeWitness.
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