
Michael Graves ya es uno más de nosotros, sus visitas a nuestro país son casi una costumbre de todos los años, pero ojo, eso no significa que deje de provocar ganas de verlo, todo lo contrario. Tomamos estas oportunidades para apreciar aún más de cerca al ex Misfits. Esta vez vino para dar varias presentaciones entre las cuales destacó el acústico a la luz de las velas junto con un eléctrico el cual tuvo lugar el pasado 13 de septiembre en Palermo Groove en donde Graves tocó todos los clásicos de American Psycho (1997) y Famous Monsters (1999) . En cuanto al acto local los encargados fueron Te Lo Juro Por Las Nenas, Nihilismo y Bad Luck. Las puertas del cementerio se abrieron una vez más y pudimos reconocer el aroma a horror, tripas y punk, la emoción era total.
Te Lo Juro Por Las Nenas desplegaron una propuesta bien cargada de acordes rápidos y sucios pero con su lado melódico bien marcado. Nihilismo trajo su punk flemoso simple, lleno de energía y locura que hizo cantar a los presentes que poco a poco comenzaban a colmar Groove. Ya para el último telonero de la noche fue el turno de Bad Luck, un tributo a Social Distortion que cuenta con Corvex de Arde La Sangre en el bajo y que nos deleito con unos temazos generando aún más manija por el show de los californianos que pronto aterrizaran en nuestro país.
Ahora si para eso de las 21:30 hs fue el turno del acto principal. Luces afuera, telón abierto y aparecen 3 músicos en escena, detrás de ellos un hombre de rostro blanco con un sombrero de vaquero. Si señores, Michael Graves estaba en escena una vez más para iniciar la noche con “American Psycho” , “Speak of The Devil” y “Walk Among Us”. En un saludo fundido con el público Graves compartió su amor por estar nuevamente en nuestro país y prosiguió la marcha con “Scarecrow Man” y “Forbidden Zone”. Luego, un pequeño homenaje a Glenn Danzig con “Last Caress” y los clásicos que no paraban de llegar, pasaron “Lost In Space” y “Die Monster Die”. Hasta que llegó el momento de la invitada de la noche, Leila Harlac aparecio en escena con micrófono en mano, inmediatamente Graves tomó su guitarra acústica y juntos interpretaron una versión de “Dig Up Her Bones” la cual se cantó a todo pulmón, pero la verdad es que en un punto todos queríamos escuchar esos acordes pesados en vivo, pegado a esta sonó la versión original la cual se gritó aún más que la anterior y para cerrar el pequeño set la invitada canto además “Descending Angel”. Después de esto llegaron aún más clásicos cómo “Crimson Ghost” , “Scream” y “Dust To Dust” con un Graves que se mostró siempre conectado con el público hablando con ellos en todo momento y cantando a capella entre canciones. A pesar de venir seguido a nuestro país se nota que lo sigue disfrutando cómo la primera vez y nos recuerda siempre con cariño tomándose tiempo para hablar con la gente y sentarse un rato a descansar. Pasando la mitad del show pasaron “Where Eagles Dare”, “Fiend Club”, “Resurrection” y “Haunting Humans”. En una parte del show Graves se tomó un momento para recordar al querido Joey Ramone citandolo cómo una de sus más grandes inspiraciones y a quien tuvo el privilegio de conocer junto con todos los miembros de The Ramones es por eso que se animó a hacer un cover de “Blitzkrieg Bop” e inmediatamente un cover del propio Joey con “What A Wonderful World”, quizá inesperado pero disfrutado de todas formas. Pero para cerrar la noche faltaba una canción una de las conocidas y potentes de Misfits, apenas sonó ese acorde supimos que era el tiempo de “Helena” para que se desate el último gran pogo de la noche o al menos eso creímos, porque de la nada el querido Michale, ya con la cara lavada, se sacó del sombrero un cover de “War Pigs” de Black Sabbath el cual tomó a todos por sorpresa pero que sin dudas cantamos con toda fuerza para que Michale Graves cierre una nueva presentación en nuestro país.
Así pasó un nuevo show de Michale Graves en Argentina, parece raro pero es difícil acostumbrarse a las visitas de este señor porque cada vez que lo vemos en vivo se siente cómo una primera vez, la lista es la misma, los temas los conocemos pero siguen generando esa alegría y locura de siempre. Definitivamente pocos pueden generar eso en un público y Graves es uno de esos, quizá el año que viene sus visitas sean más largas pero nada de eso va hacer que se pierda esa magia ni que seguro perdamos una oportunidad de reencontrarnos con nuestro amigo.
Por Fernando Gonzalez
Admito que jamás fui fan de Helloween y quizás esto no le importe a nadie. Sin embargo, creo que es necesario cortarlo para eximir este texto de interpretaciones fanáticas y más bien orientar a una lectura simple de transmisión de percepción personal.
Celebrar 40 años de trayectoria a pleno vitalidad es algo que pocos pueden demostrar al menos en vivo y en directo. Los germanos muestran que a esta altura del partido pueden dar un show de casi dos horas y media, con una veintena de canciones. También, y lógicamente, con descanso entre segmentos mediante solos y placas animadas del Keeper a modo introductorio de las distintas partes del repertorio.
Antes de evaluar el peso teutonico es importante señalar a la presencia nacional. Azeroth, a su ritmo y las vicisitudes argentinas y latinoamericanas demostró que tiene la espalda suficiente para un show de semejante envergadura y dejar en evidencia que metal nacional es de calibre alto.
Si de puntualidad hay que hablar lo de Helloween fue ejemplar. Lo meticulo, medido y estudiado que es el tour por el 40 aniversario es milimétrico. A las nueve de la noche se abrió el telón y «March of time» inició un recorrido histórico. Pero apenas terminó The Keeper esa extraña figura sin rostro y de túnica violeta tomó el control y se dirigió al público. El personaje marcó el rumbo y pasó a ser el narrador de la banda. Presentó «King for a 1000 years» y el publicó se entrego a la locura.
Quizas, la primera parte fue la mas entusiasta. Con «Future world» llegó el primer coro, «This is Tokyo» introdujo las primeras animaciones grandilocuentes con referencia a la estética arcade y 8 bits mientras que en «We Burn», los primeros lanzallamas se apoderaron del escenario calentando hasta la mitad del campo del Movistar Arena. Después de «Twilight of the god» las aguas se calmaron un poco.
Como mencioné antes, el show esta estudiado milímetro por milímetro. Kai Hansen, que tomo la posta en los momentos más rápidos e intensos de la discografía como «Heavy metal is the Law», camino hasta la pequeña pasarela que adentraba al campo al igual que Michael Weikath. Markus Grosskopf, con un carisma superlativo, corrió recorrió todo el escenario y se posiciono cada vez que tuvo la posibilidad de enaltecer sus solos. Daniel Löble, por su parte, se despacho con un breve, pero correcto solo de bateria para el descanso de banda y público.
Punto y aparte para los labores de Andi Deris y Michael Kiske. Sin ánimos de egos, ambos cantantes dominan el escenario como pocos. Tienen un rango vocal altísimo, lo caminan de punta a punta y van de pasarela en pasarela parándose detrás del resto de la banda. Deris es un poco más dado con el español por lo que interactuo un poco más con el público. Kiske no sé quedó atrás, lo intentó y fue celebrado. Habló, pero en inglés y no fue un problema. Solos al borde del escenario, al límite del vallado cantaron «Let it be» de The Beatles, una de las canciones mejor escritas a palabras de Kiske. Pero como el argentino suele hacer lo que quiere y vive con la viveza criolla a flor de piel entonó Helloween al ritmo del estribillo del himno de los Big Four.
Ya para la recta final, sonó el hit «I want out», el homónimo «Helloween», el infalible «Eagle fly free», el poderío escénico con «Power» y el clásico de clásicos «Dr Stain» con el imbatible «Keeper of the faith».
Indudablemente, Helloween construyó ina relación especial con Argentino. Desde que la banda optó por esta formación con la celebración de Pumpking United, cada visita fue in increscendo y este fue el punto culmine por lista, estado, lugar y motivo. Hoy día el show ya es obvio y cada momento es pensado, los recursos, el orden de temas, el fuego, las luces, las salidas y entradas en escena y las visuales de pantalla. Todo es pensado para la experiencia y a 40 años del inicio es lo que uno espera de un concierto de rock porque el heavy metal sigue siendo la ley.
Por Jonatan Dalinger
La banda francesa de metalcore que ha conquistado la escena internacional llega por primera vez a Argentina. La cita es el 22 de septiembre en El Teatrito, Sarmiento 1752, C.A.B.A, en lo que promete ser una oportunidad única para ver en vivo a una de las formaciones más destacadas de la nueva ola del metalcore moderno.
Formada en 2014 en Marsella, Landmvrks ha logrado posicionarse como una de las bandas más innovadoras del metalcore contemporáneo. A lo largo de los años, la banda ha cultivado una base de seguidores leales gracias a su habilidad para fusionar elementos de agresividad con estructuras melódicas sofisticadas. Su propuesta sonora, que va desde los riffs más pesados hasta pasajes melódicos, ha conquistado tanto a los fanáticos del metal más agresivo como a los seguidores de sonidos más melódicos.
El éxito de la banda se ha reflejado en su discografía, que incluye álbumes como Hollow (2016), Lost in the Waves (2018) y Fractures (2021), los cuales han sido aclamados tanto por la crítica especializada como por los fanáticos del género. Medios como Kerrang!, Rock Sound y Metal Hammer los han proclamado como una de las bandas más importantes de la escena del metalcore europeo.
En estos trabajos, Landmvrks ha logrado combinar la brutalidad del metalcore con influencias de géneros como el post-hardcore, el metal progresivo y el hardcore melódico, lo que les ha permitido destacarse como una de las propuestas más frescas y versátiles dentro de la escena mundial.
Actualmente la banda se encuentra conformada por Florent (voz), Théo (guitarra), Joris (bajo), Axel (batería).
En su primera visita al país, la banda promete un show explosivo, interpretando temas de sus discos más recientes, que han sido claves en su éxito global. Además, como acto de apertura se presenta ELNUEVONCE, la banda que representa el genero a nivel local. Las entradas se consiguen por sistema passline.
Acompañados por Dolmen y Los Abismales, el power dúo Mantras festejó sus 5 años tocando todos los temas de su primer lanzamiento y dándonos una pequeña muestra de lo que será el próximo episodio de su historia. Vení. Ayudame a bajar ese escalón y vamos para adelante porque está por empezar.
Ponerle a un tema el nombre de tu banda es un arte muy delicado porque tenés que transformar emociones en sonidos. En mi opinión «Mantras» cumple con este objetivo. La batería con aires tribales y los dibujos siniestros de la guitarra pintan muy bien la propuesta de la banda. Dejando volar un poco la imaginación, encajaría perfecto en alguna pelea de película. Ya empezaron el partido con un gol.
A partir de ese momento Frank y Fabian Cura (padre e hijo. Batería/voz y cuerdas/coros, respectivamente.) manejaron el partido como ellos quisieron. «La tormenta» combina sonidos pesados con una letra optimista. «Demasiado terco para morir» es un blues rock empantanado. «Frente al dolor» saca a la luz su faceta stoner. El lema «menos es más» en su máxima expresión.
Como esto era un festejo, por supuesto hubo invitados. Liam Victory y Yamil Konig, de Dicotomías, se sumaron a «Profetas» para agregarle todavía más potencia a esta canción arrolladora. Bruno -vocalista de Smoking Machine – le agrego su voz y carisma voz al cover de «Algo ha cambiado». Mientras que Martín «Tute» González y Martin Hormachea (de Rey Ciervo) homenajearon al Pato Strunz y Ozzy Osbourne interpretando «Buscando razón» y «Paranoid». Un brindis por los que ya no están.
Pero si hablamos de recordar a los que no están, sería una falta de respeto no hacer mención del momento más emocionante de la fecha. El homenaje que le hizo la dupla titular al eternamente recordado Pato Larralde. Escuchando el enganchado de «La culpa al viento/»El inventor del mal», me lo podía imaginar sonriente y emocionado por el tributo de sus discípulos.
Si empezás el partido con un gol, lo tenés que cerrar con otro gol. «Hoy es todo» tiene la energía suficiente como para levantar a cualquier público sin importar la hora ni el cansancio. El estribillo que te recuerda la importancia de vivir una vida agradecida es para cantar hasta quedarte sin voz.
Salud, Mantras. Ojalá tengan muchos aniversarios más para celebrar.
Antes de cerrar, y al mejor estilo Christopher Nolan, hagamos un pequeño viaje al pasado para darle sus merecidas flores a los actos que abrieron la noche.
Dolmen es un trío surgido en el año 2023 que combina elementos de stoner, doom y space rock con el vuelo del rock argentino de los 70’s. Aunque por el momento no tienen material editado – búsquenlos en redes porque se vienen cositas a fin de año – desde el año pasado están muy activos en la escena under nacional, participando de ciclos como «Lunes o sabbath» y «Humo eléctrico». De su show, destaco «Nemesis», «En el pantano» y su versión de «Jeremías. Pies de plomo» con la intro de «Into the void» como aperitivo.
Los Abismales es un trío que nació en 2022. Ellos mismos definen su estilo como rock & roll pesado – tendrán que ir a sus próximos recitales para saber que significa eso -. A fines del 2024 editaron su primer disco. Como puntos de partida como acercarse al abismo me gustaría recomendarles «El cruel final» y «Tres veces trece». Aunque de su recital, sin duda me llevo como punto más alto su versión de «Humo eléctrico» (Sauron) junto a Frank Cura. Si no te emocionás viendo eso, chequeate el pulso.
Y para demostrar que en el metal no somos gente que anda todo el día con cara de traste, entre los sets estuvo Painkiller contando chistes que claramente solo entendemos quienes somos partes de las huestes. Propuesta muy creativa para descontracturar los oídos y los músculos de los decibeles causados por la música.
Por Ale Williams
2010, 2019, 2022, 2024, 2025 x4 y 2026 x8 son las veces que Michale Graves vino a la Argentina. Es evidente que post pandemia el vínculo entre el ex vocalista de los Misfits y nuestro país se afianzo de tal manera, que ya desde el año pasado y el presente año, hace giras por Buenos Aires y el interior del país como Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Ya sea por el legado musical que Graves dejó al grabar American Psycho (1997) y Famous Monsters (1999) o por la relación que él mismo desarrolló con nuestro público, sus recitales acá son un clásico que nadie debería perderse. Al menos una vez, la lista de temas sigue siendo la misma, los dos discos que hizo con los Misfits, más alguna que otra perla. Aunque, y es acá donde nos vamos a detener, desde el año pasado, Graves incluye una noche donde repasa sus temas pero en formato acústico, mucho mas íntimo e interactivo. Y al igual que en el 2025, la cita de este año también fue en el CC Bula, y esta vez auspiciado por Candlelight, lo que brindó una atmósfera especial.
Previo a presentarse en formato acústico, el carismático, aunque polémico en alguna ocasión, cantante brindó una mini gira por Córdoba y Santa Fe. La cita en Bula fue el sábado 12 de septiembre, en la previa a su show mas grande, el día siguiente el Groove ya en formato normal eléctrico. Esta vez, no hubo bandas soporte. La gente fue entrando, en una fresquísima noche, y se fue ubicando delante del escenario. No fue sold out ni mucho menos, realmente fue una noche muy íntima y casi exclusiva. Así, pasada apenas las 21 horas, apareció Michale Graves y se ubicó entre dos candelabros con una guitarra electroacústica. Con su característico sombrero, pantalones punki y borcegos, el vocalista tomó asiento dispuesto a comenzar con su show. Detrás de él, un gran cuadro donde se mostraba a Graves, claramente en los 90s, dando los últimos detalles de su maquillaje calavérico.
El show contó con lo esperado, tanto temas de su carrera solista, como temas de los Misfits. Claramente estos últimos, enormemente festejados, cantados y aplaudidos. Por el formato del show, la dinámica se prestaba para que el cantante se tome el tiempo de explicar cómo compuso tal o cual tema, para dar alguna data o info sobre la época o el lugar en donde se encontraba para componer y demás.
Así pasaron temas como «Almost Home», «Lucifer I Am», «Ophelia», «Casket» o «Best of Me», siendo esta última precedida por un emotivo discurso que llevó a más de un presente a derramar algunas lágrimas. Por otro lado, y perteneciendo a su época con los Misfits, los temas que eligió fueron entre algunos otros «Descending Angel», «Dust to Dust», «Dig Up Her Bones», «Crying on Saturday Night» y «Scream». Clásicos del género y de la banda.
Entre tema y tema, fue necesario afinar la guitarra en varias ocasiones, es que Michale aclaró que era nueva y que la estaba tocando por primera vez. A su vez, y dado el clima, hubo tiempo para que le hagan regalos, los cuales abrió y agradeció ahí mismo.
Ejecución de guitarra humana y salvaje, destreza vocal monstruosa y virtuosa. Así paso una noche íntima, de fogón. La gente sentada en el piso, Michale Graves comentando sus temas, afinando la guitarra, y brindándonos versiones acústicas y sentidas de clásicos históricos.
Por Juan Cordiviola
Más allá de las cuestiones microeconomia del ciudadano a pie, las productoras locales no paran de confirmar shows prácticamente día a día. Particularmente, en los últimos tiempos, trato de eligir conciertos que considero perlas o figuras difíciles o bandas que hasta el momentos no hayan visitado Argentina. Con 21 años de trayectoria; la llegada de Celeste al país cumplía con ambos requisitos y era parada obligada asistir a Club Cultural Bula el viernes 11 de septiembre.
Difícilmente, la banda regrese. No por desconcierto, ni por mala prensa; sino que su sonido es singular y dificil de digerir. Incluso para encontrar las bandas nacionales que acompañen como antesala. Si bien las tres estan en un punto alto; Fenece es muy black para Celeste, Psicosfera muy ambiental para Francia y Monje muy denso para los visitantes.
La convocatoria, teniendo en cuenta que a pocas cuadras, en Uniclub, había huestes que acompañan a una nueva visita de los thasheros The Haunted, con Undermine y Madbrain como soportes, fue la esperable. Bula es un subsuelo, un sótano o en este caso una especia de cuerda para interpelar las linteral con las que toca el cuarteto oriundo de Lyon.
Tan solo basto una hora de concierto y prácticamente ni una palabra mediadora para que los franceses entreguen de las interpretaciones más intensas y compactas en lo que vi del año. Apenas unos gracias fueron suficientes como para establecer contacto con los argentinos. La distancia pareció ser parte de la misma experncia sonora y tematica que expone el grupo. Canciones densas e intrincadas como «Ces belles de rêve aux verres embués», «(A)» Y «Comme des amants en reflet» fueron las más celebradas. Un repertoro contundente y una ejecución más que eficas practicamente a oscuras.
Celeste es una rara avis. Cruzó el oceano y demostro de que hay un metal más allá del extremo y atmosferico. Que el idioma no limita y el lenguaje musical es más importante. Que la potencia, la oscuridad, el rayo de luz roja que se proyectaban desde sus linternas colgadas arriba de sus rostros era toda la ilumincación que se necesitaba. Celebratoria jugada. Ahora, esperar un próximo avistamiento.
Por Jonatan Dalinger
PH: Cuervo Deth
Pasaron casi 10 años, 8 para ser exactos, para que The Haunted saque un disco nuevo; Songs of Last Resort vio la luz el año pasado. Un álbum que sin sobresalir dentro de su obra, retoma lo mejor de la banda con mucha velocidad y thrash y con su cuota tradicional de death melódico y algún condimento hardcore. Por otro lado, y quizás mas importante para nosotros, tuvieron que pasar 18 años, sí dieciocho años, para que The Haunted visite Argentina nuevamente. El motivo, lógicamente la presentación de su material más reciente. El lugar, Uniclub. La fecha, el viernes 11 de septiembre. Quienes los acompañaron, Undermine, excelsos representantes de nuestra escena metalera.
Con una notable concurrencia, Undermine salió al escenario para dar entrega absoluta de su violencia y virtuosismo. Se vio a un Franki Cañardo muy agradecido con la gente y a la producción por hacerlos parte de la fecha junto a los suecos. Hablar de Undermine es caer en repeticiones constantes, pero es difícil evitarlas. Quien vio a la banda al menos una vez, sabe lo que es. Quien no la vio nunca, sepa que si de música pesada se trata, de riffs súper filosos, técnicos, pero no por eso menos gancheros, Undermine es la posta. Por si fuera poco, tienen material fresco y nuevo, Ruptura salió en el 2025 y sus canciones fueron parte de la noche del viernes. Sin dejar afuera el resto de su material, Undermine dejó el escenario para darle lugar a The Haunted.
Si ya se notaba la cantidad de gente con Undermine, para el momento del acto principal, aún mas. Una evidente expectativa inundaba el lugar. Sin pantallas encendidas, ni trapos ni nada, fondo negro, The Haunted, 18 años después, comenzaba su show. Casi al unísono, se abrió el telón y se abrió una violenta ronda. Las primera piñas fueron «Warhead» seguida de «In Fire Reborn», que también dan arranque al último disco. Marco Aro, Jonas Bjorler, Adrian Erlandsson, Patrick Jensen y Ola Englund demoliendo cabezas. Volumen alto, una batería asesina y los riffs punzantes y grooveros de «99» siguieron la fiesta, con una creciente energía por parte de todos.
Aro se mostró con una sonrisa de oreja a oreja, que contrastaba con su rabia agresiva a la hora de cantar. El despliegue de los músicos es innegable, pero a esto se le sumó la buena onda de los mismos. Por ejemplo Englund, en dos oportunidades le paso una camarita que tenía filmando desde un ampli, a la gente en pleno pogo y bardo. O Bjorler ayudando a la gente que caía al escenario. Por su parte, Jenses estirando el mástil de su guitarra para que la gente soleara.
Momentos álgidos, y nostálgicos se vivieron con seguidillas como «No Compromise» e «In Vein», porque si bien se encuentran presentando su material nuevo, merecíamos tener un repertorio equilibrado con todo su arsenal. El final fue descarga tras descarga, «Hate Song», «All Against All» y «Bullet Hole».
Sin dudas, la espera fue larga, 4 discos tuvieron que pasar, 18 años. Pero The Haunted volvió y dio un show que habrá dejado a mas de uno con riffes y tupa tupas haciendo eco en sus cabezas. Exponentes del melodeath, del thrash y groove, de velocidad y violencia. Esperemos no tener que esperar tanto para una próxima visita.
Por Juan Cordiviola
Michale Graves, conocido por revitalizar a los Misfits en la década de 1990, regresa a Argentina para ofrecer un espectáculo único por partida doble. Tan un solo un año basto para que el cantante regresa bajo la misma formula: intimo y electrico.
Michale Graves, o como figura oficialmente Michael Emanuel, llego a la fama por haber sido vocalista del grupo de horror punk, The Misfits, desde 1995 a 1998 y nuevamente desde finales de 1998 hasta finales de 2000; en la segunda etapa de la banda. Su arribo al grupo fue más allá de comenzar una nueva etapa de horror punk, compuso algunas de las canciones más destacables del grupo como «Dig Up Her Bones», «Saturday Night», «This Island Earth», «Fiend without a Face», «Shining», «The Haunting», «Witch Hunt», y «Fiend Club», solo por citar algunas.
Graves interpretará repasará los clásicos de las obras fundamentales del horror punk que marcaron su era en Misfits y consolidaron su legado en la historia del rock el próximo 12 de septiembre en un show acústico en Club Cultural Bula, y el 13 en Groove. con volumen aumentado, amplificado, distorsionado y electrico. Sin dudas, dos oportunidades únicas y excepcionales para revivir en vivo los clásicos que definieron una generación y celebrar la influencia perdurable de Graves en la música punk.
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En la fría, helada noche del sábado, se llevó a cabo la presentación oficial de Punto de Fusión, flamante nuevo disco de Mercurio. El mismo, gran trabajo por cierto, merecía una fecha a la altura, y así lo fue. Las bandas que acompañaron fueron Herpes y Velocidad 22, amigas todas ellas entre sí. No fue la primera, ni será la última vez que compartan escenario, solo intercambiaron turnos. Uniclub se vistió de cuero, tachas y camperas de jean, hubo heavy metal y rock n roll, volumen aumentado y sobre todo, una inyección de mercurio directo al corazón.
Con las huestes previando en las afueras de local, sobre Guardia Vieja, la noche, muy fría, ya palpitaba un ambiente a puro heavy metal. Ya adentro, un buen número de personas se acomodó para ver a Herpes. Los encapuchados dieron un sólido show de rock duro y pesado, con la gente cantando estribillos y agitando desde temprano, por lo que fue una inmejorable manera de dar inicio a la noche.
Ya para Velocidad, el recinto comenzaba a verse más concurrido. Volumen fuerte, luces eclécticas y la actitud demoledora característica de la banda, Velocidad 22 salió a llevarse puesto el escenario. Una ronda bien armada y cuerpos colisionando y saltando constantemente fueron una fija. Cabe recordar, que en el año 2023, en la presentación de Alcohol y Gasolina, Mercurio fue parte de la previa. En esta ocasión se invirtieron los roles, cosa que habla de la amistad entre bandas. Demoledor inicio con «El Heavy es Violencia», y una constante que fueron los temas del último disco de la banda. Además clásicos como «Alas Metalizadas» o «Cadeneando en Plaza Francia» también formaron parte.
Mercurio se dio el lujo de tener a Herpes y a Velocidad previando su presentación y además, un Uniclub lleno, superando expectativas. Todo estaba dado para vivir una fiesta de metal. Y así fue. Al igual que con Velocidad, la ronda y el pogo no cesaron. Mercurio desplegó toda su energía, con la característica presencia escénica de Martin «Wachin» Berrenechea, el virtuosismo absoluto de Martín Pinto en guitarras y con la banda incorporando a Joaquin García en baterías y a Claudia Zerda en bajos. Además de repasar sus antiguos trabajos con temas como «Guerreros» o «Viejo y Oxidado» de su primer Ep Invasión Metálica (2020), y «Hachas de Libertad» o «Reina de la Luna» de su primer disco, el aclamado Instinto Callejero (2022), la banda lógicamente presentó su flamante nuevo disco. «Contra el Viento», «Frío Letargo», entre otras, fueron muy bien recibidas por los presentes. Pero sobre todo «Punto de Fusión», que, si se me permite el atrevimiento, es un futuro nuevo clásico de la banda. Antes de finalizar, se despacharon con una versión muy festejada de «Mal Romance» de Riff, y así finalmente, la banda se retiró del escenario.
Ellos están viviendo un gran presente, disco nuevo y presentación oficial en un Uniclub repleto de enérgicas almas. Almas que se mantienen por la música de bandas que mantienen viva la llama de un heavy metal de antaño, pero en el aquí y ahora. Es que Mercurio es parte de las nuevas huestes que alzan las banderas igual que ayer. Este es su tiempo y ya están actuando.
Por Juan Cordiviola
El 70000 TONS OF METAL calienta motores para su edición 2027. Del 14 al 18 de enero de 2027, el crucero de Heavy Metal más grande del planeta levará anclas desde el puerto de Miami, Florida, con destino al paraíso tropical de Puerto Plata, República Dominicana, a bordo del imponente Freedom of the Seas. Las entradas ya están a la venta.
Con un cupo ultralimitado de solo 3.000 pasajeros, la travesía reunirá a 60 bandas internacionales de todas las vertientes del heavy metal. De esta manera, ofrece 120 shows en vivo, meet & greets, clínicas, noches de karaoke extremo y bares abiertos las 24 horas.
Las entradas estan disponibles a partir de hoy lunes 07 de septiembre a partir de las 12 pm EDT y 13 horas Argentina. El cupo es limitado solo para 3.000 personas. Un dato a destacar es que en el 70000TONS OF METAL ¡NO EXISTEN LAS ZONAS VIP! FANS Y ARTISTAS COMPARTEN CADA RINCÓN DEL BARCO BAJO EL SOL Y LAS ESTRELLAS DEL CARIBE.
Se espera un total de 60 bandas. Hasta el momento hay 30 confirmadas y contando, con nombres legendarios de la talla de Arch Enemy, HammerFall, Rhapsody (con Fabio Lione y Luca Turilli), Uli Jon Roth, Exodus, Sinister y Moonspell por lo que promete ser una experiencia única e irrepetible en alta mar.





