
A 30 años de su nacimiento Misfits regresó a la Argentina para presentarse en Groove bajo el marco de la gira Static Age Revisited.
No hay que indagar mucho para saber que Misfits es una banda de culto. Sin ir más lejos, lograron crear un nuevo género y plasmar influencia en generaciones posteriores. Mas allá de que en el presente ya no estén Glenn Danzig ni Michael Graves, frontman en diferentes etapas, ni siquiera el privilegio de Marky Ramone (The Ramones) en la batería, Dez Cadena (Black Flag), la banda sigue de pie. Actualmente, Misfit esta conformada por Jerry Only (Voz y Bajo, único miembro original), Eric “Chupacabra” Arce (Batería) y Jerry Caiafa Jr. (guitarra).
El show comenzó minutos antes de las 22hs. El local situado en Av. Santa Fé 4389 se infestó de inadaptados dejando algunos en la vereda. Siendo fieles a el marco de la gira «Static Age» fue el puntapie inicial de la velada. El listado de temas fue impecable repasando todas las etapas de la banda. Desde los comienzos con Dangiz, pasando por Grave y algunos ya con Only como vocalista oficial. Cuarenta y dos canciones en una hora y media de show. Al principio»Some Kinda Hate», «Last Caress», «Hybrid Moments» y «Teenagers From Mars». Entrado el show «Angelfuck», «Attitude» y «She». Chupacabra justo y preciso. Jerry y Caiafa inquietos, de punta a punta. En cuanto a sonido, la calidad necesaria para un recital punk. Hasta el momento pogo, mosh y slam.
Para la mitad del show, los momentos fuertes se vivieron con la segunda etapada de la banda. Aquella que contaba en sus filas a Michael Graves. «American Psycho», «Dig Up Her Bones», «Scream!» y «Saturday Night». En este último sangre, sudor y lagrimas.
La última parte del show retomo nuevamente la primera etapa de la banda con «Astro Zombies», «We Are 138», «Earth A.D.», «Death Comes Ripping», «Green Hell». Rápidamente, como lo fue todo el recital, mecharon con «Descending Angel» y «Die, Die My Darling» para finalizar con el mítico «Hallowen».
Las canciones son canciones, la esencia está. Como show fue correcto. Sin embargo, se nota que la pasión del público se divide en dos generación. La tercera nunca llego. A pesar de todo siguen siendo su mejor tributo.
Cobertura: Jonatan Dalinger
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