
Una de las bandas más legendarias de los países escandinavos pisó el suelo argentino el pasado sábado 5 de Marzo, con una excelente formación en la que se destaca Simen “ICS Vortex” Hestnæs (Voz): Dimmu Borgir, Borknagar. Jan Axel “Hellhammer” Blomberg (Bateria): Mayhem, Dimmu Borgir, Immortal, Jorn, The Kovenant. Knut Magne Valle (Guittarra). Hugh Mingay (Bajo): Ulver, Ved Buens Ende y Steinar “Sverd” Johnsen (Teclados): The Kovenant.
Alrededor de las 20:30 hs llegó el turno de los cordobeses Mortuorial Eclipse. La carnicería comenzó cuando Nefass y sus secuaces ametrallaron los cerebros de las casi 200 almas allí reunidas con Ruin Empire, una pieza que casualmente lanzaron como adelanto de su nuevo trabajo por estos días. El sonido no fue el mejor para el primer cuarto de show, pero luego fue haciendo justicia a la calidad de la banda. Brotherhood Of The Serpent fue una demostración de que en Argentina los bateristas extremos están alcanzando niveles competitivos. Para ese entonces, las voces, teclas y baterías alcanzaron un muy buen nivel sonoro que permitía apreciar sobre todo la pompa sonora que dispara Baal Herith (para mí el punto más alto de la banda). Con el correr de los minutos y sus tracks (Orion´s Progeny y At The Gates Of The Marduk´s Shrine) todo siguió escalando convergiendo en un show interesante desde todo punto de vista: corto, ajustado, efectivo y con una gran puesta en escena (importante para esta clase de bandas).
Pasadas las 21 horas subieron al escenario los piratas del espacio, nunca pensé que iba a tener el honor de escucharlos en Buenos Aires, y ahí estaban frente a mí y a un público que los recibió con toda la calidez y aguante que se merecían. Si bien el lugar no hizo justicia a semejante banda, donde no había prácticamente iluminación y el sonido dejaba bastante que desear, en un escenario minúsculo, los indiscutiblemente talentosos noruegos dieron lo mejor de sí mismos, y nos entregaron no sólo las mejores melodías sino también carisma y escena. Desde Hellhammer, uno de los mejores bateristas del mundo, al cual realmente no podía creer que lo estaba escuchando tocar. Y Vortex, que cantó mejor que nunca haciéndonos viajar por miles de universos, dejando sin argumentos a quienes cuestionaban su capacidad para calzarse los zapatos del gran Garm. Totalmente teatral, expresivo y con una energía única, llevó adelante el show, demostrando ser excelente cantante y frontman.
Si bien el setlist fue corto y muy intenso, haciéndome emocionar hasta las lágrimas con temas gloriosos como «Ad Absurdum» (The Sham Mirrors), que al sonar los primer acordes finalmente caí en la cuenta de la magnitud de lo que estaba viendo. Seguido por «Painting my horror», uno de los valses infernales de La Masquerade Infernale. Para más adelante viajar al espacio con «Chaos Path», una de sus principales obras de arte, que todos los presentes estábamos esperando escuchar y fue uno de los puntos máximos de la noche. Y ya cerca del final sorprendieron con dos clásicos del álbum Aspera Hiems Symfonia, himnos black metal invernales como «To Thou Who Dwellest In The Night» y el magnífico «Raudt Og Svart».
En conclusión, si bien el lugar no fue el adecuado, Arcturus me regaló uno de los mejores shows que tuve la suerte de presenciar. Hay música que no sólo es la banda sonora de tu vida, sino que se mete dentro tuyo; te agarra de la mano y te lleva. Y de repente, se transforma en tu guía y en tu forma de ver el mundo. Arcturus, el sábado a la noche nos regaló esa esencia y esa magia. Gracias vikingos espaciales, gracias por tanto.
Galería de Fotos:
- Mortuorial Eclipse
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- Arcturus
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Cobertura y Fotografías: Laura Zurita Monney
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