
La cita fue en el Roxy el pasado Jueves 10 de marzo. Gracias a la organización de Originsprod el evento se desarrolló puntual y permitió el disfrute de una buena dosis de rock psicodélico, en la noche previa al fin de semana.
Eran las 20:30 hs cuando recibíamos en escena a un trío de músicos en alza, los aclamados Knei, procedentes de La pampa nostra y radicados en La Plata. Notable fue la intensa performance de Nicolás Lippoli a cargo de los vocales y guitarra, acompañado por Mauro Lopez en bajo y Roberto Figueroa luciéndose tras la batería. Knei ofreció un sonido tradicional con gran influencia del primer rock argentino que nos transportó a una época pasada, permitiéndonos revivirla de la mejor manera, llenos de adrenalina, celebrando el género que amamos. En acción, el trió cautivo a los presentes y logro que vibráramos en la misma sintonía. Excelente inicio a una noche que recién arrancaba.
Tras un breve intervalo musicalizado por DJ Cobra Rod, algún que otro shot de Jagermeister ofrecido por las promotoras para contentar nuestras gargantas y el encuentro con rostros amigos, llego el momento en que La Patrulla Espacial iniciaba su set. Con gran euforia los recibió un público que se mostró deleitado de tener al cuarteto de la ciudad de las diagonales a punto de ofrecer una experiencia intensa. Conformado por Lucas Borthiry (guitarra y Voz), Werner Schneider (bajo y Voz), Fernando Naon (guitarra) y Tulio Simeoni (Batería). La Patrulla Espacial no decepciono con su fusión de rock, psicodelia y blues. Durante el show recorrieron su discografía. Fueron composiciones como “El resplandor”, seguida de “Sobredosis” que demostraron sus habilidades para cautivar a los presentes. Mientras daban lugar a su exorcismo con temas como “El perfume” que tocaron justo antes de “Que sea Rock” con motivo del cumpleaños de pappo, homenaje más que atinado y celebrado por sus seguidores.
La música se sentio en el cuerpo durante la totalidad del set. Se vivieron momentos de especial acidez psicodelica con “Días futuros” que envolvía nuestros cuerpos. Fue con “Quiza algun dia” que cerraron el espectáculo dejando al público ansioso para los amigos de Baltimore.
Mientras que el líder de Poseidotica se encargaba de la musicalización tras las bandejas, los americanos de The Flying Eyes se preparaban para dar comienzo al que fue su segundo show en buenos aires.
El cuarteto de heavy psicodélico salió al escenario con “Poison The well” del disco “Done So Wrong” publicado en 2011. La química entre los integrantes era la esperada de un grupo de amigos que disfruta de lo que hacen, la pasión por la música que tocan se sentía desde el publico, generando una conexión mágica. La fuerza con la que Elias Mays Schutzman, el baterista de los Flying Eyes, toco durante la hora y media que duro su show merece ser destacada. Junto a sus compañeros Will Kelly (vocales y guitarra), Adam Bufano (guitarra) y Mac Hewitt (Bajo) nos permitieron vivenciar un viaje a otra época, como transportados por una capsula del tiempo. Los presentes estábamos siendo movidos por una ola abrumadora de vocales bluseros, y melodías inspiradas en el sonido de del rock sesentas y setentas. Con “Circle of stone” mediaban el setlist que nos atrapo y metió de lleno en el universo stoner de estos músicos.
Ya en vista del cierre final hicieron “Under Iron Feet” de Lowlands (2013), y tras tan solo un momento de descanso salieron a descoserla con “Oh Sister”. Finalizando la velada y habiendo tocado el mundo interno de un publico que abandono el recinto satisfecho.
Galería de Fotos:
- The Flying Eyes
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- Knei
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- Patrulla Espacial
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Cobertura: Sofía Valdez
Fotografías: Juan K Baracaldo
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