
Es tremendamente injusto ver a Pentagram en vivo. Uno mira a Bobby Liebling, a sus 72 años, con el cigarrillo en la mano, tomando Jägermeister con sus compañeros y con esa pinta de tipo que podría estar perfectamente en la barra de un bar contando historias imposibles, y es inevitable pensar ¿acaso no es todo lo que queremos ser cuando seamos grandes?
Pentagram volvió a Buenos Aires por tercera vez, en esta ocasión con cartel de despedida incluido. Farewell Tour – Last Latin American Run 2026 anunciaba lo que sería la última vuelta de la banda por Latinoamérica y, según lo previsto, también su última visita a la Argentina. Hërpes y Sangre de Barro fueron los encargados de abrir la noche.
Apareció Bobby y Pentagram hizo Pentagram. “Live Again” abrió el set y rápidamente quedó claro que acá la duración iba a ser un detalle. Fueron alrededor de una hora y cuarto, con un pequeño intervalo en el medio, como se acostumbra, y trece canciones que recorrieron buena parte de la historia de la banda.
La lista fue por distintas etapas, aunque esta vez el foco estuvo mucho más puesto en el catálogo histórico que en Lightning in a Bottle, el disco que había tenido bastante protagonismo en la visita anterior. Y quizás eso terminó funcionando mejor para una noche que venía con etiqueta de despedida. “Starlady”, “The Ghoul”, “I Spoke to Death”, “Sinister”, “When the Screams Come”, “Sign of the Wolf”, “Dull Pain”, “Review Your Choices”, “Thundercrest”, “Walk the Sociopath”, “Forever My Queen” y “20 Buck Spin”. Trece canciones. Una hora y pico. Y a otra cosa. Y está perfecto.
Con esta banda no hay una producción gigantesca, no hay veinte músicos arriba del escenario ni un despliegue pensado para convencerte de que estás viendo algo histórico. Los riffs están ahí, la banda suena pesada y Bobby aparece con su voz, su cigarrillo, sus gestos y esa actitud de tipo que parece haber salido de un antro de 1978. Fumó, tomó, habló con la gente, se rió y se movió por el escenario a su manera. Incluso hizo referencia al famoso meme que circula alrededor de su figura y se lo tomó con bastante humor. Nada de ponerse solemne porque «esta es la última vez». A los 72 años, con todo lo que eso implica, hay algo casi punk en verlo seguir haciendo exactamente esto con esa relación bastante particular con el público que mantiene. No hace falta estar de acuerdo con cada cosa que dice o representa para entender por qué resulta tan difícil dejar de mirarlo.
Tony Reed en guitarra, John “Scooter” Haslip en bajo y Henry Vasquez en batería fueron una pared durante todo el show. Reed y Haslip, compañeros también en Mos Generator, y Vasquez, que pasó por Saint Vitus, Spirit Caravan y The Skull, tienen el ADN de este sonido bastante incorporado. Entre los tres le dieron a Pentagram el peso necesario sin sobrecargar nada. Y cuando sonaron “The Ghoul”, “Review Your Choices” o “Walk the Sociopath”, quedó bastante claro que con eso alcanza. Sin demasiadas vueltas.
Se puede decir que Pentagram es una banda bastante despreocupada. Sus canciones tienen otra lógica. Son pesadas, oscuras, algo mugrientas y deliberadamente fuera de época. Y justamente por eso siguen funcionando y llenan dos fechas en un momento escaso de multitudes en los recitales más under.
Porque Pentagram lleva más de cincuenta años dando vueltas. Se formó en 1971, atravesó cambios de formación, períodos de actividad irregular, separaciones y una carrera durante muchísimo tiempo bastante más cerca del culto que del éxito. Bobby Liebling terminó quedando como el único miembro fundador y, con los años, aquella banda que durante los setenta parecía condenada al subsuelo terminó convertida en una referencia obligatoria para entender de dónde salió buena parte del doom.
Si realmente esta fue la última visita, Pentagram tuvo la cortesía de no convertirla en un velorio. No hubo exceso de solemnidad ni una necesidad permanente de recordarnos que estábamos asistiendo a un momento histórico. Simplemente tocaron. La verdad es que hay cosas que no necesitan demasiada explicación, se viven y ya. Y algunas, por suerte, siguen teniendo onda.
Por Sofia Alvarez
PH: Cuervo Deth
Sparta se presentó por primera vez en Argentina en el marco del Latin America Tour 2026. La banda, considerada una de las pioneras del post hardcore, tuvo como invitada especial a Wrrn.
La encargada de iniciar la jornada pisó el escenario alrededor de las 20 hs. El baterista fue el primero en salir y mediante golpes constantes comenzó a agitar a la gente presente. Luego, los demás músicos enchufaron sus equipos y dieron rienda suelta al show.
Nunca había visto a Wrrn en vivo, pero su performance me gustó muchísimo. Incluso, al finalizar, dialogué con uno de los músicos y le comenté que me habían hecho recordar a la legendaria banda de screamo Orchid. El show fue muy enérgico y se destacó especialmente el dúo de voces entre el guitarrista Gonzalo Morales y el bajista Nicolás Soto. La banda alternó canciones de su antiguo repertorio con el material más reciente logrando así una presentación intensa y contundente.
Pasadas las 21 hs, Sparta salió a escena y todas las miradas y flashes se centraron en Jim Ward, histórico guitarrista, vocalista y fundador de la banda. Muy amigablemente y con un español bastante bueno, saludó con un: “Hola, ¿cómo están?”. La gente respondió con entusiasmo y, desde ese momento, quedó claro que sería una velada casi íntima.
La cercanía entre los músicos y el público es una de las grandes virtudes de Bula, un espacio que constantemente recibe bandas de culto.
El inicio del show estuvo marcado por la hipnótica “Red Alibi”, donde Ward dio el puntapié inicial con los primeros acordes. Luego, la banda elevó el pulso con “Breaking the Broken” hasta llegar a la explosiva “Taking Back Control”.
Hubo muchísimo agite e incluso algunas personas fueron llevadas en andas. Jim, visiblemente sorprendido, respondió con una sonrisa cómplice ante la reacción del público.
La mitad del show transcurrió entre climas melancólicos e introspectivos. No es sencillo lograr que un público quede completamente hipnotizado por este tipo de atmósferas, pero Sparta demostró una vez más que una banda de culto puede conseguirlo. “Miracle” y “Collapse” fueron claras evidencias de ese momento introspectivo.
Llegando a las tres cuartas partes del show, “Mystery of Missing” y “While Oceana Sleeps” fueron muy celebradas por la gente, que incluso acompañó cantando algunos pasajes de ambas canciones.
Luego llegó un nuevo momento introspectivo con “Glimmer”, donde las energías se renovaron y el clima melódico volvió a invadir Bula.
Pero, fiel a su estilo enérgico, Sparta no podía despedirse de esa manera. La banda reservó un cierre explosivo con “Air”, que desató el descontrol total dentro de Bula.
Una noche intensa, emotiva y cargada de energía, en la que Sparta demostró por qué continúa siendo una referencia fundamental del post hardcore.
Por Sergio Silva
La banda argentina de speed heavy metal, Steelballs, llega al escenario de El Emergente de Almagro para presentar su flamante disco Rebels este sabado 22 de agosto. Dueños de una destreza única en vivo, el grupo defiende todo su repertorio de estudio destacándose por su ejecución y gran energía. Contando con 10 años de trayectoria, tres álbumes en estudio y algún que otro lanzamiento, es una de las bandas más representativas del género.
De antesala al evento del domingo, que tendrá a Amethyst y Velocidad 22 como invitados, Metal Argento dialogó con JP Churruarin, voz al frente del grupo oriundo de Campana.
Musicalmente, el disco mantiene el ADN de la banda, pero en cuanto a la imagen, tanto de la portada en la foto de la formación, se aborda lo futurista y esta cuestión de estar en contra de la máquina ¿Qué conceptos vamos a encontrar desarrollados en Rebels?
En realidad es el concepto de siempre, siempre desde las raices y en contra de los enemigos del arte y la libertad. Lo futurista es la idea de pararse un poco frente a la maquina, más allá que todos sabemos que la IA es una herramienta hay que demostrar que hay quienes seguimos hablando el lenguaje del alma, que aún estamos los que no nos da ansiedad seguir las costumbres de siempre, esas costumbres que te hacen apreciar más el entorno y menos la pantalla.
¿Qué postura tienen ante tanta plataforma y nuevas maneras digitales de consumir música? ¿Que lugar ocupa el soporte físico para ustedes?
Las plataformas digitales son geniales, te ayudan a atravezar fronteras, pero tambien sabemos que no se respeta la musica en si. Las calidades son manoseadas y no importa que tu sonido cambie, ojo, después de eso tambien se escucha en un parlante de celular de aire! Es por eso que el formato fisico es tan importante, es lo unico que mantiene fiel a lo que uno grabó y produjo. Ademas de que el libro de un CD puede incluir data interesante que tal vez para muchas personas pasa desapercibido o no les interesa, pero mi caso justamente me encargo del arte, me interesa poder contar algo desde lo visual.
La presentación del disco tendrá lugar el próximo sábado 22 de agosto en El Emergente ¿Cómo vienen preparando el show? ¿Hay algo que nos puedan adelantar?
No va a ser un show mas. Claramente tiene que tener algo único, y este show creeme que lo va a tener! Volviendo un poco a esto de estar en contra de la maquina, el disco tiene su edición física en cd a través de Metalcoholización Records. Y por lo pronto, esperamos poder continuar viajando y girando.
Por Martin Tula
En el año 2024, redes mediante, Lo Bruto anunció su regreso a la actividad putrefacta luego de masmenos cuatro años. Para este nuevo inicio, la banda presento a su flamante nuevo vocalista, el ya conocido en la escena Rodrigo Plasencia (Bolo, y ex Misa Negra y Undermine, entre otras bandas). A su vez, y siendo parte del mismo anuncio, la banda indicó que se vendría nuevo material. Dos años después, llegó su vuelta a los escenarios, y la presentación de su nuevo material, un EP de dos temas titulado Origen Infecto Vol. I. El regreso tuvo lugar el pasado sábado 15 de agosto, en Club V y contó con las participaciones de Natalia Natalia y Corrossive.
Las fechas turno tarde, suelen atrasarse, es sabido. Aún así, en esta ocasión quizás se demoró mas de lo normal, pero por otro lado, una vez que se dio inicio, todo fluyo con bastante agilidad. Así, Natalia Natalia dio comienzo a una noche que se mostró nublada y con leves lluvias y amena de temperatura, como ya es costumbre. Un hardcore rápido, violento y directo al hueso, ideal para hacer entrar en calor a los primeros oídos que iban ingresando a Club V. La banda presentó temas de su primer disco, el homónimo que vio la luz en el año 2025 y anunció que se viene nuevo material.
Luego, el ambiente se pudrió con los muchachos de Corrossive. La banda viene con un disco muy fresco bajo el brazo, Inmortuae, que salió este mismo año. Con una puesta en escena que tuvo a sus músicos bajo túnicas y capuchas, el inicio contó también con Emmanuel Di Giacomo sosteniendo un libro prendido fuego. La banda ofreció su death metal con tintes técnicos, thrasheros y así como presentó su temas más recientes, también le dio lugar a canciones de su disco anterior, The Great Beyond.
Con una buena concurrencia, pasando las 3 de la madrugada del domingo, Lo Bruto pisaba un escenario nuevamente. Su regreso despertó una gran expectativa, la banda es dueña de discos de gran calibre, con un sonido y una identidad particular y representativa. A su vez, los dos temas que componen el nuevo EP, dan cuenta de que los músicos siguen la línea y están con ganas de profundizar en la podredumbre de su catálogo. Lo Bruto sonó fuerte, sonó podrido, fue violento y dio cátedra de machaque. La incorporación de Plasencia, además de contar con una de las mejores voces podridas de la escena, también aporta una gran presencia en el escenario. La banda presentó sus temas nuevos de Origen Infecto Vol. I, a la vez que se paseó un poco por Podrifonía (2016) y por Humano Nunca Mas (2018).
Siempre es buena noticia cuando una gran banda, en reposo, anuncia su regreso. Mas aún si es con material nuevo, y ese material esta a la altura de su trabajo previo. Así, Lo Bruto, con nueva formación volvió a vomitar todos sus machaques y toda su podredumbre, en lo que fue un nuevo origen infecto para ellos.
Por Juan Cordiviola
El metal argentino está de festejo, LA H NO MURIO regresa a los escenarios para conmemorar los 35 años de la salida de su disco ÁCIDO ARGENTINO. Tras agotar dos Teatro Flores llega al Microestadio Malvinas Argentinas el sábado 22 de agosto y dejará plasmado este magnífico presente en la grabación de un disco en vivo junto a todas las generaciones que los han acompañado a lo largo de tantos años.
La H No Murió comenzó el 2026 con dos shows sold out en el Teatro Flores, estos fueron en el marco de la celebración de los 35 Años de su disco Ácido Argentino, dando el puntapié inicial a la extensa gira que los llevará a recorrer LatinoAmerica, CentroAmerica y Europa. Cabe destacar que la banda, además, abrirá los shows de Iron Maiden en el Estadio de Huracán de Argentina en el mes de octubre.
El grupo se ha convertido en el show más convocante del género luego de su comienzo en 2019 con cinco Teatro Flores, cinco Estadio Obras y presentaciones por todo el país siempre con localidades agotadas. La banda conformada por Claudio O ́Connor, Tano Romano y Karlos Cuadrado, Javier Rubio (el baterista de Malón) homenajea a su primer grupo, Hermética. El espíritu y la música de Hermética, una de las bandas del metal más importantes salidas de Argentina, ahora vuelve a estar presente en los escenarios con este homenaje a su disco emblema.
Ácido argentino es el segundo álbum de estudio de la banda y fue editado por Radio Trípoli Discos. Es el primer álbum con el baterista Claudio Strunz. Se grabó en tiempo record y fue certificado platino a los pocos meses de su lanzamiento. Las canciones escritas en mayoría por Ricardo Iorio y Romano, y todas las letras por Iorio, se conviertieron en himnos de más de una generación haciendose parte del cancionero popular metalero argentino.
La portada de Acido Argentino es una ilustración de José Laluz. Iorio fue quien propuso colocarlo dentro de un marco distintivo de color naranja brillante. A Sergio Fasanelli, director de Trípoli, sello editor de la placa, le gusto la idea y destaco que esta idea sería ideal para que visualmente que una distinción entre otros álbumes. La imagen muestra a un Tío Sam abusando de una mujer con gorro frigio, la policía atacando a las Madres de Plaza de Mayo, cuervos alrededor de una iglesia destruida y otras imágenes que reflejan el contenido de la tematica del album.
La H No Murió comienza el 2026 con una extensa gira que los llevará a recorrer Argentina, Latinoamérica y Europa, además, de compartir escenario nuevamente junto a Iron Maiden en sus dos presentaciones en el Estadio Huracán.
Entradas a la venta desde el martes 28 de abril, 12hs por sistema Livepass
En los últimos días Buenos Aires se vio afectada por la ausencia total del sol, gentileza de un invierno que no termina de mostrar todo su potencial. Bajo este marco carente de vitamina D, los fineses Swallow The Sun regresaron al país a presentar Shining, su último trabajo lanzado en 2024.
La noche abrió con Luminescent, banda que personalmente tenía muchas ganas de ver. Con una propuesta enmarcada en la vertiente mas atmosférica del black metal, la joven banda (si no me equivoco, esta fue su segunda presentación) sirvió perfectamente para setear el ambiente de lo que vendría. Con un sonido que fue de menos a mas, el set fue gratamente recibido por parte del público que no escatimó en gestos de aprobación.
Es necesario remarcar que propuestas como éstas suelen ser llevadas adelante por una sola persona y rara vez se materializan en un escenario. La escena de black metal en Argentina no es de las mas grandes, y si bien la propia escena relega cantidad en pos de calidad, una banda como Luminescent resulta no sólo interesante, sino también necesaria.
Ahora si, ya sumergidos en la noche, el telón del Teatrito se abrió para dejar al descubierto un escenario completamente a oscuras mientras «Velvet Chains» oficiaba de intro. La pantalla se iluminó con la portada de Shining, los músicos tomaron posición para iniciar con «Innocence Was Long Forgotten», tema que también abre el disco. Continuaron «Descending Winter» y «New Moon» con el sonido aún acomodándose.
La frialdad nórdica no sólo se hizo presente en las canciones. La banda elige mantener la comunicación lo mas limitada posible, Mikko Kotämaki lanzó algún tímido agradecimiento, gratitud por volver al país y no más que eso. Aunque, a decir verdad, jugar la carta de la demagogia en shows como éstos, sería alterar el tono del mismo, melancólico, reflexivo y hasta íntimo.
Continuando la presentación del disco e intercalando canciones de sus anteriores trabajos, con especial predilección a New Moon (2009) y al debut The Morning Never Came (2003), «Out of This Gloomy Light», «Don’t Fall Asleep (Horror, part II «Falling World» y «These Woords Breathe Evil» le dieron la bienvenidas a las nuevas «Under The Moon & Sun», November Dust» y «MelancHoly», las cuales encajaron de manera perfecta en el set sin desentonar, siendo recibidas de la mejor manera.
Transitada la hora y monedas de show, sólo quedaba tiempo para las últimas dos. La banda nos invita a viajar al 2003, año en que vio la luz The Morning Never Came, su gran disco debut. «Deadly Nightshade» y «Swallow (Horror, part I)» significaron el momento mas pesado (y celebrado) de la noche, coronando una presentación formidable que tuvo de todo y no le faltó nada.
Swallow The Sun regresó al país y resultó el soundtrack perfecto para estos últimos días. Las nubes aportaron el escenario perfecto mientras que la melancolía nórdica se encargó de todo el resto.
Por Martín Tula






