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TIAMAT REGRESA A BUENOS AIRES CON AVERNAL COMO BANDA INVITADA

Tiamat, emblema sueco del Doom Metal, llega a la Argentina para presentarse el próximo 12 de diciembre en el escenario de Uniclub. Como acto estelar  nacional, Avernal abre la velada para desempolvar clásicos con base en su último y flmante trabajo de estudio Ekpyrosis. Las bandas se congregan en Buenos Aires para una noche donde la oscuridad y la brutalidad se funden en un solo grito. Con base en el metal gotico, Tiamat se formó a fines de los 80 y marcó un antes y un después en la escena europea con álbumes esenciales como Clouds y Wildhoney. Liderados por Johan Edlund, su sonido atmosférico y melancólico continúa influyendo a generaciones, combinando oscuridad, poesía y una intensidad emocional inconfundible. El grupo distingue de sus colegas por su ideología en las canciones, letras profundas e inteligentes con ritmos góticos.

En 1989 Hellslaughter (a.k.a Johan Edlund) grabó en los estudios SunlightSumerian Cry, lo que significó ser el primer trabajo de death metal grabado en ese lugar. Al  poco tiempo, Tiamat firmó contrato con Century Media y edito su segunda placa The Astral Sleep, que da a conocer la faceta de pasajes góticos y atmosféricos. En 1993 apareció su tercera muestra, Clouds,  y musicalmente expandió aún más sus límites agregándole partes acústicas a sus composiciones. Tras un abrupto cambio de formación, Tiamat  dió un paso más y  lanzó ese  mismo año Wildhoney, uno de los mejores discos de la banda, ya que aparte de ser un gran trabajo lleno de calidad, totalmente atmosférico que marco la tendencia de lo que es el grupo actualmente. Influenciado en gran parte por Pink Floyd, es a partir de ese álbum donde empezó a ser aclamado por la crítica y se convirtió en una banda de culto dentro de su género. Luego de varios años y algunos golpes bajos, Tiamat volvió a levnatar su impronta al poner a la venta su disco Prey con canciones como «Cain» o «Prey».

Por su parte, Avernal es considerada una bandaa icónica dentro del Death Metal Latinoamericano.Pionera en el Sub-Género del Death And Roll, iniciaron su camino a mediados de 1993 en el Sur del Gran Buenos Aires.  Actualmente, esta formada por Cristian Rodríguez (Voz), Federico Ramos (Guitarra), Gonzalo Varela (Guitarra), German Rodríguez (Batería) y Tulio Navio (Bajo). Actualmente, se encuentra presentando el disco que vió la luz el 7 de noviembre y marca el noveno lanzamiento de su contundente y consolidada trayectoria dentro de la escena extrema latinoamericana: Ekpyrosis.  El mismo fue grabado durante el mes de agosto en distintos estudios de Buenos Aires y contó con la coproducción, mezcla y masterización del reconocido productor Jaime Gómez Arellano, desde Porto, Portugal. Gómez Arellano ha trabajado con artistas fundamentales del metal mundial como GhostParadise LostGrave Miasma y Cathedral, aportando una impronta sonora poderosa, oscura y visceral, que potencia la identidad inconfundible de Avernal.

CAMBIOS DE VENUE Y DE GRILLA

Lo que inicialmente iba a ser The Black Dhalia Murder y Gatecreeper por un lado y Taimat por otro, tuvo más de una modificación y vale la pena aclarar y compartir  el comunicado de la productora a cargo de los eventos. Primero se bajo TBDM por lo que se unifico Tiamat y Gatecreeper. Sin embargo, y una vez anunciada Avernal. Gatecreeper también dio el pulgar abajo. El mensaje dice; «Todos los tickets previamente adquiridos son válidos para este show! Tanto los de TBDM y Gatecreeper como los de Tiamat, y es más, si conservas tu ticket de TBDM y GATECREEPER adquirido por alpogo.com TU ENTRADA VALE DOBLE Y PODES VENIR CON UN AMIGO o AMIGA. Ya nos contactamos con todos los compradores, chequeen sus correo. Claramente, el show de Tiamat pasa de Groove a Uniclub.» Por último, para dar claridad al asunto, Noiseground comentó: «Tanto nosotros como GATECREEPER agotamos instancias para que la banda pueda venir, son unos tipazos y en todo momento estuvieron atentos a que nosotros no perdamos tanto dinero por la baja de TBDM. Lo más sensato es parar la pelota y reorganizar la gira como se debe y con GATECREEPER como headliner para 2026.» Las entradas para Tiamat y Avernal están a la venta por sistema Al  Pogo.




TIRO, LIO Y HEAVY METAL. Kanonenfieber – El Teatrito (04/12/2025)

Desde Alemania llegó Kanonenfieber, una banda de blackened death formada en 2020 con el concepto de relatar historias sobre la primera guerra mundial. La mente detrás de todo es el cantante Noise de quien solo se sabe su nombre dado que salea a tocar con con el rostro cubierto en referencia a la tumba del soldado desconocido: un monumento que recuerda a militares caídos en combate cuyos restos no fueron identificados. La cita se dio el pasado 04 de diciembre en El Teatrito en el marco de su Soldatenschicksale Tour, y que tuvo de invitado al grupo nacional Rhaug. En ese jueves de diciembre el calor que se sentía era el calor de la batalla que nos traían los teutones.

Entre el público pudimos ver algunos cascos pickelhaube típicos de la primera guerra mundial similares a los que usa la banda en vivo. Para eso de las 20:00 horas, Rhaug salió a escena a dar inicio a la velada y presento un set un poco más largo del habitual al ser los únicos teloneros de la noche con un sonido bien definido además de climas muy bien ejecutados para un arranque a la altura de nuestra escena de black metal local. Mientras se esperaba por el acto principal, música típica del 1900 sonaba de fondo. Una propuesta totalmente inmersiva. Cuando se abrió el telón en total oscuridad aparecieron cinco figuras, cinco soldados anónimos que contarían unas historias sobre la guerra real y sobre las guerras internas de cada uno.

La batalla inició con “Menschenmühle” en la que el grupo de soldados comandados por el general Noise grito por su patria y dejo en claro que en la guerra nadie gana, todos pierden algo: la vida, el alma o la humanidad. Desde el inicio el sonido estuvo muy bien equilibrado; sonó como tenía que sonar con instrumentos y voces distinguindas para el público que invadió El Teatrito. Llegó el relato de las tropas de asalto con “Sturmtrupp” para conocer la lucha por la supervivencia mientras poco a poco son sitiados por el enemigo.

Entre canciones, la banda se retiraba por breves instantes ya sea para hidratarse o para ir cambiando el outfit. El invierno y la navidad no son lo mismo para nadie en el frente de batalla, el frío condiciona mucho más que cualquier enemigo. La ausencia de los que más queremos y extrañamos hace que hasta lo más simple cómo una reunión familiar sea un recuerdo que quizá nunca se vaya a volver a tener. Prueba de todo ello son “Der Füsilier 1” y “Grabenlieder” donde el villancico es en una trinchera y el regalo es sobrevivir a los disparos. Quizá el momento más alto de la noche fue cuando el descenso a la locura de un soldado representado en “Der Maulwurf” narro su experiencia en un túnel y con pala en mano, escuchaba las explosiones en el campo de batalla rogando ser él mismo quien pueda poner fin a su vida. 

Mención aparte para Hans (baterista) que hace un tremendo en vivo ejecutando ritmos y tempos únicos que se complementan con las guitarras de Krause y Sickfried, además del bajo de Gunnar, quien también pone sus coros para ayudar a Noise para generar un sonido poderoso, visceral y crudo.

Los tanques cesaron con “Panzer Henker” y después de un breve descanso aparecieron cuatro marinos y el capitán de un submarino para contar su batalla en la tormenta contra los ingleses en “Kampf und Sturm”. El combate en altamar siguió con “Z-Vor!” y la esperanza final concluyó con “Die Havarie” donde la tripulación del submarino opta como solución cerrar la escotilla de su tumba de hierro tal cómo dice la canción. Parecía una velada que no terminaría jamás, ya que cada tema tuvo su momento, su emoción y el sentimiento que se encargó de trasmitir la banda, pero la elegida para el cierre definitivo fue “Ausblutungsschlacht” con Noise con una máscara de calavera, cómo si de la misma muerte se tratara, repasando el conflicto más largo de la primera guerra mundial: la batalla de Verdún. Esa batella donde más allá de lo largo del combate se entreve la frialdad del humano y el poco interés por la vida, que queda plasmada en cada frase de la canción junto con acordes que sentencian una muerte segura y sin reconocimiento.

En escena, una banda inmóvil, estática que sólo mira al frente sin decir palabra, más solo una breve reverencia para despedirse del público presente que no paró de aplaudir y gritar mientras sonaba el acorde final y el show en Argentina llegaba a su fin. Quizás, una de las sorpresas del año quizá, tanto por lo sonoro cómo por lo teatral. Cinco hombres se encargaron de recordar a aquellos que no tuvieron voces, que fueron solo un momento en algo que no trae más que tristeza. Tal vez las armas se guardaron y la guerra terminó, pero para estos soldados el recuerdo de todo eso sigue vivo y es por eso que eligen contar esas historias para recordar que solo muere aquel que se olvida y Kanonenfieber decide inmortalizar la historia a través de un lenguaje que no conoce barreras, la música.

Por Fernando Gonzalez
PH: Cuervo Deth

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LA LITURGIA DEL BLACK METAL. Mayhem – Groove (02/12/2025)

Mayhem, una de las formaciones más influyentes del black metal, llegó al país con un recorrido que supera cuatro décadas y una historia atravesada por tragedias, incendios, disputas y un legado que, aún así, sigue creciendo.

Antes de iniciar el espectáculo, a pedido de la banda se proyectó en pantalla una consigna que indicaba que los espectadores no tendrían permitido tomar fotografías con flash ni filmar durante el show. Tampoco decidieron llevar banda telonera y, mientras el público se impacientaba por escuchar en vivo al bajista y miembro fundador de Mayhem, Necrobutcher, la música que sonaba generaba más intriga y suspenso sobre lo que podía llegar a acontecer esa noche.

La niebla empezó a cubrir el salón de Palermo y, a las 21.10, salieron a escena. Attila tenía la cabeza cubierta de maquillaje y unos brazaletes llenos de tachas que abrazaban sus muñecas, mientras que un poncho rojo cubría su atuendo rockero, el mismo que decidieron repetir los demás integrantes de la formación: remera total black y pantalones oscuros de cuero. Como era de esperarse, Teloch, uno de los guitarristas de la noche, también eligió maquillarse.

A los integrantes se los notaba muy en sintonía, disfrutando el momento como si el espectáculo fuera efímero y veloz. La batería, a cargo de Hellhammer, parecía estar en 1.5, lo cual hacía imperceptible distinguir los silencios entre cada golpe. Ghul, el otro gran guitarrista, estuvo plenamente concentrado lo cual agregó una cuota de prolijidad y presión al repertorio. La lista de temas estuvo muy bien seleccionada y eligieron ir de lo más actual a lo más clásico. Comenzaron con “Malum”, de Daemon, y luego le siguió “Bad Blood”.

Attila es un gran showman. Cada porción de performance que entrega al público la hace desde lo más profundo de su ser y la audiencia responde con gritos efervescentes. La mística de quienes conocen la banda está en sus giros en torno a la muerte y el cantante se encarga de acrecentar esa esencia con gestos de disparos con metralleta a las cabezas de los espectadores. Las guitarras se sincronizan y se complementan como si fueran un mismo cuerpo dividido en dos personas que recubren al bajista en un gesto de veneración. Los riffs pesados buscan acalambrar a Necrobutcher, que con mucha resistencia no se deja vencer y lo da todo.

El black metal noruego está en casa y todas esas leyendas transmitidas por generaciones, y en algunos casos evidencias, se hacen presentes esta noche en el escenario de Groove. Las referencias a la muerte aparecieron de forma incesante en las visuales, con huesos, cruces, calaveras, cráneos, cementerios y jeringas que se proyectaban sobre la pantalla y reforzaban la oscuridad del ambiente.

Se tomaron unos instantes para descansar mientras se proyectaron la primera grabación de la noche, un micro de no más de dos minutos en donde se muestran varias imágenes viejas de recitales con la formación original y un audio de Euronymous haciendo referencia a la calidad del disco que pretendía sacar y al tiempo necesario para lograrlo, así podía diferenciarse de “las bandas que sacan cosas por sacar”. De alguna forma parecía que los huesos que poseía Attila en sus manos fueran referencia al líder de la banda que ya no forma parte de este plano y pretendían, de alguna forma, honrarlo. Inmediatamente sonaron temas de sus primeros discos Deathcrush (1987) y De Mysteriis Dom Sathanas (1994).

Luego de casi cuarenta minutos de recital, el calor en la sala ya era evidente y la banda lo dejaba ver, aunque nada de eso afectaba la velocidad rítmica que sostenían sin aflojar. Attila dejó a un lado los huesitos y tomó una soga, un elemento cargado de simbolismo dentro del imaginario de la banda. La levantó con un gesto lento y calculado, mostrando el lazo como si se tratara de un artefacto ritual que anticipara un final intenso. Y sí, era de esperarse, llegó el momento de que suene “My Death”, mientras de fondo se seguían proyectando más cruces de las que se pueden observar en los cementerios. El sonidista y el iluminador realizaron un gran trabajo ayudando a la ambientación de la actuación de la banda.

Todo iba en ascenso y un pequeño espacio instrumental dio lugar a uno de los momentos más fuertes de la noche, donde las guitarras rodearon al bajo y formaron una comunión casi fantasmal en la que luego se incorporaría el cantante. Para todo esto, el batero seguía prácticamente sin respirar. Es bueno haciendo su parte y lo sabe, no escatima en modestia.

Pasada una hora de espectáculo, los integrantes abandonaron el escenario para proyectar el segundo video de la noche, uno que mostró escenas grabadas con cámaras VHS del momento en que incendiaron Fantoft, la famosa iglesia de madera de Noruega. Tras esas imágenes, el quinteto regresó a continuar su performance. Todos lucían unas túnicas negras como simbología de la muerte, mientras al cantante se agregó un traje de esqueleto que lo hacía ver como un muerto en vida. En ese preciso instante las personas invocaron a Dead, icónico vocalista que estaba obsesionado con la muerte hasta que finalmente logró su objetivo, suicidarse. El público gritaba fuertemente su nombre y de alguna manera estuvo presente esa noche. La selección de canciones largas fue ideal para el gusto del público que para esa hora ya estaba inmerso en el espectáculo. Todavía no sabían que la sorpresa estaba por venir.

El showman se acercó al cráneo que había decidido sumar a la escena y lo deslizó sobre el micrófono hasta que pareció quedar adherido a su rostro. La túnica oscura lo envolvía y, en conjunto, daba la impresión de que un muerto vivo cantaba frente al público. Fue una imagen fantasmagórica, cargada de un pulso experimental que intensificó todavía más la tensión en la sala. La banda sostuvo la atmósfera desde atrás, casi sin hacerse notar, como si todo el foco debiera estar en ese ritual extraño e hipnótico. El cráneo se volvió parte del micrófono y el cantante se ocultó detrás de él, dando la sensación de que la voz provenía directamente de esa cabeza inerte, como si ambos compartieran un mismo cuerpo.

Como si todo el espectáculo no hubiese sido suficiente, el recital por los 40 años de la banda no podía terminar ahí. Los músicos se retiraron del escenario y los técnicos lo reformularon agregando otra disposición a los tachos de la batería y sumando un micrófono de pie. Necrobutcher volvió a escena. El micro estaba muy alto, pero no era azaroso: presentaría a los invitados especiales que le dieron el broche de oro al show, Manheim a.k.a Kjetil Manheim, y Eirik Norheim, más conocido como Messiah. El baterista fue miembro original de la banda, mientras que el cantante fue parte hacia 1986.

El cierre fue épico e inesperado. La banda no escatimó en show llevando a miembros originales de gira con ellos. El espectáculo fue inolvidable para su público y la banda demostró que, más allá de las historias que empapan a Mayhem, siempre se reinventaron y siguieron adelante haciendo lo que mejor saben hacer: música.

Por Micaela Perez Carrizo
PH: Cuervo Deth

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EL INFIERNO ESTÁ ENCANTADOR. Necretal – El Marquee Session Bar (06/12/2025)

Necratal presentó oficialmente su nuevo álbum Infierno Hostil (2025) el pasado 6 de diciembre en El Marquee Session Live (CABA) y demostró que arriesgarse vale la pena. Acostumbrados a ver a la banda en templos metaleros de zona norte como XLR de San Miguel entre otros recintos, esta vez decidieron romper esquemas y apostar por un escenario distinto. La jugada salió perfecta: una noche histórica para la agrupación del conurbano bonaerense. El evento contó además con las presentaciones de Zarkas Thrash, Grela (Paysandú, Uruguay) y HEAD.

La noche comenzó con Zarkas Thrash, una banda joven que ofreció un show rápido, filoso y demoledor. Con un estilo fiel al speed/thrash de la vieja escuela y guiños directos al primer disco de Metallica, dieron una apertura contundente. Entre los temas interpretados destacaron «Maldito Rastrero»«Rebeldes»«Ratas» y cerraron con «Adicto al Thrash». Dato destacado: entre sus filas está el hijo de Jorge Moreno, ejecutando la guitarra con una precisión descomunal.

Desde Paysandú llegaron los hermanos uruguayos de Grela, una banda que para mi era completamente nueva, pero que se ganó la aprobación general con una presentación sólida y estética cuidada. Incluyeron un toque teatral: un personaje disfrazado subió al escenario para alentar al público. Uno de los temas interpretados fue «Justiciero» entre otros temas.

En tercer lugar subió HEAD, proyecto liderado por Miguel Maciel, ex vocalista de Mastifal. Su propuesta mezcla death metal, thrash y sonidos futuristas, logrando una identidad marcada y moderna. El recinto ya estaba prácticamente colmado para este tramo. En su repertorio incluyeron canciones de su último disco Insano (2024) entre ellas «Despertar». El agite del público fue constante y creciente.

Finalmente llegó el turno de Necratal, que desplegó toda su artillería presentando su último trabajo discográfico, acompañado de visuales apocalípticas que potenciaron la atmósfera. Después de varios cambios en la formación y un largo camino para concretar este material, la banda volvió con un álbum de sonido brutal, clásico y combativo, que puede considerarse una refundación de su identidad musical. La voz de Chrystian Cannata aporta una impronta poderosa que realza cada composición. Pasadas las 00:30 hs casi transcurriendo la mitad del show, el Marquee seguía colmado: un logro enorme para una banda del conurbano, que convocó público no solo de zona norte sino también de diversos puntos del AMBA.

El álbum contiene 7 canciones directas y devastadoras. Entre los temas interpretados —y pese a que por un momento dejé el rol de cronista para ser parte del público— se destacaron: «Más Allá del Odio», «Penurias», «Laberinto y Descontrol»entre otros. El show finalizó alrededor de la 1 AM, cerrando una noche inolvidable.

Por Sergio Silva

 

 

 




UN MENSAJE QUE NO SE NEGOCIA. Napalm Death, junto a Medium y Manger Cadavre – Uniclub (05/12/2025)

Desde que Barney Greenway pisó el escenario quedó claro que él y la banda venían a brindar pura intensidad. En sus movimientos tan característicos de una especie de mosh unipersonal hay algo más que performance, es todo lo que representan como grupo. El mismo impulso que sostiene sus letras marcadas por la crítica social aparece en la forma en que se apropian del escenario y del lugar que los albergue por la noche. Como país nos encontramos en tiempos donde la apatía política parece expandirse como una bruma, por lo que ver a un hombre de 50 y tantos entregar el cuerpo de esa manera en pos de una parada filosófica así, genera un pequeño sacudón interno.

Pero antes que eso, desde Brasil y desde la escena local, Manger Cadavre y MediuM hicieron su parte. Manger Cadavre, veteranos del crust-death surgidos en São José dos Campos en 2011, se presentaron con una trayectoria conducida por letras radicales sobre clasismo y control social. MediuM, por su lado, se mueve entre el death y el metal extremo, con una formación integrada por nombres ya conocidos como Federico Ramos Mejía, Ramiro Gutiérrez, Sebastián Barrionuevo y Axel Keller. Su presencia funcionó como un puente entre la escena argentina y el metal extremo internacional. Ambas bandas armaron una antesala coherente para lo que vendría, un arco que va de lo emergente a lo histórico, sostenido en la misma actitud contestataria, el mismo cuestionamiento y la misma furia que definieron toda la noche.

El setlist de Napalm Death recorrió casi toda su historia. Una de las grandes ventajas de que sus canciones sean de corta duración es que se permiten atravesar casi todos sus discos sin sonar a repaso infinito. “Multinational Corporations, Part II”, “Silence Is Deafening” y “Smash a Single Digit” fueron los temas que más definieron el carácter del show. Los clásicos como “Suffer the Children”, “Scum” y “The World Keeps Turning” convivieron con piezas como “Resentment Always Simmers” o “Amoral” que en vivo adquieren un peso que el estudio no siempre logra reflejar. No hay nostalgia en la forma en que Napalm Death toca su propio catálogo. Por lo contrario, hay continuidad, una línea de pensamiento que no necesita actualizarse cada pocas semanas para seguir vigente.

Greenway sigue siendo un fenómeno escénico difícil de describir: entra, corre, se retuerce, parece poseído. Danny Herrera sostiene todo con una batería que no se afloja nunca, y John Cooke mantiene las guitarras evitando toda prolijidad innecesaria. La ausencia de Shane Embury se sintió, pero no disminuyó la solidez en el bajo gracias a su reemplazo Matt Sheridan. Napalm Death tiene una capacidad particular para seguir funcionando incluso cuando falta un engranaje; aún con cambios de alineación, la identidad siempre permaneció intacta.

Bandas como estas funcionan como un recordatorio de por qué este tipo de música caótica o extrema sigue teniendo un lugar cultural concreto. No porque representen un enfoque ideológico único, aunque su militancia antiautoritaria y anticorporativa es bien conocida, sino porque convierten el acto mismo de tocar en vivo en una forma de intervención. El viernes pasado en Uniclub no hubo discursos largos ni bajadas de línea elaboradas. Bastó con el grado de convicción con el que ejecutaron cada tema y pocas palabras fueron necesarias para construir, entre todos, una respuesta posible al clima nefasto que atraviesa hoy Argentina.

El mosh o pogo, o más bien festejo, fue ininterrumpido. También lleno de risas, nada une más a este público que la ansiedad por escuchar “You Suffer” aunque dure sólo dos segundos. Uno de los momentos más fuertes de la noche llegó antes del cover de Dead Kennedys, “Nazi Punks Fuck Off”. Barney se tomó el tiempo de hablar en español, con esfuerzo visible, para remarcar que no apoyar posturas excluyentes no es un slogan ni una pose. La conexión se dio sin traducciones complejas. La propuesta de Napalm Death es transparente: denunciar la extrema derecha, señalar las lógicas de opresión y defender un humanismo que no necesita suavizar el mensaje. En un país y región donde el neoliberalismo ocupa espacios de poder con absoluta tranquilidad, escuchar estos discursos desde un escenario y ver a jóvenes de veinte años celebrar y acompañar desaforadamente esa posición da un poco de aire. El aplauso general, en cada caso, no fue de provocación barata, sino de reconocimiento. Hay un público que aunque sea en estos espacios acotados sigue resistiendo, y en buenahora permanecen bandas como Napalm Death que lo potencian. Gritar en contra de política de odio en un boliche de Once un viernes a la noche, aunque no cambie una ley, sin dudas, sí cambia el ánimo.

Aunque su sonido parece destinado a un grupo reducido, Napalm Death tiene una presencia cultural mucho más amplia de lo que se esperaría. Sus temas aparecieron en series como Skins, en soundtracks de películas y videojuegos donde su crudeza funciona como un código estético inmediato. No es azaroso, la banda encarna una forma de violencia sonora que el audiovisual usa como atajo cuando necesita representar caos, urgencia o disenso. Ese recorrido lateral, casi accidental, demuestra algo interesante. Incluso quienes no escuchan metal extremo pueden haberse cruzado con la banda sin saberlo. Su lugar en la cultura pop es la afirmación de que hay ideas que encuentran caminos inesperados para filtrarse porque son inevitables.

Más allá de la perspectiva ideológica, más allá del ruido, hay una certeza. Es una banda que logra mantener un vínculo fuerte con el público. Nos visitan seguido, y ojalá sigan haciéndolo. A fin de cuentas, vienen para que no olvidemos que la música es, también, un espacio de pensamiento, de resistencia y de construcción. Sobre todo, en ésta época, que se invite a gritar contra el fascismo con humor, con rabia y con una alegría inexplicable, fue, aunque sea por un rato, no menos que emocionante. 

Por Sofi Alvarez
PH: Cuervo Deth

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DREAM THEATER REGRESA A BUENOS AIRES CON UN SHOW ÚNICO

Tras un 2025 histórico con el exitoso tour por sus 40 años de carrera, la banda ícono del metal progresivo Dream Theater anuncia su esperado regreso a la Argentina con un concierto imperdible el 24 de abril de 2026 en el Movistar Arena. Será una noche especial bajo el formato “An Evening With Dream Theater”, donde la formación clásica presentará su aclamado álbum Parasomnia en su totalidad, además de repasar clásicos y favoritos de sus cuatro décadas de trayectoria.

El público argentino, reconocido mundialmente por su energía y pasión, será nuevamente parte de una experiencia única: tres horas de virtuosismo, emoción y una puesta escénica diseñada especialmente para esta nueva etapa de la banda.

Lanzado el 7 de febrero de 2025, Parasomnia marcó el regreso de la formación más emblemática de Dream Theater y se convirtió en un suceso global. Con una duración de 71 minutos, el álbum debutó en el #1 de Billboard Top Hard Rock Albums, Hard Music Albums y Current Rock Albums, vendiendo más de 18.000 unidades en su primera semana .

Producido por John Petrucci, con ingeniería de James “Jimmy T” Meslin y mezcla de Andy Sneap, Parasomnia ofrece una exploración conceptual sobre los trastornos del sueño, desde la parálisis nocturna a los terrores nocturnos. Hugh Syme —histórico colaborador— vuelve a aportar su visión en el arte de tapa.

Con millones de discos vendidos, miles de shows alrededor del mundo y un GRAMMY® ganado por “The Alien”, Dream Theater continúa consolidándose como la banda más influyente del metal progresivo. Sus álbumes han sido destacados en listas históricas de Rolling Stone, Guitar World y otros medios especializados, mientras que su base de fans crece con cada nueva etapa creativa .

BANDA DE LAS CUATRO DECADAS

El regreso de Mike Portnoy al grupo marcó un nuevo capítulo emocional y musical, que hoy se cristaliza en Parasomnia y en esta gira que redefine el concepto de espectáculo progresivo. 

Actualmente, Dream Theater vuelve a ser James LaBrie, John Petrucci, John Myung, Mike Portnoy y Jordan Rudess  para recapitular su mote de ser una institución del metal progresivo. Su impacto se extiende por cuatro décadas, con discos emblemáticos, giras mundiales y un legado que continúa inspirando a músicos y fans en todo el planeta. 

La banda es conocida por su virtuosismo técnico lo que ha llevado que sus integrantes obtengan numerosos premios a lo largo de su carrera. Petrucci ha sido elegido como el tercer guitarrista de la gira G3 en seis ocasiones, más que ningún otro invitado. En 2009 fue también nombrado el segundo mejor guitarrista de metal por Joel McIver en su libro The 100 Greatest Metal Guitarists, así como uno de los 10 mejores guitarristas de shred de toda la historia por la revista GuitarOne. Portnoy, por su parte, ha ganado 23 premios de la revista Modern Drummer y fue la persona más joven (con 37 años) en ser incluida en el Rock Drummer Hall of Fame. En 2010, MusicRadar, publicó una encuenta que colocó a Myung como el mejor bajista de todos los tiempos mientras que a Rudess como el mejor teclista. En ese mismo año, la banda fui incluida en el Long Island Music Hall of Fame. Además, Rudess obtuvo en 1994 el galardón de Best New Talent de la revista especializada Keyboard Magazine y se le califica como una leyenda en los teclados.​

EL CAMBIO DE TEMPORADA

Esta gira, además de la presentación de Parasomnia marca la celebración del 35° aniversario de A Change of Season. El EP es un de los grandes hitos de la banda. Cuenta con dos grandes partes, la primera, llamada como el disco, A Change of Seasons, es un trabajo que venía haciendo la banda después el lanzamiento de su disco When Dream and Day Unite (1989) que para los fanaticos más acerrimos se pueden escucharse en los demos de su disco posterior, Images and Words. La canción tiene aproximadamente veintitrés minutos de duración y consta de siete temas, todos continuados. La segunda parte contiene temas de un recital dedicado a las influencias musicales de la banda. Cabe resaltar que también es el debut del teclista Derek Sherinian con Dream Theater, quien reemplazó a Kevin Moore.




CUMBRE ANDINA DE METAL. Animales del Caos – Club V (6-12-2025)

En la medianoche del día sábado 6 de diciembre, se llevó a cabo una edición mas, la novena, del ciclo Animales del Caos, producido por Enterrado Vivo Fanzine. Como ya es sabido, dicho ciclo reúne a los exponentes mas importantes, mas destacados de la escena subterránea. Del mismo modo, da a conocer a muchas otras bandas que se encuentran haciendo sus primeros y prometedores pasos. En esta nueva edición, el condimento especial, o los condimentos especiales fueron las bandas chilenas Devil´s Poison e Insecurity. A su vez, desde Puerto Madryn, Rawness fue otra gran inclusión. Para terminar de conformar la alineación, y como exponentes de Buenos Aires, se sumaron Souflikar y Destrucción Craneal.

En la previa se podía apreciar la esquina de Club V muy concurrida, y con un clima de mucha amistad y camaradería. Tanto público como bandas se encontraban fundidos y mezclados, conformando pequeños grupos y rondas que se iban modificando y combinando de diversas maneras. De tal manera, lo que menos escaseo fue la cerveza, el vino y los humos.

Ya de movida, para el momento de Souflikar, los primeros en tocar, mucha gente se acomodó dentro del recinto. Un black speed vieja escuela, hizo que una ronda re formara y que los más jóvenes chocaran de manera enérgica una y otra vez. Y si del público se trata, una gran mayoría del mismo se notaba de poca edad, la juventud dijo presente. La segunda banda en presentarse, fue Destrucción Craneal. El trío lució remeras de Broken Hope, Mortician y hasta tuvo un invitado con remera de Suffocation. El género al que se dedican es fácil de adivinar teniendo en cuenta sus evidentes influencias. Un death metal muy pesado, técnico y con grandes machaques y breakdowns. La madrugada del domingo presentaba un gran clima y mucha atmósfera de comunión pesada.

Luego fue el momento de los chubutenses de Rawness. El trío, que se lo pudo ver ir y venir entre el público, agitando y de muy buen humor, presentó su heavy black speed, con una fuerte impronta fiestera. Si algo no les faltó fueron las cervezas que llegaban hasta el escenario. Mucho agite entre los presentes y una gran recepción para con los músicos que se encuentran presentando su disco debut, homónimo.

Como cierre, el momento de los hermanos chilenos. Primero desde el sur de Chile, Devil´s Poison con su música muy en la vena de los colegas de Rawness. El trío también se encuentra presentando disco este año, Sex and Metal. Su presentación fue una de las mas enérgicas de la noche. La ronda bajo el escenario no se quedó atrás y también fue de las mas vehementes. Lamentablemente, y en una situación poco usual, tuvieron que terminar su presentación anticipadamente, ya que su guitarrista Bestial Drinker tuvo problemas con la afinación de su instrumento, y por mas que fue asistido por su cantante y bajista Sodomizer y también por su baterista S. Conqueror, que incluso se colgó la guitarra para afinarla, no pudieron solucionarlo.

Para cerrar un gran encuentro metalero, y saliendo un poco del black speed, los chicos de Insecurity pusieron el broche. Con su crossover thrash, brindaron un show estupendo, lleno de riffs rabiosos y con la gente en su punto culmine de ebullición. Una postal que demostró el lazo entre todos los presente, fue ver a los músicos que ya habían tocado, fundirse en empujones y mosh en la ronda candente que se formaba una y otra vez frente al escenario.

Lo que comenzó en la medianoche del sábado, transcurrió durante toda la madrugada del domingo y culminó con el sol saliente y radiante sobre la Avenida Corrientes. Animales del Caos tuvo una nueva edición, convocó a grandes bandas y ofreció el sonido mas caótico y enfermo del subterráneo sudamericano.

Por Juan Cordiviola.























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