
Ser cronista estando en silla de ruedas debería ser considerado deporte de riesgo. Tenés que estar constantemente prestando atención para que no te lleve puesto algún cuerpo que sale despedido del pogo. Esquivar extremidades. Saber medir hasta donde podés acercarte sin que tu integridad física corra tanto peligro y poder ver algo. Es un equilibrio muy delicado, pero todo sea por el cumplimiento del beber…digo…deber.
Empecemos.
Para ser una banda formada hace relativamente poco tiempo – septiembre del 2023 – Muerte violenta ya tiene decenas de seguidores que los acompañan a donde vayan. Su variante de thrash es la más frenética. Entrar de un portazo. Dejar todo hecho un bardo. Salir. Fieles devotos de la Iglesia Slayer y del San Tupátupá. “Escapar de la muerte” hace pensar en que deberías tener un quiropráctico de confianza para el día siguiente. “Memorias de sangre” es el equivalente sónico de la palabra ‘descontrol’. Y la intro de “Matar y quemar carne” te dá dos opciones: te unís al pogo o te corrés. Los shows de este cuarteto no se viven; se sobreviven. Pero, que linda es la adrenalina. Ojalá no tengamos que esperar mucho para la próxima dosis.
Mercurio en vivo es sinónimo de fiesta. Estribillos gancheros (a vos que estás leyendo, te desafío a escuchar “Reina de la luna” y que no se te quedé pegado por el resto de la semana.) Melodías que fusionan su amor por Judas Priest y Barón Rojo con la pizca justa de glam. El público completamente preso del embrujo de sus temas. Tarareando, cantando, saltando, agitando de principio a fin. Como dije. Fiesta. Algunos de los mejores momentos de la noche fueron escuchar el tremendo solo de “Oportuna fe” o “La llamada del diablo” con su riff bañado en ochentas. Y el ya mencionado “Reina de la luna”. Sin embargo, los muchachos nos tenían preparadas dos sorpresas que llevarían el jolgorio a niveles estratosféricos. Primero, subió Trujillo (bajista de Frantic) para sumar sus cuatro cuerdas a “Guerreros”. La segunda sorpresa fue una bomba. Nada menos que Paul Divano de Velocidad 22 sumó su voz y carisma innato a “Betty silicona”, tema clásico de Riff, para el delirio de la concurrencia. Esperemos que la invitación a la próxima fiesta llegue lo antes posible.
Tras la visita de rigor a la barra para comprar un vaso de elixir cordobés, llegaba el turno de ver una banda que solo había escuchado en disco y ver como trasladaban a las tablas lo que hicieron en el estudio. Vinator es oriunda de Mar del Plata. Tiene un disco editado en 2022 y es feligres del Templo Metallica y San Ballof. Se adueñaro del escenario como si tocaran ahí todos los fines de semana. Riffs a la velocidad de un Formula 1. Base rítmica que pisa el acelerador y no lo suelta hasta ver la bandera a cuadros. Voz con potencia de motor. Si fuese fierrero, sería fanático de su escudería. Los coros de “Hora de morir”. La línea de bajo en el puente de “Instinto piromaníaco”. El pandemonio etílico “Trago thrash trago”. No solo hacen honor a las grabaciones, sino que las elevan a un nivel superior. Hace unas líneas mencioné que le rinden culto a Paul Ballof (besito al cielo). Esto no solo se nota en sus composiciones originales, sino también en la elección e los covers. Por si había más gente entre el público que no los conocía decidieron hacer una versión apabullante de “Bonded by blood” con el doble motivo de tributar a un grande y ganar adeptos para su propia congregación. Vinator suele venir con bastante frecuencia a la Capital. Ya estoy ansiosamente esperando la próxima.
Para cerrar la noche, no tuve mejor idea que irme delante de todo en el set de la banda más quilombera. ¿Fue la mejor idea? El cerebro dice que no, pero todo el resto dice que sí. Eventualmente los moretones se van. Velocidad 22 se puede decir que ya tiene el status de leyenda en el circuito under. Para quienes no los conozcan, hacen heavy metal sin vueltas. Imaginen lo que pasaría si en algún momento se hubieran juntado a componer Riff y Saxon. Va más o menos por ahí. Si antes hubo agite, hay que inventar un término nuevo para lo que se vivió en este show. La gente no paró desde el primer acorde de “El heavy es violencia” hasta el final de la última canción. Gracias a dos personas que me protegían de todo lo que se acercaba puedo estar escribiendo desde mi casa y no una clínica, pero no estuve tan lejos. Estar en el centro del huracán sabiendo que todo se puede ir al carajo de un segundo al otro es inigualable. “La venganza de las huestes”, “Hijos del caos”, “Alcohol y gasolina”, podría nombrar la lista entera. A medida que pasaban los temas el pogo se ponía cada vez más picante. Si nunca viste esta banda en vivo, hacete un favor la próxima vez que toquen cerca de donde estás. Eso sí. Preparate para la vorágine.
Resumen de la jornada. Cuerpo agotado, pero ileso de accidentes metaleros. Mente y corazón llenos de música. Bienvenido 2026. No te tenemos miedo.
Por Ale Williams
Antes que nada y primero que todo, una aclaración: usar la palabra mierda, sea como adjetivo o no, en un contexto assperiano, es cuanto menos, algo no necesariamente negativo, y en la mayoría de los casos, algo positivo. Aclaración hecha, sí, Asspera puso punto final al 2025, un año de mierda para el pueblo assperiano. La cita tuvo lugar en Groove el sábado 27 de diciembre, y contaron con dos bandas invitadas: Zorra y Darlotodo.
En la previa a lo que fue una fuerte ola de calor en la capital porteña, la tarde noche del sábado presentaba un clima bastante ameno y tolerable. Los alrededores de Groove se vestían con esa atmósfera recitalera, con grupos y gente haciendo tiempo para entrar. Para la primera banda en tocar, mucha gente se hizo presente. Zorra comparte familia tanto de músicos como de público, con Asspera. Las voces de ambas bandas están a cargo de Richar, que según con qué banda este, se apellida Asspero o Santamaría. Por otro lado, en una de las guitarras de Zorra, está Leonardo Ibáñez, o como se lo conoce en Asspera, El Rubio Salvaje. La banda presentó en el 2024 su material mas reciente, un single titulado «El Corso de la Gran Mentira». Una presentación que ya desde temprano levantó a los presentes, muy en la vena de lo que es un show de Asspera, ideal para abrirles la noche, sin duda.
Darlotodo, una de las últimas y grandes apariciones del metal nacional, aportó un cambio drástico de estilo, con su metal mucho mas emparentado al nu metal, pero que maridó perfecto con el resto de las bandas. Con apenas dos años y algo de existencia, la banda ya cuenta con dos discos en su haber. Este 2025 que acaba de terminar, vio publicar el segundo de esos discos Crisálida. Con grandes presentaciones en vivo, la banda viene a dar muestra de calidad y de un estilo que esta renaciendo a nivel global.
Ya con mucha gente dentro, Asspera daba comienzo al fin de año. Quien conoce a la banda, sabe del poder de creación de clásicos que tienen sus músicos. Con 9 discos publicados, se las siguen ingeniando para componer temas que integran humor bizarro, crítica social, puteadas y todo con gancho, con estribillos cantables y con bases musicales que van desde el thrash y el death hasta el heavy mas clásico y por qué no, blues y rock n roll. Los covers son otro gran pilar para la banda, el último, de su disco mas reciente del 2025 Crónica de una Verga Anunciada, es «Asereje & Pedro», junto a Susanna Asspera a.k.a. Tarja Turunen.
El repertorio fue una mezcla de toda la carrera de la banda, con un pequeño mayor énfasis en sus dos últimos discos, el mencionado anteriormente con temas como «El Barrio Proveerá», «El Rey Celular» y «Sin Garantía» y el disco del 2021 Garcha2 x To2 La2, con temas como «Cagón», Vecinos de Mierda» y «La Puntita». El público assperiano es muy fiel, nada nuevo. Pero aún así es notable como cantan a la par de Richar cada verso y cada estribillo.
Los clásicos de antaño siguen y seguirán siempre, ya sea «Gorda Puerca» y «Me Cago», «Gambeta» con su ronda gigante, o «Partiendo Cabezas». Los momentos bizarros, clásico infaltable en un recital de Asspera. Esta vez con «Marolio» y el público abriéndose en dos como aquel cuento de Moisés abriendo el Mar Rojo, o la tan simpática y perturbadora «Reverendo H.D.P.» en su tono punk de la mano de 3,14 Jota. Y si de cosa bizarra y clima fiestero se trata, una gran versión de «La Pachanga» ya llegando al final. El final, como siempre, fue con la inoxidable y emotiva «Pogo al Corazón».
Asspera brindó un cierre perfecto para el 2025. Para algunos habrá sido un buen año, para otros uno malo. Lo cierto es que para Asspera fue un año de mierda, con disco nuevo y con grandes encuentros con su público. Además, adelantaron festejos por los 20 años de Bizarra Actitud de Seguir con Vida, con cita en el Teatro Flores y con fecha para el 6/6/2026.
Por Juan Cordiviola
PH: Cuervo Deth
Hablar de Picture es hablar de uno de los pilares del heavy metal holandés. Trabajos como Diamond Dreamer (1982) o el clásico Etenal Dark (1983) se mantienen inoxidables y continúan resonando al día de hoy, siendo una parada obligatoria para todo aquel connoisseur del heavy metal clásico. Ciertamente, por cuestiones que uno a veces no comprende, la banda quedó relegada a un status de culto, casi un secreto bien guardado, disponible para aquellos que sepan buscar. La recompensa hace que todo valga la pena.
Con motivo de celebrar los 45 años de trayectoria, la banda regresó al país para demostrar que viejos son los trapos. Junto a ellos, las bandas locales Ácida y Rey Lucifer se encargaron de romper el silencio y a pura distorsión ir calentando el ambiente. Y ya a la hora señalada, los muchachos tomaron posición y abrieron fuego. «Griffons Guard the Gold» dio el puntapié inicial para luego arremeter con «Message From Hell», muy celebrada por cierto. Con las guitarras bien al frente, una sólida y un Peter Strykes dejando todo lo que hay que dejar, de ahí en adelante lo presenciado fue una verdadera cátedra de heavy metal. La banda se encuentra en un momento óptimo y el catálogo con el que cuenta nunca te deja gamba: «Lousy Lady», «You’re Alone», «The Blade» e incluso la seguidilla demoledora de «Diamond Dreamer»/»Eternal Dark», fue una coronación de gloria.
De momento Bula, con sus limitaciones pero también con su intimidad, acercaba a la banda con el artista creando el clima celebratorio ideal, que llegó al su punto máximo cuando el histórico Rinus Vreugdenhill (bajo) dejó el escenario para tocar junto al público. Una de las grandes imágenes que me deja este año.
Ya para el tramo final, y luego de ir a boxes, la banda nos regala dos canciones mas, primero con «Make You Burn» para luego cerrar la noche con «No No No».
Picture regresó al país para festejar sus 45 años y celebrar un legado que jamás podrá olvidarse. La llama sigue ardiendo, las banderas siguen flameando y el acero sigue brillando. Picture cumplió 45 años defendiendo la fe, que sean muchos más.
Por Martin Tula
Tiamat es una banda particular. Aparece según el antojo de su líder, Johan Edlund. Pueden hacer un par de shows esporádicos al año o aventurarse a una gira por las profundidades de Latinoamérica durante un mes. Por eso no es extraño que, en casi cuarenta años de historia, esta sea la segunda visita de los suecos al país, luego de su debut en 2010, en un show compartido con los portugueses de Moonspell. Pero desde ese momento, Tiamat solo ha lanzado un disco más, The Scarred People de 2012. Con el grupo en una especie de estado de semi retiro, resultaba intrigante el tipo de show con el que nos íbamos a encontrar.
A las 20hs el crédito local se hizo presente con Avernal. La banda de Quilmes acaba de estrenar su más flamante disco, Ekpyrosis, por lo que aprovecharon para presentar canciones de dicho material como “El Fin De Los Miedos”, “Tripalium” o “Logia Obscena”, que ya se anticipa como un nuevo clásico del grupo. Si bien su propuesta es un tanto extrema en comparación a la versión actual del grupo sueco, el quinteto fue muy bien recibido producto de una interpretación sin fallas. Avernal está en un muy buen momento y la banda es consciente de eso. Tanto que basa su lista en sus últimos tres discos de estudio. Luego de más de treinta años de carrera, no son muchas las bandas que puedan sostener un show solo con su presente y su pasado más inmediato. Celebramos eso.
Luego de una espera breve subió Tiamat al escenario. Arrancando con “Church of Tiamat”, cabe decir que el concierto iría de menor a mayor. El inicio se presentó algo tibio, con su líder indiscutido, Johan Edlund, algo errático, batallando más con el micrófono que concentrado en su labor vocal. Además, la imagen no pintaba bien; físicamente se lo ve desmejorado, acusando diez años más de los que en realidad tiene. Y a eso hay que sumarle su voz, que muestra el desgaste de los años y una gira intensa. Como si eso fuera poco, Tiamat hace tiempo que dejó de ser un grupo tradicional, para transformarlo en su vehículo personal. Si a eso le sumamos que no saca un disco desde hace más de una década, la sensación de ver un grupo girando solo para cobrar un cheque sería difícil de revertir.
Por suerte esto es música y a veces resulta transformadora. Con el correr del show, Edlund pudo olvidarse de los problemas y dedicarse a disfrutar el concierto. Pudo concentrarse en brindar una mejor interpretación vocal y apoyarse en sus músicos que, aunque parezcan meros sesionistas, hablamos de gente como Per Wilberg, quien fuera tecladista de Opeth, Gustaf Hielm, bajista de Pain of Salvation durante muchos años, y Simon Johansson, guitarrista de Abstrakt Algebra. Quien completaba la formación era Lars Sköld en la batería, quien ha ocupado ese cargo desde 1994. Un verdadero seleccionado de músicos, necesarios para una banda tan cambiante como Tiamat.
Exceptuando sus primeros dos discos, la banda haría una recorrida por toda su historia, teniendo un pantallazo de su identidad siempre cambiante. Podemos pasar de Death/Doom de “Cloud”, la melancolía de “Gaia”, el rock gotico de “Brighter Than The Sun” o esa especie de metal atmosférico que son las canciones del disco “Wildhoney”, como “The Ar” o “Whatever That Hurts”. Y la sensación es que Tiamat ha quedado mejor parado en comparación a sus contemporáneos a la hora de mostrar una identidad camaleónica. La prueba de esto es que mientras los experimentos son anécdotas en el catálogo de algunas bandas, raramente diciendo presente en listas de canciones actuales, Tiamat hace lo contrario y toma esos cambios como su propia identidad.
Al finalizar el show, quedamos satisfechos. Un concierto que al inicio no prometía mucho y se fue solidificando con el correr del tiempo. Sesionistas o no, los músicos disfrutaban estar ahí a la vez que podían manejar los diferentes climas musicales sin problema. Y Edlund, con más o menos pericia, demostró porque es la mente maestra y ratifico su reputación en el mundo del metal: un distinto.
Por Facundo Llano
PH: Holy Smoke
Limp Bizkit regresó a la Argentina con su propio festival: el Loserville Tour. Un proyecto del frontman Fred Durst que recorrió Estados Unidos y Europa en los últimos meses. A tan solo un año de su última visita al país, LB, llegó con Bullet For My Valentine, 311, Ecca Vandal, Slay Squad y Riff Raff el 16 de diciembre en el Parque Sarmiento de la Ciudad de Buenos Aires.
Este fue el quinto concierto de Fred Durst, Wes Borland, DJ Lethal y John Otto en Buenos Aires. En pocas palabras: Limp Bizkit debutó el primero de agosto de 2011 en Malvinas Argentinas de La Paternal. Habían pasado 17 años del nacimiento del grupo y 12 del salto a la fama. Argentina tenía suerte y tuvo la oportunidad de ver a las precursoras del nu metal así como Korn que ya había iniciado sus visitas tres años antes en el Quilmes Rock junto a Ozzy Osbourne. Saltando a la fama en los 2000 con gorras rojas, riffs pesados y estribillos que combinaban furia y sarcasmo, Limp Bizkit se consolidó como uno de los nombres más icónicos del nu metal, fusionando rap y rock. En poco tiempo canciones como «Break Stuff» y «Nookie» se volvieron himnos de una generación y a esta altura del partido, clásicos de la música contemporanea.
Lo más importante del Festival es el abanico músical que presentó. Si bien, ninguna de las propuestas es vanguardista cada una cumple con la expectitativa que representa en su nicho. Dicho esto, el público respondió en la última parte más que en la primera y esto se confirmó al momento que Durst pidió aplausos para cada uno de los participantes. Riff Raff, la propuesta más alejada del metal, fue la que menos cautivo, pero Ecca Vandal logró conquistar a los más jovenes que se acercaron desde temprano al predio ubicado en Avenida Balbín y Avenida General Paz. Quizas, Slay Squad, podría haber tenido un mayor impacto con una mejor promoción.
Sorpresivamente, 311, otros pioneros de los 90 que mezcla metal alternativo con funk, soul y reggae, una suerte de cruce entre Incubus y Sublime, estuvo al margen. El set tuvo una variante a como venía siendo en la gira. Esta vez, el inicio fue con «Come Original» y el final con «Down.» Después de Durst y Worland, 311 era el segundo grupo más esperado independientemente del orden de la grilla. Era la primera vez que el grupo llegaba a la Argentina y por peso e historia, era menester estar al tanto de dicho arrivo. El sol de frente ayudo a la primera tanda de asistentes a bailar en»Beautiful Disaster» y la re versión del clásico de The Cure «Love Song». ¿Llegó tarde 311? ¿Tenía que haber llegado antes? Es una pregunta dificil de responder porque seguidores y fanaticos siempre hay, pero ¿Cuántos hubo en Parque Sarmiento? Grupos como estos entran en la categoria de nicho y solo por eso es celebratorio que, al menos una vez, esten arriba de un escenario local.
Bullet For My Valentine se sumó al Loserville como reemplazo del joven Yungblood faltando un mes. Este fue el quinto concierto de la banda galesa en Buenos Aires. A lo largo de los años, cosecho una buena cantidad de seguidores fieles que acompañan los machques precursores del metalcore, genero que creció exponencialmente en las últimas dos decadas. Teniendo en cuenta que este año es el 20 aniversario de su disco debut The Poison (2005), BFMV decidió interpretarlo practicamente en su totalidad y en el orden original. Dado el marco de Festival y que surgió a último momento una decisión jugada, pero acertada.
Apenas pasados unos minutos de las 22 horas, las luces del predio se apagaron y en las pantallas gigantes del escenario comenzó a reproducirse un video homenaje a Sam Rivers. Leyenda. Rivers fue uno de los fundadores de Limp Bizkit y, salvo en un corto impass en 2015 debido a problemas de salud, se mantuvo activo en la banda desde su regreso en 2018 hasta su muerte. El bajista luchaba contra el alcoholismo, adicción que derivo en una enfermedad hepática y en consecuencia recibió un transplante de higado en 2017. En las pantallas, se pudo ver a un músico intenso, devoto de su instrumento, festivo, y por sobre todo, feliz en el escenario, más allá de todo. Fred Durst, Wes Borland, DJ Lethal, John Ottoy Richie “Kid Not” Buxton – reemplazo del finado y bajista de Ecca Vandal – vieron el vídeo sentados frente a la pantalla. Acto seguido, las palabras magicas, fue uno de esos días y «Break Stuff», uno de los himnos adolescentes de fines de los 90, levanto una polvereda en todo Parque Sarmiento.
Hace 25 años Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water llegaba a los oídos de toda una generacion. Vendio un millon de copias en la primera semana y posiciono los ranking musicales de canales de TV como MTV por varias semanas. Para los puristas del genero, se trato de una de las peores cosas que le pudo pasar al metal. Para otros, fue su rito de iniciación. Debatir sobre esto hoy ya no tiene sentido, pero ¿A quién le canta Fred Durst en la actualidad? Retomando un dato, la gran mayoría del público que estuvo en este recital es la primera vez que veía a LB. Público joven, incluso infancias, pero principalmente chicos y chicas de 40 años. Actualmente, la banda esta lejos de la irrevenrencia y la irresponsabilidad del Woodstock 99; incluso tampoco lo estaba cuando llego por primera vez hace casi quince años. Hoy, principalmente Fred Durst, es una caricatura de si mismo y eso le sienta bien. Es consciente de sus 55 años y ya no es peligroso como antes. De hecho, posiblemente nunca lo haya sido, pero para MTV si. Sin embargo, se sigue divirtiendo como un niño. Y eso contagia. Contuvo las lagrimas al finalizar «Behind Blue Eyes», cover odiado y amado de The Who, e invitó a Alan, un fan del público, a cantar junto a él «Full Nelson».
No cabe duda que Limp Bizkit funciona. Si bien en este último tiempo Durts pregunta en los shows quienes ven por primera vez a la banda y la gran mayoría levanta la mano, para quienes vimos en alguna oportunidad a Limp Bizkit tenemos un aval de ser, al menos, un poco más objetivos y criteriosos de lo que fue el Loserville. Quizas este no fue el mejor show en el país y que la lista ya sea algo repetitiva en cinco show en 15 años – acto celebratorio que Borland incluya «Eat You Alive», de Result May Way único album del que no forma parte y las inclusiones de «Boiler» y «Re-Arrenged» – y que, duelar estando de gira no es para cualquiera y no es facil bajo ningún punto de vista. Con esto a cuestas, la banda que dividió las aguas de lo fue una nueva camada de metal jamas olvida de donde vino: tributó a Metallica, a Public Enemy, a House of Pain, a Creedence Cleawater Revolver, a Beastie Boys ( con «Sabotage» junto a Ecca Vandal)a George Michael. Hoy día, Bizkit representa las vibras de un padre, que escolta a las nuevas generaciones en un festival que tiene como fin mostrar una grilla eclectica. Limp Bizkit apostó y jugo en todo sentido. Sonó ajustado por más que los espacios abiertos jueguen en contra y por momentos la tecnica de sonido no este a la altura. A fin de cuentas, como dije, es uno de esos días en que la nostalgia invade y rememoramos una generación.
Por Jonatan Dalinger
Iron Maiden anuncia el regreso a América Central y del Sur con su aclamada gira mundial Run For Your Lives World Tour. En celebración de su 50 aniversario, la banda se presentará en el Estadio Huracán de Buenos Aires el 20 y 21 de octubre de 2026. Además, la gira se completa con shows en estadios de la región, permitiendo a los fanáticos presenciar la nueva y vanguardista producción, en la escala para la que fue diseñada: enormes escenarios en recintos al aire libre, para acompañar el setlist único de canciones de los primeros nueve álbumes innovadores de la banda.
No cabe ninguna duda, la banda de Steve Harris es una de las más importantes y representativas del heavy metal. Han vendido más de 130 millones de discos en el mundo, a pesar de haber contado con poco apoyo de los medios de comunicación masiva durante la mayor parte de su carrera. Con logros como el Premio Ivor Novello en la categoría de «Logro Internacional» en 2002 y la inclusión tres años después al Hollywood’s RockWalk en Sunset Boulevard, Los Ángeles, Iron Maiden logro conquistar todos los frentes. En 2009 gano el premio a «Mejor Performance en Vivo» en los BRIT Awards, el premio musical más importante del Reino Unido. También obtuvo un Grammy, en la categoría de «Mejor interpretación de Metal», por la canción «El Dorado» del disco The Final Frontier.
«Estamos emocionados de llevar esta gira a América Latina el próximo año. No es un secreto que algunos de nuestros fanáticos más apasionados se encuentran allí y nuestra relación con ellos es algo muy especial. Nos encanta tocar en esas ciudades y sabemos que todos en estos shows van a pasar un momento increíble. ¡Incluidos nosotros en la banda, por supuesto!», comenta Harris entusiasmado en relación a la gira que los traera de nuevamente por la región. Y continua: «Tenemos una larga historia en esa parte del mundo que se remonta a 1985, y volver allí con este lista de temas y producción es realmente emocionante, especialmente porque visitaremos muchos países en esta etapa de la gira. ¡No podemos esperar para verlos a todos el próximo año!»
Bruce Dickinson, por su parte, comentó recientemente que «Esta gira ha sido muy divertida» y que le encanta cantar todas estas grandes canciones antiguas. «Tenemos todas las grandes de ese período inicial, incluyendo «Hallowed by the name», «Run To The Hills», «Phantom of the Opera», «The Trooper», «The Number Of The Beast», «Killers», «Powerslave», «2 Minutes to midnight», «Wasted Years» con algunas de ellas que no las hemos tocado en esa zona en más de 20 años», rememorizó. El cantante también destacó que hay algunos temas épicos, incluyendo mis favoritas «The Rime of the Ancient Mariner» y «Seventh Son of the Seven Sons»
Durante sus 50 años de trayectoria, Iron Maiden tiene como mascota a Eddie, un personaje antropomórfico que ha aparecido en todas las portadas de sus álbumes y sencillos, así como en sus presentaciones en vivo. El personaje fluctua en atuendos y apariencias aggiornandosé al contexto y propuesta de los discos como los segmentos de la gira.
El camino de la doncella
Tras varias audiciones y cambios en su formación, el primer Iron Maiden estuvo conformado por Paul Di’Anno, los guitarristas Dave Murray y Dennis Stratton y el batería Clive Burr, siempre bajo el liderazgo del bajista y principal compositor Steve Harris. El álbum debut llego en 1980 y llevo como titulo el nombre del grupo. Ese mismo año Stratto fue reemplazado por Adrian Smith y doce meses después salió al mercado Killers. Al poco tiempo, Di Anno dejo la banda y Dickinson entró al puesto de vocalista para el álbum The Number of the Beast de 1982, el cual llegó al número uno de las listas británicasl. Al año siguiente un nuevo cambio de formación impacto en la doncella de hierro. Para el lanzamiento de Piece of Mind, Nicko McBrain reemplazo a Burr y así se estableció la formación más importante, clásica y longeva del grupo. Iron Maiden lleva grabado 17 álbumes de estudio y se posiciona como una de las bandas referentes del heavy metal.
El manager Rod Smallwood dice que es realmente especialmente importante para todos nosotros que esta vez volviéramos a visitar tantos países como pudiéran con un mensaje especial para Argentina y Sudamerica. «¿Y qué puedo decir sobre Argentina, Chile y Brasil?! Han estado en el corazón de nuestras visitas a América del Sur durante 40 años, y tenemos tantos amigos en esos países, que se sienten como verdaderos regresos a casa para nosotros cada vez que tocamos allí.»
La limitación del uso de celulares
“La pasión de nuestros fanáticos en América Central y del Sur significa que realmente viven el momento y disfrutan cada segundo del show, generalmente sin que el uso excesivo de teléfonos móviles interfiera con el disfrute de los demás. Fue realmente especial en nuestras fechas europeas de este año ver que la gran mayoría de nuestros fanáticos apreciaron y respetaron nuestra solicitud de limitar severamente el uso de teléfonos en nuestros conciertos, idealmente manteniéndolos en sus bolsillos todo el tiempo, especialmente en las áreas de pie frente al escenario», comenta Smallwood de cara a la nueva gira de la Doncella. «La comprensión y cooperación de nuestros fanáticos hicieron una diferencia colosal en la atmósfera de cada show y aumentaron el disfrute enormemente tanto para la banda como para los fanáticos. Por lo tanto, les pedimos a todos nuestros fanáticos en América Central y del Sur que hagan lo mismo y disfruten del show ‘en el momento’ en lugar de grabarlo con sus teléfonos. Por favor, manténganlos en sus bolsillos.”
Invitados especiales: La H No Murió
La H No Murió, el proyecto tributo liderado por los miembros originales de Hermética, Claudio O’Connor (voz) y Tano Romano (guitarra) es la banda argentina elegida para abrir los shows de Iron Maiden en Buenos Aires.
Celebrando el 35.º aniversario de Ácido Argentino, el álbum más influyente y decisivo de la carrera de La H; la formación se completa con el bajista Karlos Cuadrado y el baterista Javier Rubio, quienes también tocan juntos en Malón, el set rinde homenaje a todo el catálogo de Hermética. De esta manera, ofrece al público una poderosa oportunidad de reconectar con las canciones que marcaron generaciones de fans de la música heavy en Argentina y Latinoamérica.
Desde su formación en 2017, La H No Murió ha realizado múltiples shows con entradas agotadas en importantes salas y estadios de Buenos Aires, incluyendo el Estadio Obras Sanitarias, Malvinas Argentinas y el Teatro Flores; y ha realizado extensas giras por Argentina y varias capitales latinoamericanas. La banda continúa honrando el legado de Hermética con actuaciones que preservan la fuerza, el mensaje y el impacto cultural de estos himnos atemporales.
Habeas Pornus presentó su tercer álbum, Mentira, en un recinto clásico para este tipo de presentaciones como lo es El Teatrito, donde hubo una gran variedad de matices musicales. Ideal para el público asistente que buscó ser cautivado por este viaje multisensorial. Además, para encender la llama de este domingo, las bandas Turkos, Sangre Activa y Cruz Hereje fueron las invitadas.
El comienzo del show tuvo la presentación de Turkos. En lo personal, nunca los había visto. Tuvieron un arranque enérgico donde hubo una combinación de nu metal, algo de rap, hip hop y sonidos urbanos: toda una mezcla explosiva. Me hicieron recordar mucho a la banda francesa Rise of the Northstar. En sus filas se encuentra Rod Zamora, ex guitarrista de Darlotodo. El show fue enérgico y sorprendente, con canciones cortas y finales sorpresivos. En síntesis, una performance sobresaliente.
En segundo lugar, Sangre Activa nos trajo una propuesta clásica de rock and roll, con guitarras sudando riffs, estribillos gancheros y composiciones que remiten a la carretera polvorienta, además de algunos tintes de hard rock. Son oriundos de zona oeste y, como dice la letra de una canción de una agrupación muy conocida: “En el Oeste está el agite”. Y así transcurrió su show, aclimatando la noche a medida que el público iba ingresando al recinto.
En tercer lugar salió a escena Cruz Hereje. Me sorprendió mucho la cantidad de seguidores que tiene: en las bandas anteriores el público estaba disperso en todo el recinto, pero al momento de su salida, la gente se agolpó contra la valla y coreó las canciones de principio a fin. Los noté muy similares a Helker; incluso el frontman tiene un aire a Matías Ochoa. Dejaron el escenario en llamas. Increíble performance. Cabe destacar que esta banda data de los años 90, con una amplia trayectoria en el mundo del metal, y son oriundos de Lomas de Zamora.
Y por último, Habeas Pornus, de la mano de su fundador Hernán García, ex bajista de O’Connor, salió a escena para presentar su último trabajo Mentira, lanzado en plataformas el pasado tres de noviembre, además de mechar con algunos clásicos. Como suele suceder en sus shows, se busca crear un clima de misterio, incertidumbre y expectativa. Bajo una luz tenue y una intro cinematográfica, salieron uno a uno los músicos hasta que Matías Díaz, en voz, dio inicio a este viaje musical.
El arranque estuvo cargado de energía y de ganas de mostrar este nuevo trabajo discográfico. “Walking in My Shoes”(reversión del clásico de Depeche Mode) y “Solo Vale Recordar” calentaron el ambiente y fueron una excelente prueba para visualizar la reacción del público, que respondió de manera festiva. En entrevistas a distintos medios, la banda afirmó que Mentira (2025) tiene un mensaje más contundente y directo que sus antecesores Acuario (2017) y Deshielo (2020).
Pero no solo hay que hablar de la banda, sino también del público que se acercó en gran número a conocer esta nueva propuesta: viejos fans y nuevos seguidores, aquellos a quienes la música les fue transmitida por generaciones anteriores. Durante el transcurso del show se interpretaron tres canciones del nuevo álbum, no de forma consecutiva, sino ubicadas estratégicamente en el setlist para generar distintas sensaciones: “Habeas Pornus”, “Justo con Vos” ( que cuenta con la participación de Walter Meza) y el tema homónimo “Mentira”.
A mi entender, esta fue la frutilla del postre. El clima en El Teatrito estuvo en su máximo esplendor y dio lugar a un cover ochentoso que sorprendió a todos: “Maniac” de Michael Sembello, llevada a su propio terreno y con la impronta de la banda, generando un clímax formidable. Para el cierre, los músicos se despidieron con ante un Teatrito completamente efervescente.
Por Serrgio Silva
Alexia Roditis y David Orozco se presentaron por primera vez en Argentina y ofrecieron un show intenso y memorable. A pesar de las bajas en la formación, el dúo sostuvo un espectáculo de espíritu “Frankenstein”, crudo y potente, que no pasó desapercibido.
En el marco de su gira sudamericana, la banda oriunda de California debutó en el país y fue recibida con un frenesí que hizo de la noche algo difícil de olvidar. Desde los primeros acordes, el público respondió con una energía que acompañó cada momento del recital.
El show comenzó con «Shadow (I’m Breaking Down)», luego de que explicaran los problemas de salud que afectaron a dos integrantes y les impidieron continuar la gira. El entusiasmo de Alexia por tocar en Buenos Aires hizo que, junto al bajista David Orozco, de Beach Goons, armaran una formación “Frankenstein” para poder presentarse. Incluso el técnico de la banda se sumó en uno de los temas. Sonaron «Crybaby» y «Drink», dos piezas que condensan su costado más visceral y directo, seguidas por «Boyfeel», convertida en un himno de identidad y desahogo colectivo, y luego «Vixen».
Destroy Boys escribe canciones pensadas para un público muy específico, el colectivo LGTBIQ+, aunque su propuesta trasciende etiquetas y conecta también con oyentes de perfiles más clásicos. En Uniclub convivieron esos mundos, unidos por la misma intensidad frente a la música que sonaba en el escenario.
Su música se inscribe dentro del punk contemporáneo, con claras influencias del riot grrrl, un movimiento cultural y feminista radical, el hardcore melódico y el indie rock. Las canciones combinan riffs crudos, estructuras simples y una actitud frontal que remite al punk de los noventa, atravesada por una sensibilidad generacional actual. Sus letras abordan la identidad, la sexualidad, la disidencia de género, la salud mental, la rabia juvenil, el desencanto social y la búsqueda de pertenencia.
Alexia mantiene una relación directa con Argentina a través de su familia. Su madre es argentina, motivo por el cual sus raíces y su vínculo afectivo con el país fueron mencionados en reiteradas ocasiones durante el show. Salvo algunas expresiones aisladas en inglés, todos sus comentarios entre tema y tema fueron en castellano.
Las letras punzantes que caracterizan a la banda, sumadas a sus comentarios personales, tuvieron un peso especial esa noche. La banda interpretó en español «Amor divino» y, antes de cantar «Te llevo conmigo», agradeció a sus ancestros musicales y recordó que “hace cuarenta años las mujeres no podían estar haciendo música”. También sonaron «I Threw Glass at My Friend’s Eyes and Now I’m on Probation», «Locker Room Bully» y «American River».
Más allá de lo musical, Destroy Boys se reconoce por su posicionamiento político y social, su defensa de los derechos de las disidencias y su rechazo a las lógicas tradicionales de la industria. No faltaron los gritos e insultos a Trump y Milei, ni el contundente “Palestina Free” antes de cerrar con su icónico acústico «Piedmont», acompañado de «Play Video» y «Honey I’m Home».
El show fue teloneado por dos bandas locales emergentes que vienen ganando su lugar en la escena. Por un lado, abrió Hombre 2000, un quinteto de la zona oeste de la provincia que desde 2023 propone música ligada a espacios de colectividad y lucha frente al individualismo actual. Por otro, Garbage People, un power trío que declara exceso y disfrute a partir de canciones que canalizan el desorden de la basura existencial en una catarsis instrumental intensa y contrastada.
Por Micaela Perez Carrizo
Desde 1981 que Shonen Knife viene dejando una marca en la escena musical tanto en su Japón natal así cómo en el mundo. La banda está formada por Naoko Yamano en guitarra, su hermana Atsuko Yamano en bajo y Risa Kawano en batería, en su música logran mezclar punk rock, pop, hardcore y metal pero con letras alegres y divertidas. Más de 40 años después están lejos de retirarse, prueba de ello fue la reciente visita a nuestro país el pasado 11 de diciembre en CC Bula. Las invitadas a abrir la noche fueron Las Vin Up. La noche prometía punk, baile y vestidos de colores.
Las Vin Up activaron la noche con un set bien cargado de punk rabioso y velocidad. Pasada la entrada, fue la hora del plato principal.
A eso de las 21:20 hs vimos bajar por la escalera tres figuras de color amarillo, azul y rosa. Con los cuernos en alto las niponas dieron el saludo con “Konnichiwa” desatando la locura en el recinto. El sonido fue bueno al comienzo, pero de momentos se fue perdiendo entre acoples y volúmenes bajos. De todas maneras, el show se disfrutó sin problemas. Rapidamente nos pasaron por encima “Twist Barbie” , “Bear Up Bison” y “Jump Into The New World”.Las orientales se detuvieron a saludar después de esta primera parte de locura. En especial Naoko que agradeció y comentó su disfrutable visita y turismo en nuestro país con una sonrisa y carisma única. El show siguió con “Mujinto Rock” , “Vamos Taquitos” y “Afternoon Tea” para un Bula que apenas pasaba la mitad de su capacidad y que sin embargo esto no impidió que el trío despliegue todo su pop punk rabioso con una lista mezclada de clásicos y canciones más nuevas. El trío fue amable y jugo con la complicidad al tirar poses y sacudir los pelos. Entre los momentos de la noche las chicas nos presentaron al “Capybara”, y nosotros le enseñamos que acá se dice carpincho; también nos contaron sobre los gatos en “I am a Cat” y conocimos el “Sushi Bar» para después gritar por lo dulce en “Sweet Candy Power”. Como si fuera poco nos tentamos y cantamos con “Banana Chips” en total comodidad cantando, bailando y saltando como en cada canción que sonaron.
Ya fuera directamente punk rock o más tirando al pop, las Shonen Knife invitaron a mover el cuerpo con cada acorde y con una energía que desborda alegría por donde se las mire. Para el final viajamos con “Riding on The Rocket” y tuvimos el momento más festejado de la noche, cuando volvimos a nuestra niñez al escuchar las estrofas de “Buttercup (I’m a Supergirl)” la cual se hizo conocida por la repetición del video de Las Chicas Superpoderosas en el cable. Terminado esto la banda salió de escena, pero no iba a quedar así, la gente pidió más y es por eso que las muchachas cumplieron el pedido con “Miracles” , un cover de “Pinhead” de Ramones cómo para no olvidar las influencias y el cierre definitivo con la lenta, veloz y poderosa “Antonio Baka Guy”
Las luces se prendieron y las tres mujeres con una sonrisa de oreja a oreja cada una lograron su cometido: demostraron que el tiempo no hizo más que mejorar lo que este grupo representa, su legado, su historia, su lugar en la música. L¿a banda se retiró entre aplausos y saludos, mientras todos nos quedamos felices por haber sido testigos del poder de las hijas del sol naciente. La mezcla entre punk rock puro con tintes pop, sonrisas, irreverencia y actitud riot grrrl da como resultado Shonen Knife; esa banda que además de dar un show, vino a compartir un grato momento entre amigos que entendieron que la espera, valió la pena.
Por Fernando Gonzalez












