
Sábado a la noche, y por segundo año consecutivo nos acercamos a cubrir al único festival que puede mezclar a Almafuerte entre diversos públicos, además del Cosquin Rock, aunque éste cuenta con un día metalero. La licuadora de públicos se hizo más fuerte cuando el mismo viernes 19 de febrero y tras un temporal que vulneraba la integridad y seguridad del evento, la organización decide re-programar los show previstos para el día y dividir estas bandas, entre los 2 días restantes: Sábado 20 y domingo 21.
Una tarea aún más difícil fue ponerle horarios a las bandas, quedando Almafuerte para la 1 am, y siendo Los Autenticos Decadentes quienes darían el cierre al día. Sabíamos que la espera iba a ser larga, pero valía la pena, ya que no siempre se tiene la oportunidad de escuchar otros tipos de música y mezclarse entre distintos tipos de públicos. Desmitificando absolutamente que no se puede mezclar la gente del rock, reggae y metal, en las inmediaciones del estadio se podía comer y/o tomar algo, comprar remeras de bandas.
Dentro del predio, la organización para tomar o comer algo, fue bastante mala. Había una gran cantidad de demanda y pocas cajas para sacar tickets de bebidas y comida. Esto sumado al sistema de “Eco Vaso” que para complejizar la situación primero debías señar un vaso, después de una extensa cola, la bebida te la servían en otro lado; tras otra extensa cola para devolver el vaso y recibir el reintegro de la seña. En total, tenías que hacer tres filas de varios minutos para tomar una cerveza que servían caliente, debido a la gran demanda.
La espera se extendió ya que no se lograron cumplir con los horarios estimados (La cantidad de bandas era inmensa), y con un retraso de casi dos horas, el show de La Vela Puerca tuvo una gran duración para ser un festival (Una hora y media). Estábamos ya casi listos para ver a Almafuerte a las 2:47 am. El show arrancó con “Del más allá”, tema que homenajea, también desde lo visual a esos amigos que ya no están entre nosotros, decorando el escenario con una pantalla donde pasaban Pappo, El Negro Garcia Lopez y demás amigos de la banda. Luego continuaron “Debes saberlo” y “Patria al hombro” con un sonido fuerte, pero poco ajustado por momentos, dependiendo de tu ubicación en el predio.
Tras los parches de Bin Valencia, empezaba a sonar junto a la gente y su clásico grito de guerra “HEY!”, un emotivo “Convide rutero”, donde a Ricardo Iorio le acercan 2 nenes muy chicos al escenario, y se lo puede apreciar cantando con el canto quebrado, casi en llanto. Siguieron “Trillando la fina”, el galope Ico Ico Caballito de “La máquina de picar carne”, el recorrido pampeano de “Pa’l recuerdo” y promediando el show, “Mi credo”, una hermosa canción a dúo con Marciello, con solo guitarra y voz.
El sonido a esta altura era muy bueno y sonaba “Pensando en llegar”, “Triunfo”, luego “Toro y Pampa”, tema que quizás sea de los preferidos por el público que menos conoce a Almafuerte y está apegado al rock mas barrial de bandas como El Bordo, La 25, etc. Si hubo un momento en que la carrera de la banda hizo un quiebre, he introdujo un estilo mas rockero, incorporando otro publico fue este, la época del disco Toro y Pampa.
Para cerrar, y con un Ricardo muy tranquilo, un Claudio Marciello que esta en la plenitud artística total (No dejen de ir a ver su genial trabajo solista) sonaban “Si me ves volver”, “Almafuerte” y “A vos amigo” (Un clásico cierre de show). Se hicieron muchos comentarios al respecto de que Almafuerte iba a dejar de tocar por un tiempo, lo que sinceramente nos tuvo a todos un poco preocupados, pero a la banda se la vió intacta y no se mostraron signos de ningún desgaste. Esperamos tener y disfrutar de Almafuerte por muchos años mas. Gracias Rock en Baradero por recibirnos una vez más.
Galería de Fotos:
Cobertura: Fernando Tranchida
Fotografías: Pablo Gándara
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