Tributo al Carpo – Teatro Flores (10-03-2016)

12472265_926543564097796_1394337746886762391_nEl pasado jueves 10 de Marzo se realizó un nuevo homenaje al eterno Norberto “Pappo” Napolitano, en ocasión de 66º aniversario de su natalicio. El evento, por primera vez realizado en el Teatro Flores, congregó a los artistas más reconocidos que compartieron escenarios junto al genio guitarrista, representando de alguna forma cada etapa de su carrera.

Pasadas las 20hs, Lovorne dio inicio al homenaje con “Fiesta cervezal” sin mayores preámbulos. Con una formación que incluye a pesos pesados como Juan “Locomotora” Espósito (El Reloj) y Marcelo Bracalente (Jerikó), la banda de Luciano Napolitano suena más ajustada que nunca. Mediando algunas anécdotas sobre su padre entre tema y tema, el set se basó en canciones de la primera etapa de Pappo’s Blues como “El viejo”, “El brujo y el tiempo”, “Pájaro metálico”, “A dónde está la libertad” “El hombre suburbano” o “Sucio y desprolijo”, que continuaron demostrando su estatus de clásicos eternos.  “Sandwiches de miga” se destacó en una llamativa pero impecable versión con la inclusión de un arpa a cargo de una invitada llamada Evelyn. Además, también aportaron su grano de arena artistas como Beto Ceriotti  con su bajo en “Insoluble” y Luis Robinson con la armónica en “Buscando un amor”.

Luego fue el turno de Alejandro Medina, quien se dedicó a recordar la etapa de Aeroblus.  El ícono del rock argentino, destacado por su paso en una banda fundacional como Manal, formó este supergrupo junto a Pappo y el brasileño Rolando Castello Jr., que resultó tan innovador para la escena de aquel entonces como efímera su duración. Su único disco fue interpretado casi en su totalidad, destacándose clásicos como “Vamos a buscar la luz”, “Tema solísimo”, “Completamente nervioso” o “Vine buscando el mar”. A sus 66 años, a Medina se lo observa muy bien sobre el escenario, manteniendo su voz prácticamente intacta.

Viticus brindó el set más poderoso de la noche, basado exclusivamente en el repertorio de Riff. Noche especial para quien fuera el histórico compañero del Carpo en cada encarnación del grupo, ya que esa misma mañana se incendió completamente la casa del bajista en el Tigre. Pero nada iba a detener su motor y allí estuvo firme Vitico para dar una magistral clase de pesado rock. Clásicos de clásicos, canciones de la talla de “Ruedas de metal”, “No obstante lo cual”, “No detenga su motor”, “Que sea rock”, “Mucho por hacer”, “Sube a mi voiture”, “El forastero” y “Susy Cadillac” sonaron muy potentes y ajustadas, y generaron la mayor fiesta de la noche. Gastón Videla y Sebastián Bereciartúa en guitarras y Jerónimo Sica en voz completan la banda, complementándose a la perfección para lograr una maquinaria rockera perfectamente aceitada.

Ruta 66, la banda del Carpo, le puso el broche final a la jornada, representando lo mejor de la última etapa de Pappo’s Blues y algunos clásicos viejos. El proyecto encabezado por Alambre Gonzalez aglutina a varios de los músicos que compartieron escenario con Pappo como Yulie Ruth en bajo, Bolsa Gonzalez en batería, Nicolas Raffetta en teclado y Luis Robinson en armónica. Por cuestiones horarias, brindaron un show algo más acotado que sus predecesores, focalizándose en el aspecto más blusero con un himno como “Desconfío”. “Blues local”, “Longchacmps boogie”, “Tomé demasiado” y “Llegará la paz” fueron otras de las canciones ejecutadas con gran maestría y toda la experiencia que caracteriza a los músicos. “Rock n’ roll y fiebre”, el último hit de Pappo, fue el elegido para culminar la jornada cuando se acercaba la medianoche.

Fue una grandiosa y nostálgica celebración de un legado eterno, de un guitarrista único y una personalidad fundamental para entender el rock argentino. Un visionario adelantado a su tiempo, un artista genuino y sin pelos en la lengua, que siempre siguió sus propias reglas. Es menester que sea rock.

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Cobertura: Sebastián De la Sierra
Fotografías: Martín Delgado




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